En una industria tan encajonada como la nuestra, es fácil definir un juego de un vistazo. Los estándares de cada género están ahí y se respetan a rajatabla, así que solo con ver un vídeo y un par de imágenes es posible saber si un juego es de tu estilo o no. Con Wargame: AirLand Battle me ha resultado mas difícil. A primera vista parece tener todo lo necesario para ser un shooter de calidad. Buenos gráficos, animaciones fluidas, momentos épicos… todo recuerda bastante a títulos como Battlefield 3. Sin embargo, Airland Battle es un juego de estrategia en tiempo real.
Y es que a veces uno olvida que los shooters no tienen la exclusiva de los buenos gráficos, aunque sin duda la primera persona es la perspectiva idónea para admirarlos. Pese a la afición que parece tener el desarrollador parisino Eugen Systems por las películas bélicas, no vamos a jugar con esas perspectivas y cámaras. En realidad Wargame: Airland Battle es una secuela de Wargame: European Escalation, un título que ha salido este mismo año, y que pese a pasar algo desapercibido ha conseguido buenas críticas en general.
Con la nueva versión del motor gráfico IrisZoom el juego retrata una de las peores épocas para los pesimistas: la Guerra Fría. Desde 1975 hasta 1985 lucharemos en el bando de la OTAN o de los miembros del Pacto de Varsovia (siendo la USSR el mas poderoso por razones obvias). Las batallas aéreas han recibido una dedicación especial, no en vano hay 150 aviones distintos, aunque la parte terrestre también tiene su importancia. En total, 750 vehículos de doce países distintos con los que personalizar el ejército a nuestro gusto.
Hasta el 2013 no tendremos el juego en nuestras manos, y por eso aún hay muchos detalles de los que hablar, como el nuevo sistema de batallas dentro de ciudades que conllevará un estilo de juego distinto. Por lo pronto, Wargame: Airland Battle entra por los ojos como ningún juego de estrategia en tiempo real hasta ahora.