El Pensamiento Positivo y las Élites Financieras (de las Dinastias ashkenazi a los Rothschild)
El Pensamiento Positivo continúa con la tercera parte de la Historia de las Élites Financieras. Habíamos quedado en el surgimiento de la Nobleza Negra en las ciudades estado italianas del Renacimiento.
Con la consolidación de esta Nobleza Negra, surge el cambio definitivo de comerciantes a traficantes de dinero. Los financieros que ya podremos llamar propiamente banqueros. Del dinero por encima de cualquier otra consideración. Del pensamiento positivo para unos pocos.
La Aparición del Sujeto Jurídico en la Actividad Económica Financiera
Una de las características más significativas de este cambio, y base del sistema financiero moderno, es la aparición del sujeto jurídico. Se elimina la persona, la corporeidad, y la actividad económica pasa a un plano abstracto. Un paso crucial para estas élites financieras.
“No es nada personal, son negocios”, dicen con cara de póker. Actualmente incluso hemos llegado a la llamada ficción legal. Nos tratan de convertir en entes legales. Si ves tu nombre en un documento oficial (DNI, pasaporte, tarjeta sanitaria, etc.), todo escrito en letras MAYÚSCULAS (como una empresa), eso no eres tú.
Es una ficción legal que tiene tu nombre y apellidos. Así se sobreentiende que como sujeto jurídico te sometes a una legislación, que como persona física solo se te podría aplicar de haberla aceptado primero. Aunque te suene a chino, ya se están ganando juicios en Inglaterra y Norteamérica en base a esa argumentación. Retorcido y perverso, pero este es otro tema.
La Gran Estafa Financiera (La Reserva Bancaria Fraccionaria)
En cuanto al concepto económico abstracto (eliminando el “yo”, persona, te dejo esto a “ti”, persona), es el fundamento imprescindible para la germinación, a posteriori, de la creación del dinero de la nada: “El dinero es deuda” (en realidad, físicamente, solo existe como deuda). La piedra filosofal de los Nigromantes Financieros, la RESERVA BANCARIA FRACCIONARIA. El robo de los robos. O el pensamiento positivo aplicado al egoísmo.
A pesar de intentar enmascararlo en complejos algoritmos, su principio es muy sencillo. Un banco solo necesita tener una pequeña parte de capital (las llamadas reservas bancarias, o también coeficiente de caja), para conceder préstamos por un valor de hasta diez veces superior. O sea, si tú me dejas mil euros (o dólares), me has de dar mil euros en billetes…
Por el contrario, si un banco te hace un préstamo de mil euros, en sus arcas solo tiene 70 u 80 en el mejor de los casos. Ese contrato es sobre una cantidad ficticia en un ordenador, que puede pasar de una cuenta a otra. Ni lo tiene, ni existe el dinero que presta. Pero tú le has de devolver la deuda con billetes de verdad.
Al revés ya no vale (otra cosa no, pero listos…). Es una estafa. Es, repito, la creación del dinero de la nada. Y de la consiguiente inflación de una burbuja de deuda, para la que no hay dinero real con que pagarla. Solo se puede pagar la deuda, generando más dinero/deuda por medio de los bancos, lo únicos autorizados para hacerlo. Más deuda. Y así hasta el infinito. La base del sistema financiero moderno. O lo que es lo mismo, la Gran Estafa.
La Llegada de las Dinastías de las Élites de Judíos Ashkenazi
Ahora sigamos con la Historia de estos pensadores positivos. Con la pérdida de predominancia de las ciudades estado italianas, el poder financiero se va desplazando hacia los Países Bajos y Alemania sobre el S. XVII. Ya se sabe, el dinero va a donde está el dinero. Y las élites financieras, ni te digo.
A ello hay que añadir las migraciones de las dinastías de judíos ashkenazi (ario/caucásicos no hebreos), que ya vimos en el anterior capítulo. Principalmente se asientan en Hamburgo y Frankfurt. Con el tiempo se convertirán en la sede de los Bauer (Rothschild), los Mendelsohn, los Speyer o los Warburg. El Club de los Pensadores Positivos “Vivos” (otro nombre para las élites financieras).
Y ello unido al “totum revolutum” de la reforma protestante. El paso del poder directo de las jerarquías eclesiásticas y aristocráticas por designio divino, a que "el éxito y los beneficios de toda empresa mercantil son la recompensa concedida por Dios a sus elegidos". Ahora otros pueden entrar en el juego. Aunque la Iglesia de Roma rápidamente se adaptará a los nuevos tiempos.
Y la Especulación Se Hizo Carne (las Crisis Financieras Controladas y los Mercados de Valores)
Aquí es donde se empieza con la especulación como principal herramienta de poder y control. Y que acabará creando en la Inglaterra del S. XVIII el primer Mercado de Valores o Bolsa de Acciones. Conocido y espectacular fue el caso de los tulipanes en Holanda. Durante el primer tercio del S. XVII, estos bulbos se convirtieron, por obra y gracia de lo que ahora llamamos “los mercados”, en un objeto de lujo ¿Mucho pensamiento positivo o mucho morro?
Con un valor completamente ficticio creado por el afán del dinero fácil. Llegó un momento en que nadie conocía ni al comprador, el vender o el intermediario. Generando una burbuja de inversiones que acabó en un crac descomunal, que llevó a la miseria a numerosas familias. No así a los urdidores intelectuales, previsible y convenientemente a cubierto. Las élites financieras se dan una patada hacia arriba. El primer experimento de crisis controlada.
La Emancipación Legal de las Élites Financieras
Otra de las características de esta época es la emancipación del poder financiero frente al político. Hasta ese momento, de un modo u otro, y por muy poderosos que fuesen, los financieros estaban supeditados a la arbitrariedad de la autoridad política, especialmente los monarcas y la iglesia. No les bastaba con pensar en positivo, había que lamer a los de arriba.
A partir de la época moderna, se crean las condiciones legales para la definitiva independencia jurídica de las élites financieras. Como la fundación en 1694 de The Governor and Company of the Bank of England (el Banco de Inglaterra), con capital totalmente privado. Pronto se girarán las tornas y serán estos, el poder financiero, quienes dominen y dirijan al poder político.
De la Revolución Francesa al Control Financiero Mundial
Claramente se verá con la Revolución Francesa. Instigada desde círculos masónicos, detrás de los cuales encontramos a nuestros viejos conocidos, los putos amos. El poder económico planificó, financió y dirigió la revolución desde las sombras. Y en un tiempo que incluso fue llamado el reinado del Terror, ellos fueron los únicos que, cayese quien cayese, seguían con la cabeza sobre los hombros.
Fue el mismísimo Napoleón, nada sospechoso de menospreciar el “arte” militar, quien dijo en cierta ocasión, “para ganar una guerra necesito tres cosas: dinero, dinero y dinero”. Pensamiento más positivo y claro, imposible. Y precisamente con él empieza el control geopolítico y financiero de la terrible dinastía Rothschild, que ha marcado el rumbo de la historia desde entonces.
En la Cúspide de la Pirámide Financiera: La Dinastía Rothschild
Financiaron a Wellington y a Napoleón dos de sus ramas, la inglesa (Nathan Mayer Rothschild, NM Rothschild & Sons) y la francesa (James Mayer Rothschild, MM. de Rothschild Frères, posterior). Y con la trama perfectamente ensamblada, llegó la batalla de Waterloo. En ella se encontraba el agente Rothschild, Rothword. Con postas de caballos y un velero rápido preparado.
En un golpe de efecto histórico, llegó 24 horas antes a Londres que los correos de Wellington. Y Nathan, raudo, corrió a la bolsa para vender sus Cónsules, los equivalentes a los bonos de estado actuales. El pánico estalló al ver que el máximo financiero de la guerra vendía sus activos. Los pensamientos positivos huyeron al galope, perdiéndose en la frondosa espesura del bosque.
Y las transacciones fueron masivas a mínimo precio, creyendo que debido a sus conocidos métodos de información, la batalla se había perdido. Y con ella el control inglés de Europa. A última hora, intermediarios encubiertos de los Rothschild compraron todos los Cónsules casi por nada. Gracias.
Al día siguiente, al llegar la noticia de la victoria, estos aumentaron de valor unas veinte veces. Y a partir de ese momento, los Rothschild se convirtieron en los dueños de la deuda pública inglesa. Los patrones de las finanzas del Reino Unido. Los putos amos. El triunfo de los Señores del Pensamiento Positivo. En Francia no fue necesaria la escenificación, de hecho habían perdido.
Simplificando, mejor lo dijo el mismo Nathan Mayer Rothschild: “No me importa a que monigote pongan en el trono de Inglaterra para dirigir el Impero sobre el que no se pone el sol. El hombre que controla el suministro de dinero en Inglaterra es el que dirige Inglaterra, y ese soy yo.” ¡Hala, pa chulo mi padre y pa puta mi madre! Perdón.
Posteriormente, con el poder conferido al ser los amos económicos del Reino Unido, refundaron el Banco de Inglaterra a su medida. Que ha sido el patrón de los Bancos Centrales modernos. Entidades privadas en manos de estas élites financieras, que emiten la moneda de un país, y que ejercen el control sobre las políticas dinerarias y sobre los bancos. O sea, poner al lobo a guardar las ovejas. Jaque mate.
En el próximo capítulo vamos a hacer un monográfico sobre los Rothschild. Su influencia e importancia es tal, que no se puede comprender la realidad de nuestros días sin su participación. Son la mano oculta detrás de la mayoría de los sucesos que deciden la dirección en que sopla el viento de la historia. Siempre a sotavento del pensamiento positivo.
Si no has oído sobre ellos, te sorprenderá lo que vas a ver. Y con todo el dolor de mi corazón, debo privarte de mi agradable presencia. Sé que tu vida no tendrá sentido sin mí, pero no llores, no derrames ni una lágrima más. Te prometo que volveré, pero se me ha acabado la bebida y ya empiezo con los temblores. A ser buenos y pensar en positivo.
Xavier Arriarán
El Pensamiento Positivo
Programas de Mensajes Subliminales