Para la protección de los ciclistas durante sus trayectos en calles o carreteras, ya sea por diversión o hacer ejercicio, en Suecia fue inventado un casco invisible que se activa mediante sensores al reconocer movimientos anormales en tan sólo 0.1 segundos.
La forma del nuevo casco es una capucha que se activa como bolsa de aire, parecida a la de los automóviles; además cuenta con un dispositivo de grabación de los accidentes que les servirá a sus inventoras para recabar información y mejorar el capuchón en beneficio de los usuarios.
Mirá como se activa.