La Segunda Guerra Mundial fue el escenario en el que se probaron
nuevas armas como la bomba atómica o los primeros cazas a reacción;
pero además la propaganda jugó también un papel clave en todos
los bandos enfrentados en la contienda.
La propaganda fue un catalizador para captar reclutas, financiación
y para cimentar el desprecio al enemigo, un esfuerzo que, aunque
poco conocido, en el bando Aliado fue desempeñado por el Pato
Donald, los Looney Tunes, Popeye o Superman.
Los que hayan visto la película "Captain America: First Avenger"
recordarán las escenas en las que Steve Rogers, o mejor dicho,
el Capitán América forma parte de un espectáculo musical
propagandístico que tiene como objetivo incentivar la compra de
bonos de guerra entre la población estadounidense (algo que también
quedó retratado en la película Flags of Our Fathers de Clint Eastwood).
Durante cualquier período bélico, la propaganda siempre ha sido un
arma importante que, bien utilizada, puede servir para conseguir apoyos
entre la población, incentivar el alistamiento u obtener financiación económica.
Durante la Segunda Guerra Mundial, la propaganda fue
utilizada de manera masiva por la Alemania de Hitler, por
la Unión Soviética y por los Aliados cada uno con sus
propios resultados pero con un objetivo común:
ganarse a la opinión pública.
La propaganda fue más allá de los "formatos oficiales" y
la tradicional cartelería o los discursos abrieron paso a
todo tipo de formatos y, por ejemplo, en el bando de los
Aliados tanto el cómic como los dibujos animados también
se utilizaron con fines propagandísticos.
Hoy en día sería complicado asociar el nombre de Walt
Disney al de la Segunda Guerra Mundial puesto que,
a primera vista, nos parecería mezclar agua y aceite.
Sin embargo, de la factoría Disney salieron un buen
número de cortos de animación que parodiaban el régimen
Nazi, pedían la compra de bonos de guerra o intentaban
generar miedo y animadversión hacia Alemania.
Disney no fue la única en colaborar con este tipo de
propaganda y, por ejemplo, la Warner Bros. también
puso a trabajar a los Looney Tunes al servicio del
esfuerzo Aliado e, incluso, Superman también dedicó
sus esfuerzos a luchar contra los Japoneses durante
la Segunda Guerra Mundial.
Education For Death retrata el régimen nazi y cómo éste convierte
y moldea a las juventudes para hacerlos unos fanáticos del régimen
Los tres cerditos con el estallido de la guerra, Disney decidió retomar
este clásico cuento para revisarlo en 1941, el famoso lobo feroz terminó
militando en las filas nazis y aparece con un brazalete con una esvástica.
De hecho, el lobo espeta unos gritos que, en cierta medida, recuerdan
mucho a los discursos propagandísticos de Hitler
Der Fuehrer's Face tenía como objetivo mostrar la
represión y el adoctrinamiento del régimen nazi, el
Pato Donald como protagonista de "un sueño" en
el que vivía bajo el yugo del régimen nazi y estaba
esclavizado en una de sus líneas de producción
de armamento. Afortunadamente para el personaje,
todo resulta ser un mal sueño.
El Pato Lucas fue uno de los personajes que se convirtió
en un comando que se infiltraba tras las líneas enemigas
y en Daffy The Commando, ataviado con un caso similar
al de las tropas británicas, el protagonista de la historia
siembra el caos en un fortín alemán.
Bugs Bunny también estuvo inmerso en las tareas
de propaganda durante la Segunda Guerra Mundial
y en un cortometraje encargado por el Departamento
del Tesoro de Estados Unidos solicitó a los estadounidenses
que comprasen bonos de guerra.
En Nips the Nips, Bugs Bunny acaba en una isla del Pacífico
que está repleta de japoneses bastante belicosos a los que
se enfrentará y, como no, acabará venciendo y expulsando
de la isla, una historia muy curiosa que refleja la tarea de
Estados Unidos en el frente del Pacífico:
En Japoteurs (1942), Superman se enfrenta a una red
de espías japoneses que intentan secuestrar un bombardero
de Estados Unidos con el objetivo de llevarlo a Japón para su
estudio y, quizás, copiarlo o mejorarlo.
Los bombarderos se convirtieron en una pieza clave de las
fuerzas armadas de Estados Unidos y, por tanto, no podían
caer manos enemigas... afortunadamente Superman salvó la situación
Además de usar a Superman, Paramount Pictures también
utilizó a otro "personaje estrella" dentro de las películas de
propaganda y Popeye, por ejemplo, también participaría en
la Segunda Guerra Mundial dirigiendo un convoy que llevaba
suministros a Gran Bretaña a través de las rutas del Atlántico
que eran vigiladas por los submarinos de Alemania.
Un curioso episodio que se tituló Spinach Fer Britain:
Hoy en día la propaganda sigue existiendo y podemos
encontrar ejemplos en películas de cine (que intentan
fomentar el alistamiento en el ejército) o películas de
animación que intentan adoctrinar a la población.
Quizás el contexto y la situación geopolítica haya cambiado
desde la Segunda Guerra Mundial hasta nuestros días pero
la propaganda sigue siendo un arma que se sigue utilizando.