Acá estan dos historias acerca del origen de Santa Claus o Papa noel(y mama tampoco jaja), como lo conocen en otros países. Aunque las dos historias coinciden básicamente en todo, cada una tiene un acercamiento diferente a nuestro universal personaje. Cada una tiene lo suyo y debido a que no pudimos decidir cual de las dos es la mejor, las incluimos para que tu decidas. La segunda historia habla de la imagen física de Santa Claus, la cual fue diseñada en 1930 por Coca Cola.: ¿Quien es santa claus? Hace mucho tiempo, aproximadamente mil quinientos años, en el pueblo llamado Patára de las costas del Mar Mediterráneo en Asia Central, nació un niño de padres muy ricos y le pusieron por nombre Nikelaos que quiere decir "la victoria del pueblo", en castellano es Nicolás y en ingles Claus. Claus desde muy pequeño desarrolló un profundo amor por el Maestro Jesús, y se hizo la promesa de vivir como Él: ayudando a los pobres, sanando enfermos, perdonando a sus enemigos, haciéndole el bien a todos y dejando que los niños se le acercaran para bendecirlos. Los padres de Claus se murieron cuando el todavía era un adolescente y quedó rico siendo muy joven. Claus comenzó a usar la fortuna que heredó de sus padres para hacer el bien a los demás. Un amigo de Claus tan rico como él, quedó arruinado y con tres hijas que mantener, el pobre hombre se vio tentado a vender sus hijas para que no pasaran hambre. Claus se enteró del asunto y para que su amigo no vendiera sus hijas, cada noche se subía al techo de la casa de su amigo, bajaba por la chimenea y a escondidas le dejaba fantásticos regalos en oro. Muy cerca de Patára en un pueblo llamado Myra había un Obispo que estaba muy viejo, cansado y no encontraba quien lo sustituyera en su cargo. Un día el viejo obispo en oración le dijo a Jesús que ya no aguantaba mas y que al próximo hombre que entrara por las puertas de la iglesia, él le daría su cargo de Obispo. Claus que pasaba en ese momento por allí se le ocurrió entrar, y al hacerlo, sorpresivamente fue convertido en Obispo de Myra. Claus como Obispo de Mira se dedicó a lograr que la gente pusiera en práctica las enseñanzas de Jesús, amando al prójimo como a sí mismo, dándole de comer a los que tenían hambre, perdonando a los agresores y llenando de bendiciones a todo el pueblo donde vivía y demás poblados cercanos. Claus siendo muy joven ya era Obispo, y además de eso, tenia la fama de ser santo. Una vez había una gran escasez de alimentos en Myra y cerca del puerto del pueblo pasó un barco cargado de provisiones. Claus le pidió al capitán del barco que le dejara todo ese cargamento para que la gente comiera y no se muriera de hambre. El capitán aceptó, dejando las bodegas del barco completamente vacías. Tan pronto el barco zarpó, Claus hizo un milagro y las bodegas se llenaron nuevamente de alimentos. Había en Myra un hombre muy malo que le gustaba matar a los niños y servirlos como comida en el restaurante que tenía. Santa Claus al enterarse de esto corrió hacia el restaurante, regañó al señor diciéndole que eso no se hacia, y con un poder maravilloso dado por Dios, resucitó a los niños que habían sido sacrificados. Ya Claus estaba muy anciano cuando en el año cuatrocientos veinticinco en la ciudad de Nicea, más o menos cerca de donde él vivía, se reunieron todos los obispos cristianos que existían en el mundo. Santa Claus fue con todo su amor a darle la bendición a quines se congregaron en este primer Concilio Ecuménico de la cristiandad. Todos los Diciembre, Claus se dedicaba con esmero a recibir el Espíritu de la Navidad, celebrando el día veinticuatro el nacimiento de Jesús, repartiendo regalos a la gente, especialmente a los niños. Una Navidad, unos pillos por pura maldad, decidieron quemarle la iglesia a Claus y todo quedó vuelto cenizas, menos un Niño Jesús que se salvó de las llamas milagrosamente, porque Claus lo sacó acurrucado entre sus brazos sin quemarse, mientras en su cara se dibujaba una gran expresión de victoria y alegría. Claus tenia una risa muy agradable, con carcajadas muy fuertes, que a los niños les encantaba. Cuando él reía, la naturaleza entera se llenaba de alegría y desaparecían las tristezas de todos los corazones. Un día cinco de Diciembre cuando Claus se preparaba anticipadamente para recibir la Navidad, Dios lo llamó a Su lado para que Lo ayudara desde el cielo en las festividades navideñas. A partir de ese día Claus se dedica todos los Diciembre a ayudar a Jesús en las fiestas navideñas y a suministrarle dinero a los padres de los niños que se portan bien todo el año, para que la noche de Navidad le compren muchos juguetes en nombre de Claus y el Niño Jesús. El cuerpo sin vida de Claus nunca se corrompió como los demás cadáveres, sino que comenzó a derramar un oloroso aceite que la gente enferma, al untárselo se sanaba. En un hermoso sarcófago tallado en mármol depositaron el cuerpo de Claus, donde pasó casi quinientos años totalmente intacto y como era Santo ya no le decían Claus sino Santa Claus. La fama de Santa Claus se extendió por toda la tierra y consagraron muchas iglesias con su nombre. Se convirtió en patrono y protector de los niños, los marineros, las fiestas navideñas y de un país llamado Rusia. Como en esa época no existía la fotografía la cara de Santa Claus fue pintada en miles de cuadros hechos sobre madera llamados iconos. Cierto día unos italianos se enteraron que invasores incrédulos planeaban profanar el cuerpo de Santa Claus, así fue como una noche unos marineros decidieron trasladar en barco el cuerpo de Santa Claus, desde Myra hasta Bari en la costa este del sur de Italia. Por esta razón muchas personas conocen a Santa Claus como San Nicolás de Bari. Marineros de todo el mundo que pasaban por Bari expandieron la creencia y el amor a Claus al norte de Europa. Un día unos inmigrantes holandeses que se fueron a vivir a New York llevaron la devoción de Santa Claus a los Estados Unidos de Norte América, donde comenzaron a llamarlo solamente, "Santa". En una noche de Navidad en New York, bajo el blanco manto de una linda nevada, los hijos del famoso escritor Clement Clark Moor le pidieron que les narrara la vida de Santa. Clement, recordando parte de la verdadera historia de Santa, les escribió un cuento que rápidamente se hizo famoso en todos los hogares y colegios, porque decía: "Santa, cada veinticuatro de Diciembre baja por la chimenea de las casas trayéndole regalos a todos los niños que se portan bien". Esto llenó de ilusión y esperanza los corazones de la gente que se enteraba de La verdadera historia de Santa Claus. Un pintor que se llamaba Habdon Sudblom que trabajaba para la fábrica de bebidas Coca Cola, se le ocurrió pintar a Santa muy alegre, bonachón, llevando una bolsa llena de juguetes, vestido de rojo, con una barba blanca y barrigón, que encantado se tomaba una botella de Coca Cola. Hoy en día todos los niños del mundo y muchos adultos también, esperan que Santa baje por la chimenea y les deje un regalo al pie del arbolito la noche de Navidad. Todavía en la ciudad de Myra existe la iglesia donde vivió Santa Claus y en Bari se veneran las reliquias del cuerpo de Santa Claus que sigue emanando el milagroso y perfumado aceite curativo. Santa Claus existe, esta vivo trabajando desde el cielo, ayudando a niños y adultos como lo hacía cuando vivía en la tierra. La gente quiere mucho a Santa Claus y le dicen por cariño de muchas maneras, como Papá Nöel o San Nicolás. Le han imaginado una casa en el Polo Norte con un trineo tirado por renos, gnomos que fabrican juguetes y para no verlo solo, le han inventado hasta una esposa llamada "Señora de Claus". Todo esto la humanidad lo ha hecho porque ama a Santa Claus por lo bella que fue su vida y por lo mucho que favoreció a la gente. Acuérdate que cada Navidad Santa Claus se acerca a nosotros y es muy feliz cuando, con mucho cariño, le damos un regalo a alguien, ya que estamos pensando en los demás, mas que en nosotros, y esto es un inegoísmo propio de los verdaderos cristianos que ponen en práctica las enseñanzas de Jesús como lo hacía Santa Claus. Toda imagen de Santa Claus encierra el amor y la ilusión por la Navidad que él tuvo, por eso verlas y tenerlas, nos llena de tanta alegría y trae felicidad en el lugar donde están. Detrás de cada persona que da un regalo en Navidad esta Santa Claus prodigando su bendición con la alegría del JO, JO, JO, de su inconfundible risa. La segunda historia: La leyenda de Santa Claus deriva directamente de las que desde muy antiguo han adornado la figura de San Nicolás de Bari, obispo de Myra y santo que, según la tradición, entregó todos sus bienes a los pobres para hacerse monje y obispo, distinguiéndose siempre por su generosidad hacia los niños. En la Edad Media, la leyenda de San Nicolás arraigó de forma extraordinaria en Europa, particularmente en Italia (a la ciudad italiana de Bari fueron trasladados sus restos en el 1087), y también en países germánicos como los estados alemanes y holandeses. Particularmente en Holanda adquirió notable relieve su figura, al extremo de que se convirtió en patrón de los marineros holandeses y de la ciudad de Ámsterdam. Cuando los holandeses colonizaron Nueva Ámsterdam (la actual isla de Manhattan), erigieron una imagen de San Nicolás, e hicieron todo lo posible para mantener su culto y sus tradiciones en el Nuevo Mundo. La devoción de los inmigrantes holandeses por San Nicolás era tan profunda y al mismo tiempo tan pintoresca y llamativa que, en 1809, el escritor norteamericano Washington Irving (1783-1859) trazó un cuadro muy vivo y satírico de ellas (y de otras costumbres holandesas) en un libro titulado Knickerbocker's History of New York (La historia de Nueva York según Knickerbocker). En el libro de Irving, San Nicolás era despojado de sus atributos obispales y convertido en un hombre mayor, grueso, generoso y sonriente, vestido con sombrero de alas, calzón y pipa holandesa. Tras llegar a Nueva York a bordo de un barco holandés, se dedicaba a arrojar regalos por las chimeneas, que sobrevolaba gracias a un caballo volador que arrastraba un trineo prodigioso. El hecho de que Washington Irving denominase a este personaje "guardián de Nueva York" hizo que su popularidad se desbordase y contagiase a los norteamericanos de origen inglés, que comenzaron también a celebrar su fiesta cada 6 de diciembre, y que convirtieron el "Sinterklaas" o "Sinter Klaas" holandés en el "Santa Claus" norteamericano. Pocos años después de la publicación del libro de Irving, la figura de Santa Claus había adquirido tal popularidad en la costa este de los Estados Unidos que, en 1823, un poema anónimo titulado A Visit of St. Nicholas ('Una visita de San Nicolás'), publicado en el periódico Sentinel ('El Centinela') de Nueva York, encontró una acogida sensacional y contribuyó enormemente a la evolución de los rasgos típicos del personaje. Aunque publicado sin nombre de autor, el poema había sido escrito por un oscuro profesor de teología, Clement Moore, que lo dedicó a sus numerosos hijos y nunca previó que un familiar suyo lo enviaría a un periódico Hasta el año 1862, ya octogenario, no reconocería Moore su autoría. En el poema, San Nicolás aparecía sobre un trineo tirado por renos y adornado de sonoras campanillas. Su estatura se hizo más baja y gruesa, y adquirió algunos rasgos próximos a la representación tradicional de los gnomos (que precisamente también algunas viejas leyendas germánicas consideraban recompensadores o castigadores tradicionales de los niños). Los zuecos holandeses en que los niños esperaban que depositase sus dones se convirtieron en anchos calcetines. Finalmente, Moore desplazó la llegada del simpático personaje del 6 de diciembre típico de la tradición holandesa, al 25 de ese mes, lo que influyó grandemente en el progresivo traslado de la fiesta de los regalos al día de la Navidad. El proceso de popularización del personaje siguió en aumento. El 6 de diciembre de 1835, Washington Irving y otros amigos suyos crearon una sociedad literaria dedicada a San Nicolás, que tuvo su sede en la propia casa de Irving. En las reuniones, era obligado fumar en pipa y observar numerosas costumbres holandesas. Ello indica hasta qué extremo habían aceptado esta tradición holandesa los norteamericanos descendientes de otros grupos inmigrantes. El otro gran contribuyente a la representación típica de San Nicolás en el siglo XIX fue un inmigrante alemán llamado Thomas Nast. Nacido en Landau (Alemania) en 1840, se estableció con su familia en Nueva York desde que era un niño, y alcanzó gran prestigio como dibujante y periodista. En 1863, Nast publicó en el periódico Harper's Weekly su primer dibujo de Santa Claus, cuya iconografía había variado hasta entonces, fluctuando desde las representaciones de hombrecillo bajito y rechoncho hasta las de anciano alto y corpulento. El dibujo de Nast lo presentaba con figura próxima a la de un gnomo, en el momento de entrar por una chimenea. Sus dibujos de los años siguientes (siguió realizándolos para el mismo periódico hasta el año 1886) fueron transformando sustancialmente la imagen de Santa Claus, que ganó en estatura, adquirió una barriga muy prominente, mandíbula muy ancha, y se rodeó de elementos como el ancho cinturón, el abeto, el muérdago y el acebo. Aunque fue representado varias veces como viajero desde el Polo Norte, su voluntariosa aceptación de las tareas del hogar y sus simpáticos diálogos con padres y niños le convirtieron en una figura todavía más próxima y entrañable. Cuando las técnicas de reproducción industrial hicieron posible la incorporación de colores a los dibujos publicados en la prensa, Nast pintó su abrigo de un color rojo muy intenso. No se sabe si fue él el primero en hacerlo, o si fue el impresor de Boston Louis Prang, quien ya en 1886 publicaba postales navideñas en que aparecía Santa Claus con su característico vestido rojo. La posibilidad de hacer grandes tiradas de tarjetas de felicitación popularizó aún más la figura de este personaje, que numerosas tiendas y negocios comenzaron por entonces a usar para fines publicitarios. Llegó incluso a ser habitual que, durante las celebraciones navideñas, los adultos se vistieran como él y saliesen a las calles y tiendas a obsequiar a los niños y hacer propaganda de todo tipo de productos. Entre 1873 y 1940 se publicó la revista infantil St. Nicholas, que alcanzó una enorme difusión. La segunda mitad del siglo XIX fue trascendental en el proceso de consolidación y difusión de la figura de Santa Claus. Por un lado, quedaron fijados (aunque todavía no definitivamente) sus rasgos y atributos más típicos. Por otra, se profundizó en el proceso de progresiva laicización del personaje. Efectivamente, Santa Claus dejó de ser una figura típicamente religiosa, asociada a creencias específicas de determinados grupos credenciales, y se convirtió más bien en un emblema cultural, celebrado por personas de credos y costumbres diferentes, que aceptaban como suyos sus abiertos y generales mensajes de paz, solidaridad y prosperidad. Además, dejó de ser un personaje asociado específicamente a la sociedad norteamericana de origen holandés, y se convirtió en patrón de todos los niños norteamericanos, sin distinción de orígenes geográficos y culturales. Prueba de ello fue que, por aquella época, hizo también su viaje de vuelta a Europa, donde influyó extraordinariamente en la revitalización de las figuras del "Father Christmas" o "Padre Navidad" británico, o del "Père Noël" o "Papá Noel" francés, que adoptaron muchos de sus rasgos y atributos típicos. El último momento de inflexión importante en la evolución iconográfica de Santa Claus tuvo lugar con la campaña publicitaria de la empresa de bebidas Coca-Cola, en la Navidad de 1930. Como cartel anunciador de su campaña navideña, la empresa publicó una imagen de Santa Claus escuchando peticiones de niños en un centro comercial. Aunque la campaña tuvo éxito, los dirigentes de la empresa pidieron al pintor de Chicago (pero de origen sueco) Habdon Sundblom que remodelara el Santa Claus de Nast. El artista, que tomó como primer modelo a un vendedor jubilado llamado Lou Prentice, hizo que perdiera su aspecto de gnomo y ganase en realismo. Santa Claus se hizo más alto, grueso, de rostro alegre y bondadoso, ojos pícaros y amables, y vestido de color rojo con ribetes blancos, que eran los colores oficiales de Coca-Cola. El personaje estrenó su nueva imagen, con gran éxito, en la campaña de Coca-Cola de 1931, y el pintor siguió haciendo retoques en los años siguientes. Muy pronto se incorporó a sí mismo como modelo del personaje, y a sus hijos y nietos como modelos de los niños que aparecían en los cuadros y postales. Los dibujos y cuadros que Sundblom pintó entre 1931 y 1966 fueron reproducidos en todas las campañas navideñas que Coca-Cola realizó en el mundo, y tras la muerte del pintor en 1976, su obra ha seguido difundiéndose constantemente. Por el cauce de las postales, cuentos, cómics, películas, etc. norteamericanas, la oronda figura de Santa Claus sigue ganando popularidad en todo el mundo, y hoy puede decirse que constituye la advocación más universal y conocida, y también la más laica y comercial, de todas las derivadas del San Nicolás de Bari que desde el siglo IV se ha considerado tradicional protector de los niños. Fuente:http://www.cgamx.com/HistoriaSantaClaus.htm Mis otros post: Paralisis-del-sueño! http://www.taringa.net/posts/offtopic/1546772/Paralisis-del-sueño!.html Superpost-sobre-rugby! http://www.taringa.net/posts/deportes/1541877/Superpost-sobre-rugby!.html Superpost!-Mareke-el-gran-imitador-de-bahia-blanca http://www.taringa.net/posts/offtopic/1540672/Superpost!-Mareke-el-gran-imitador-de-bahia-blanca.html Megapost!-Todo-sobre-los-simpsons! http://www.taringa.net/posts/tv-peliculas-series/1539484/Megapost!-Todo-sobre-los-simpsons!.html Vudú:Una religion muy distinta: http://www.taringa.net/posts/info/1585968/Vudú:Una-religion-muy-distinta.html
La Verdadera Historia Sobre Santa Claus(Papa Noel)
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