Alguna vez te habras preguntado... "y si hay una explosion nuclear ¿como voy a sobrevivir? bueno, acá están todas tus respuestas.
Si no te gusta leer no creo que el post te sirva para nada. Si vas a mirar las imágenes no creo que tampoco tegas mucha idea de lo que es el post.
Cómo sobrevivir a un ataque nuclear
¿Es posible sobrevivir a una guerra nuclear? Las respuestas varían de un analista a otro, pero parece factible que algunas personas logren sobrevivir fuera de los grandes centros urbanos que serán los primeros objetivos de los ataques; lo importante es estar preparado tanto mentalmente con en todas las medidas de logística para saber cómo reaccionar y encontrar un refugio adecuado.
No dejes de prestarle atención a las noticias. Es poco probable que un ataque nuclear surja de la nada; si observas que la situación política entre dos países está alcanzando niveles muy altos de tensión entonces hay un motivo para estar alerta. Aunque un conflicto armado entre dos países comience sin hacer uso del arsenal atómico, la violencia puede ir en aumento hasta desatar una conflagración nuclear en todo el mundo, aunque el uso de una arma atómica haya tenido inicialmente sólo un objetivo pequeño y bien localizado Un ataque nuclear terrorista podría producirse sin advertencia previa, pero como no suele haber un país detrás de ese tipo de actos de guerra, es poco probable que el asunto se convierta en un conflicto atómico mundial.
Muchos países tienen un sistema de clasificación de riesgos ante posibles conflictos armados; en Estados Unidos y Canadá, por ejemplo, puedes conocer los niveles DEFCON (DEFense CONdition):
DEFCON 5. Precauciones normales de tiempos de paz.
DEFCON 4. Precauciones ligeramente incrementadas, con estrategias de seguridad e inteligencia a nivel nacional.
DEFCON 3. Incremento de las preparaciones militares más allá de lo normal; las frecuencias de radio en el país comienzan a cifrarse y la Fuerza Área está lista para actuar en cualquier punto del territorio con tiempo de respuesta menor a 15 minutos.
DEFCON 2. Despliegue militar casi completo; todas las fuerzas disponibles se alistan para poder movilizarse en menos de 6 horas de ser necesario.
DEFCON 1. Máximo despliegue de preparaciones militares. Nunca se ha declarado a nivel nacional, ya que significaría la autorización para hacer uso de arsenal nuclear.
Aprende sobre los distintos tipos de armas nucleares:
Las bombas de fisión (Bombas “A”) son las armas atómicas más básicas, y sirven de base para otras más avanzadas; su mecanismo de funcionamiento consiste en separar el núcleo de elementos con un peso atómico muy alto (como plutonio o uranio), y generar una reacción en cadena a partir de esa división, que genera cantidades devastadoras de energía.
Las bombas de fisión son las únicas que hasta ahora han sido empleadas en actos de guerra, pero desde el desarrollo de las bombas de fusión ya no están presentes en el arsenal nuclear de las naciones más desarrolladas.
Las bombas de fusión (Bombas H), usan la increíble ráfaga de calor producida por una bomba de fisión para comprimir átomos de deuterio y tritio (isótopos del hidrógeno), los cuales al fundirse liberan energía en proporciones descomunales. También se les conoce como bombas termonucleares por la alta temperatura a la que son sometidas para operar; su poder destructivo es muchas veces superior al de las bombas detonadas en Hiroshima y Nagasaki.
Busca un refugio de inmediato. Si tuviste la suerte de notar señales previas por el clima político mundial, puedes empezar a prepararte; de lo contrario sólo tendrás unos minutos si se activa una alarma para alertar a la población, o quizá tu única alerta sea la detonación de la bomba como tal. La luz brillante despedida por una explosión nuclear puede ser observada a decenas de kilómetros del punto sobre el cual impactó la bomba; a partir del momento de la explosión tienes sólo entre diez y treinta segundos para ponerte al cubierto de la onda de radiación que se expandirá desde el lugar de impacto. Evita mirar la luz de la detonación directamente (puede causar ceguera temporal); corre a ponerte a salvo: la rapidez en tu reacción puede salvar tu vida. Recuerda que el daño real que causará la bomba variará mucho dependiendo de su tamaño, la altitud a la que explotó y la distancia a la que te encuentras.
Si no puedes encontrar ningún refugio (por ejemplo, estando a campo abierto), busca una depresión en el terreno y colócate en ella boca abajo, tratando de exponer tan poco de tu piel como sea posible. Si no hay un refugio natural pero la bomba estalló a suficiente distancia, cava en la tierra tan rápido como te sea posible. Aun a 32 km de distancia, el calor de la explosión puede causar daños severos en tu piel, y los vientos que se expandan a partir del lugar de detonación alcanzarán velocidades por encima de los 90 kilómetros por hora, así que es mejor no estar expuesto al aire libre.
Si ninguna de las opciones mencionadas están disponibles, puedes intentar resguardarte en el interior de un edificio, pero sólo si su estructura es lo suficientemente fuerte para oponer resistencia al calor y la radiación. Tus posibilidades de supervivencia dependerán de los materiales de construcción y de qué tan alejado te encuentres de la detonación; intenta ocupar cuartos sin ninguna ventana, si hay alguna en la habitación, mantente alejado porque es bastante seguro que estallará en fragmentos.
Aléjate de cualquier material inflamable o combustible.
Recuerda que no es la explosión inicial la que produce el mayor número de muertes, sino la radiación posterior. Ésta se produce en dos clases diferentes:
La radiación inicial se produce junto con la explosión, recorre sólo distancias cortas y no permanece activa durante mucho tiempo. Debido al largo alcance de las armas nucleares modernas, el calor de la explosión cubrirá el mismo perímetro que esta radiación inicial, la cual terminará por cobrar las vidas de quienes hubiesen sobrevivido momentos antes en el radio de la explosión.
La radiación residual se produce en las semanas posteriores a la detonación, y estará presente en dimensiones considerables si el impacto de la bomba fue directamente sobre la tierra o a una altitud muy corta. El polvo y los escombros que se elevan al cielo después del impacto terminan por volver a la tierra en forma de lluvia, siendo una fuente importante de radiación. La lluvia radiactiva puede caer mezclada con hollín, lo cual es signo de altos niveles de radiación; "la lluvia negra," suele caer a temperaturas extremas y ser fatal. La radiación residual contaminará todo lo que toque.
Una vez que hayas sobrevivido a la explosión y la radiación inicial (lo cual no sabrás hasta después de un tiempo porque la intoxicación fatal por materiales radioactivos tiene un período de latencia antes de presentar síntomas) debes encontrar una manera de protegerte de la nube de deshechos.
Comienza a reforzar tu refugio apilando capas de polvo o tierra en el interior de sus paredes. Si estás en una trinchera, intenta construir un techo, pero sólo si hay materiales a tu alcance: recuerda que no debes exponerte al aire libre más de cinco minutos si puedes evitarlo. La tela de un paracaídas o de una tienda de campaña, por ejemplo, sólo te protegerá de los escombros y desechos sólidos que caigan sobre ti, pero no de la radiación. Es imposible, por razones físicas muy sencillas, detener por completo la radiación, pero es posible reducirla hasta un nivel tolerable. Esta guía puede indicarte que espesor de diferentes materiales requerirías para reducir la radiación a un milésimo de su efecto completo.
Acero: 21 cm (0.7 pies)
Piedra: 70-100 cm (2-3 pies)
Concreto: 66 cm (2.2 pies)
Madera: 2.6 m (8.8 pies)
Tierra: 1 m (3.3 pies)
Haz planes para permanecer en tu refugio al menos 200 horas (de 8 a 9 días). Bajo ninguna circunstancia lo abandones en las primeras 48 horas.
Organiza tus víveres en raciones bien medidas. Cuando las raciones se agoten necesitarás exponerte a la radiación, así que hazlas durar lo más posible para incrementar tus posibilidades de supervivencia (a menos de que estés en un refugio diseñado especialmente para este fin, y tengas provisiones para varios meses).
Puedes comer alimentos procesados, mientras la envoltura no esté rota o se vea muy dañada.
Puedes comer animales pero deberás despellejarlos por completo, y deshacerte del corazón, los pulmones, los riñones y el hígado. Evita comer la carne cercana a los huesos ya que la médula ósea retiene niveles de radiación.
Las plantas en una zona contaminada pueden ser comestibles, en especial las que tienen una raíz o parte bajo tierra que se consume (papa, zanahoria). Ante plantas desconocidas deberás hacer pruebas para asegurarte de que sean comestibles.
El agua que esté expuesta a cielo abierto está contaminada por radiación a consecuencia de la lluvia radioactiva. Intenta buscar mantos freáticos y cualquier fuente de agua subterránea que te dé mejores posibilidades de supervivencia. Como último recurso puedes beber agua de un río o de un lago; crea un filtro cavan un pequeño hoyo a cierta distancia del lecho para que sólo ciertas porciones de agua se vayan filtrando a su interior. Hierve el agua obtenida para eliminar bacterias. Si estás en un edificio, el agua probablemente será segura, pero dependes solo de las reservas que estén en las mismas instalaciones. Como el agua puede no desplazarse por sí sola, puedes abrir una llave en el punto más alto de tu casa para permitir que el aire entre, y después usar la llave a un nivel más bajo para obtener el agua de ahí.
Usa todas las prendas de ropa que puedas encontrar (sombreros, guantes, gafas, playeras de manga larga o trajes de una pieza), especialmente cuando estés en el exterior y puedes recibir quemaduras Beta. Sacude tu ropa frecuentemente para descontaminarla y lava tu piel expuesta a la radiación para disminuir su efecto.
Aprende cómo tratar quemaduras por radiación.
En el caso de quemaduras leves (usualmente causadas por partículas Beta), bastará con sumergir la piel afectada en agua fría durante unos cinco minutos.
Si la piel comienza a ampollarse, agrietarse o llagarse, enjuaga a profundidad para eliminar todos los residuos contaminantes, y cúbrela con gasa estéril para evitar infecciones. ¡No revientes las ampollas!
Si la piel no muestra ninguna lesión más allá del enrojecimiento parecido al de una quemadura solar, mantenla descubierta; sólo intenta aliviar la irritación aplicando un poco de vaselina, o una solución de polvo para hornear y agua (si puedes conseguirla). Un poco de tierra húmeda, limpia y libre de radiación, también funcionará.
Quemaduras severas. También conocidas como quemaduras térmicas, porque a menudo se producen después del impacto de calor de la detonación, pueden ser fatales a menos de que cuides todos los factores en la persona afectada: pérdida de agua, shock, daño pulmonar, infecciones. Sigue estos pasos para tratar una quemadura severa.
Protege a las quemaduras de recibir más contaminación.
Si hay ropa que rodea el área de la quemadura, recorta sus bordes y retírala con suavidad. No intentes retirar la ropa que se haya fundido o adherido a la piel. No intentes desvestir o vestir a la persona normalmente. No coloques ningún ungüento en la quemadura.
Lava gentilmente la quemadura, sólo con agua.
Coloca una gasa o una cubierta protectora estéril sobre la quemadura. Si no hubiera material suficiente, puedes usar una sábana limpia.
Siéntete libre de ayudar a las personas que sufren del Síndrome de Radiación. Por lo general no es contagioso, aunque depende de la cantidad de radiación que una persona ha recibido.
Consejos:
Crea un refugio nuclear en tu casa como una medida de precaución. Puedes usar el sótano o una cava subterránea en tu casa. Si no cuentas con una habitación de este tipo (muchas casas modernas ya no incluyen sótanos) organízate con los vecinos para hacer una construcción subterránea que todos puedan usar, o construye tu propio refugio en el jardín.
Asegúrate de lavar cualquier cosa que uses después de un ataque nuclear, en especial la comida, aun si es en el interior de tu refugio.
Advertencias:
Nunca te expongas a la radiación si puedes evitarlo. No se sabe con certeza el nivel de exposición al que puedes sobrevivir, ni si resultará en un padecimiento de cáncer después de muchos años.
Intenta mantenerte informado de lo que ocurre en la superficie; por ejemplo, si se produce otra detonación, deberás esperar 200 horas más para salir.
Aun si ya es seguro salir del refugio porque la radiación se ha dispersado hasta niveles inofensivos, deberás tener precaución; es probable que tu país esté en caos y la violencia en el exterior sea muy alta. Espera a tener noticias de que sea re-establecido algún tipo de orden.
No comas, bebas ni entres en contacto con cualquier objeto cuya procedencia desconoces (puede estar contaminado por radiación).
Nunca pierdas la calma ni la compostura, especialmente si estás actuando como líder de tu familia o de la comunidad resguardada en el refugio. Mantener la moral del grupo es clave para sobrevivir.
Intenta tomar tus precauciones y leer al respecto de las diferentes opciones para sobrevivir a un ataque nuclear antes de que se presente. El tiempo que le dediques ahora a planear cursos de acción posible podrá ser tiempo ahorrado cuando se produzca la emergencia; tiempo que te permitirá sobrevivir.