
POR SU BELLEZA LA ATLETA CHILENA
SE LE LLAMA LA KOURNIKOVA CHILENA
Durante el fin de semana, en el Grand Prix Sudamericano de Cali, Isidora Jiménez batió los récords de Chile en 100 y 200 metros planos.
En la primera prueba logró un registro de 11,57 segundos y destronó a Daniela Seguel, quien había logrado cubrir la distancia en 11,6. Esa marca es considerada como una referencia para determinar a una velocista con proyección olímpica. En la segunda marcó 23,19. El último crono le permitió clasificar al Mundial de Rusia.
La penquista, dirigida por Carlos Moreno, quien representó a Chile en los Juegos Olímpicos de Seúl, en 1988, practicó otros deportes antes. En su época escolar, en el Saint John’s School, jugó hockey sobre césped y vóleibol, además de gimnasia artística. Pese a que igual destacó, optó por el atletismo, que la llevó becada al Colegio Concepción y que no la obligaba a depender de sus compañeros para ganar.
En 2008 comenzó a competir. En ese año se quedó con el oro en los Juegos de La Araucanía, que se desarrollaron en la Región de Los Lagos. “A Isidora la detectamos cuando la vimos competir por su colegio. Corría los 100 metros en 13 segundos y los 200, en 26. Eso ya la convertía en una excepción. En dos meses, ya estaba logrando podios. Es una competidora innata. Mentalmente, es muy fuerte. Tiene una llama interna que la distingue. Además, es talentosísima”, explica Jorge Grosser, el entrenador que la reclutó para el Centro de Entrenamiento Regional de Concepción.
Futura periodista
Las victorias se multiplicaron. A sus 19 años, la sureña ha batido 16 récords nacionales entre Juniors, Sub 23 y adultos. Además de conseguir un cupo en Rusia, ya tiene la marca mínima para los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016. “Los Juegos no son un sueño para mí, sino un objetivo. Quiero ir allá a competir”, declaró hace algunos meses a La Tercera.
“Hay que creer en lo que dice. ‘Isi’ se propuso bajar los 22,5 en los 200 y ser finalista olímpica. Después de lo que ha conseguido, es capaz de cualquier cosa. Puede pelear por una final en Río y a los Juegos siguientes llegará con 27 años, en plenitud”, advierte Grosser.
Jiménez alterna sus obligaciones en la pista con sus estudios de Periodismo en la Universidad Gabriela Mistral, donde recibe concesiones para dedicarse al deporte. Además, es respaldada por la empresa Gerdau Aza, que le entrega ocho millones de pesos anuales.
SE LE LLAMA LA KOURNIKOVA CHILENA
Durante el fin de semana, en el Grand Prix Sudamericano de Cali, Isidora Jiménez batió los récords de Chile en 100 y 200 metros planos.
En la primera prueba logró un registro de 11,57 segundos y destronó a Daniela Seguel, quien había logrado cubrir la distancia en 11,6. Esa marca es considerada como una referencia para determinar a una velocista con proyección olímpica. En la segunda marcó 23,19. El último crono le permitió clasificar al Mundial de Rusia.
La penquista, dirigida por Carlos Moreno, quien representó a Chile en los Juegos Olímpicos de Seúl, en 1988, practicó otros deportes antes. En su época escolar, en el Saint John’s School, jugó hockey sobre césped y vóleibol, además de gimnasia artística. Pese a que igual destacó, optó por el atletismo, que la llevó becada al Colegio Concepción y que no la obligaba a depender de sus compañeros para ganar.
En 2008 comenzó a competir. En ese año se quedó con el oro en los Juegos de La Araucanía, que se desarrollaron en la Región de Los Lagos. “A Isidora la detectamos cuando la vimos competir por su colegio. Corría los 100 metros en 13 segundos y los 200, en 26. Eso ya la convertía en una excepción. En dos meses, ya estaba logrando podios. Es una competidora innata. Mentalmente, es muy fuerte. Tiene una llama interna que la distingue. Además, es talentosísima”, explica Jorge Grosser, el entrenador que la reclutó para el Centro de Entrenamiento Regional de Concepción.
Futura periodista
Las victorias se multiplicaron. A sus 19 años, la sureña ha batido 16 récords nacionales entre Juniors, Sub 23 y adultos. Además de conseguir un cupo en Rusia, ya tiene la marca mínima para los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016. “Los Juegos no son un sueño para mí, sino un objetivo. Quiero ir allá a competir”, declaró hace algunos meses a La Tercera.
“Hay que creer en lo que dice. ‘Isi’ se propuso bajar los 22,5 en los 200 y ser finalista olímpica. Después de lo que ha conseguido, es capaz de cualquier cosa. Puede pelear por una final en Río y a los Juegos siguientes llegará con 27 años, en plenitud”, advierte Grosser.
Jiménez alterna sus obligaciones en la pista con sus estudios de Periodismo en la Universidad Gabriela Mistral, donde recibe concesiones para dedicarse al deporte. Además, es respaldada por la empresa Gerdau Aza, que le entrega ocho millones de pesos anuales.