InicioInfoEl Indiana Jones de las matemáticas

El Indiana Jones de las matemáticas

Info11/20/2012

El Indiana Jones de las matemáticas



Malba Tahan, alter-ego del profesor Júlio César de Mello e Souza, dando una de sus clases en Brasil.

Sociedad /
Por Cicco

Hubo un hombre, que, en 1895, nació siendo uno. Y, 79 años más tarde, moriría siendo dos. A juzgar por su documento, uno de ellos –el primero y menos conocido– era brasileño. Su nombre: Júlio César de Mello e Souza, de profesión maestro de escuela. Dio clases en escuelas primarias desde los 18. Enseñó en escuelas de estado, particulares, en consejos profesionales y hasta habló de geometría en una prisión.

En 1918, se desdobló. El segundo hombre nació, se podría decir así, cuando Júlio César dio su primer paso en el diario El Imparcial. Un día, dejó al editor un puñado de sus relatos para publicar. A los pocos días, como las hojas seguían ahí, cambió su firma y le dijo a su jefe: "Acabo de traducir estos cuentos de un autor neoyorquino: se llama R. S. Slade". Al día siguiente, el diario publicó los textos en portada. "Fue así como descubrí que era necesario mitificar", recordaría Júlio César.

Y así como creó a Slade, nació aquel que lo haría famoso a escala planetaria. Se llamaba Malba Tahan, un árabe de 1885 que perdería la vida –decía la leyenda– en La Meca mientras peleaba en el desierto.

Fanático de la cultura árabe y de Las mil y una noches, el profesor concibió a Tahan, inspirado en el apellido de una alumna. Los relatos de su doble árabe se transformaron en las columnas más leídas de Brasil.

A Malba se lo reconoce como el creador de El hombre que calculaba, el primer libro que transformó las matemáticas en una cruza de Borges con Indiana Jones, y cuyas ediciones llegarían a Estados Unidos, Holanda, Italia, España, Portugal, Alemania, India y Croacia. El libro narra las conjeturas con aire detectivesco que Malba recogió –eso decía– de boca de Beremiz Samir, el famoso hombre que calculaba, un pastor persa fascinado por las matemáticas que memorizó hasta la cantidad de letras del Sagrado Corán. Samir enfrenta a jeques rencorosos, doncellas, astrónomos, se mete en problemas con dinares, vasijas, perlas, visires, torneos de ingenio y memoria, y emergen de ambos lados del desierto bailarinas tan bonitas que daban ganas de agarrar un ramillete de logaritmos y obsequiárselos.

Con el tiempo, Malba ganaría la admiración de Jorges Luis Borges y Paulo Coelho, merecería tesis universitarias a lo largo y ancho del globo, y recogería su legado, más tarde, el divulgador matemático por excelencia de la Argentina, Adrián Paenza.

Miles de padres pusieron Malba a sus hijos. Se inauguraron escuelas y bibliotecas en su nombre. Y hasta una laguna en el municipio de Santo Domingo, en Brasil, lleva la firma de Tahan.

Durante 15 años, ninguno sospechaba que aquel profesor brillante se transformaba en el musulmán que creaba los acertijos que estaban en boca de todo un país. Hasta que un periodista dio a luz el secreto y en 1952, el presidente Getúlio Vargas permitió a Júlio César anexar su segunda identidad a su documento.

Un periodista que lo visitó en su casa en 1946, lo describió así: "Quien no conoce al profesor Júlio César, profesor de matemáticas, padre de familia, sufriendo los mismos problemas corrientes de desabastecimiento de la alacena, ha de pensar, como nosotros, que Malba Tahan es un viejo sabio oriental. Sin embargo, quien entra a su casa se va a encontrar a un auténtico occidental… fumando cigarros americanos y disfrutando la vida como un bon vivant".

A su editor en habla hispana, la leyenda de Malba le rindió sus frutos y le dio también un dolor de cabeza. "Los libreros pensaban que el autor era del siglo XIII y, por ende, este libro se manejaba como si fuese un clásico libre de derechos de publicación. Así que los primeros años se dificultaba la venta por la gran cantidad de ediciones piratas", recuerda Marcelo Caballero, editor de Pluma y Papel. "Una vez, me encontré con un funcionario encargado de seleccionar títulos para licitación pública. Y en medio de la pila, detecté un ejemplar de El hombre que calculaba". Caballero cambia el tono de la voz. "¡Y era una edición pirata!".

Desde Pluma y Papel, en 2002, Caballero publicó la primera tirada legal de la obra de Malba. Hoy El hombre que calculaba lleva 100.000 ejemplares vendidos y 25 reimpresiones, uno de los long sellers científicos de venta más sostenida de la historia. "Me dediqué a estudiar a Malba Tahan hace 17 años. Me fascinaba cómo un brasileño se consagró con un nombre árabe", dice a Newsweek la profesora Cristiane Coppe de Oliveira, quien prepara su tesis posdoctoral sobre la contribución de Malba a la educación. "En los países hispánicos hay un reconocimiento de sus obras y la asociación internacional CIAEM lo consideró uno de los precursores de la educación matemática. En Brasil, el día de su nacimiento, 6 de mayo, se lo nombró oficialmente Día de la Matemática".

En el aula, Júlio César se tomaba en serio su costado árabe y saludaba al estilo islámico: "Salam aleikum". Sus alumnos recuerdan su aplomo místico, pero también lo evocan como un sultán enardecido. Y no había nada que lo sacara más que problemas tortuosos sin pies ni cabeza.

En 1967, publicó un libro feroz firmado por Tahan: El arte de ser un perfecto mal profesor, donde destila las broncas de toda una carrera. Su retrato es uno de los más exactos, honestos y tremendos de los docentes modernos: una profesión llena de gente falaz, humilladora, temible. Allí escribe: "El P.M.P. –es decir, el perfecto mal profesor– de matemática se limita a la enseñanza del algebrismo árido, complicado e inútil. Esa forma errada y criminal de presentar la matemática hace que muchas personas inteligentes se vuelvan sus enemigos".

Te hubiera encantado conocer a este hombre de dos caras. Si pasaba por tu aula en el Colegio Pedro II, en la Escuela de Bellas Artes o en el Instituto de Educación en San Pablo, no lo olvidabas. De Mello o Malba se presentaba como maestro de matemáticas, pero si tenías la suerte de tenerlo en tu aula, Dios mío: cualquiera podría darse cuenta que el hombre no enseñaba matemáticas, sino algo mucho más ambicioso: te enseñaba a pensar. Cada número, te decía, tiene una "vibración" especial. Hay números victoriosos y de buen humor, y números tristes que daban pena. Si tenía que explicar álgebra, geometría, logaritmos, hablaba de colmenas. Si errabas en sus clases, te daba una palmada de alivio. "Los errores –decía a sus alumnos– son tipos copados".

Y aquí tenemos a Sergio Lorenzato, que no lo olvida y se hizo profesor de matemática luego de conocerlo. "Yo tuve a Malba en una capacitación para profesores", dice el paulista. "En sus clases no sentías que pasara el tiempo. Él nos contó quién fue Eratóstenes, quien logró revelar la fórmula para determinar números primos y que también descubrió la distancia entre la Tierra y la Luna".

En 60 años de docente, las innovaciones de Malba en el aula aún dan que hablar; y a tres décadas de dejar las aulas, sus recomendaciones fueron impartidas oficialmente por las escuelas de Estados Unidos. Malba proponía crear un laboratorio de matemáticas, pero cuando vino con la idea, en los años ‘50, lo miraron como a un marciano. "Hoy disponemos de más de 400 materiales didácticos específicos de la enseñanza matemática en nuestro laboratorio, entre juegos y rompecabezas", se entusiasma Lorenzato. "Pero cuándo él nos hablaba de laboratorio, nos parecía un disparate".

En 50 años, de Mello dio dos mil talleres y conferencias, y publicó 120 libros: 51 de ellos sobre matemática. Lo apasionaba el bridge y era un ajedrecista tan experto que batió a tres oponentes en simultáneo sin mirar el tablero. "De mi abuelo, heredé el gusto por hablar en público", dice su nieto André Pereira. "A él le gustaba mucho aprender con otros, sobre todo de los más humildes. Decía que contaban con un conocimiento que nadie valoraba".

En 1974, mientras brinda una charla sobre el arte de contar historias en Recife, muere Júlio César y Malba, su doble, vuelve a morir con él. A un alumno que le preguntó por qué no daba talleres en vacaciones, le había dicho, poco tiempo antes, que estaba agotado. Y que, en cualquier momento, su corazón diría basta. Fue premonitorio.

Júlio César había ordenado que lo sepultaran con sencillez, y pidió a un amigo que dijera unas palabras sobre la situación de los leprosos en Brasil, un tema que lo preocupaba –"tenía más amigos leprosos que sanos", decía su esposa–. El propio profesor Júlio César redactó el epitafio de Malba, que envió a los diarios anticipadamente por si lo sorprendía la muerte: "Malba Tahan murió y pide perdón a todos por sus errores, faltas, ingratitudes e injusticias. Pide también que recen por él".

La revista Science dedicó varias páginas a resaltar el valor de la obra educativa de Tahan. La revista europea de matemática Uno dio cuenta de la vigencia de sus enseñanzas al centenario de su nacimiento. Hoy, los colegas lo ponen a la par de Martin Gardner, Sam Loyd y Yakov Perelman, los mayores divulgadores matemáticos de la historia. El lugar en la memoria a donde van –dos en un mismo cuerpo- los maestros que nadie olvida.









A TODOS MIS SEGUIDORES, LES DIGO: NO ES AL PEDO..GRACIAS POR ESTAR AHÍ!




"Si asumes que no existe esperanza, entonces garantizas que no habrá esperanza. Si asumes que existe un instinto hacia la libertad, entonces existen oportunidades de cambiar las cosas."
Noam Chomsky



CUALQUIER COMENTARIO QUE VIOLE EL PROTOCOLO, ATAQUE LA FUENTE O AL POSTEADOR SERÁ ELIMINADO.SE ACEPTAN COMENTARIOS CON EDUCACIÓN Y RESPETO.EVITE EL FOROBARDO.



Tenga en cuenta ...
La información que usted encuentre en este post puede, o no, estar en desacuerdo con su visión personal o religiosa de la realidad. Si usted encuentra que su visión de la realidad está siendo contradicha, desacreditada o atacada en cualquier forma posible, recuerde siempre que todo eso está en su cabeza y como tal, no es responsabilidad mia ni de nadie mas. Después de todo, yo no escogí su visión alternativa de la realidad, usted fue quien lo hizo.






Datos archivados del Taringa! original
10puntos
493visitas
0comentarios
Actividad nueva en Posteamelo
0puntos
1visitas
0comentarios
Dar puntos:

Dejá tu comentario

0/2000

Autor del Post

P
PAPATO🇦🇷
Usuario
Puntos0
Posts587
Ver perfil →
PosteameloArchivo Histórico de Taringa! (2004-2017). Preservando la inteligencia colectiva de la internet hispanohablante.

CONTACTO

18 de Septiembre 455, Casilla 52

Chillán, Región de Ñuble, Chile

Solo correo postal

© 2026 Posteamelo.com. No afiliado con Taringa! ni sus sucesores.

Contenido preservado con fines históricos y culturales.