Análisis Assassin’s Creed 3
Parecía que el momento no llegaría nunca, pero Connor tiene listo ya su Tomahawk. La Revolución Americana se revela como un telón de fondo difícil de igualar para la más grande entrega de la saga de Ubisoft hasta la fecha. Acción y aventuras de inmejorable casta para uno de los videojuegos más redondos del año, y uno de los mejores de la actual generación de consolas. La venganza se escribe con sangre en Assassin’s Creed III.
Bienvenido a Assassin's Creed III. Te presentamos a Connor será tu anfitrión en esta increíble aventura.
Desmond volverá a ser la otra "pata" de la silla. Su historia se compagina con la de Connor, con algunos momentos jugables en su pellejo.
La exploración será fundamental. Ya recorramos escenarios naturales o urbanos, la movilidad del protagonista es máxima.
Las escenas de acción han mejorado muchísimo. Ahora los enemigos son un rival duro de pelar, y nos pondrá las cosas realmente difíciles.
¿Estás preparado para una lucha feroz? En el multijugador y en la campaña, los combates de Assassin's Creed nunca han sido tan salvajes como ahora.
No saber qué hacer nunca será un problema en este videojuego. Desde recoger coleccionables hasta ayudar a ciudadanos en apuros... pasando por unas batallas navales impactantes.
Las atalayas vuelven a la carga. Cualquier lugar de cierta altura será perfecto para explorar el territorio. Ya sabes cómo se baja, ¿no?
El multijugador continúa mejorando entrega tras entrega. En esta ocasión se suman dos modalidades inéditas y una gran personalización.
El tratamiento de los rostros es para quitarse el sombrero. Las caras nunca fueron el punto fuerte de la IP, pero ahora su acabado es sublime.
Un mundo gigantesco, cargado de personajes y con un acabado formidable. Parece difícil que las consolas actuales den más de sí.
El rigor histórico, como en cualquier Assassin's Creed, es asombroso. Una auténtica lección de historia que nosotros mismos vamos a protagonizar.
Valoración de Assassin’s Creed 3
Assassin’s Creed III es exactamente lo que esperábamos de él: un videojuego maravilloso. Sus millonarios valores de producción acompañan de una indiscutible calidad audiovisual a un componente jugable ambicioso, gigantesco e impresionante. Connor es un héroe memorable que está embarcado en una aventura también inolvidable, una epopeya que además tiene la virtud de ser larga y de una calidad fuera de toda duda. Un lanzamiento que nos recuerda las grandes cosas que todavía puede lograr una generación que, con lanzamientos como estos, aún sigue siendo capaz de darnos grandes alegrías.
OBRA MAESTRA 9,7
Jugabilidad 10
Tecnología 9
Gráficos 10
Sonido 10
Innovación 8