
Una delicatessen para los “españistanís” que están hasta la polla de la cocina pija y tecnoemocional.
Existen varias hipótesis sobre procedencia del término de “Pollas en vinagre”. La políticamente incorrecta es más jugosa y nos dice que el origen de la malsonante expresión viene de los barrios de la antigua Barcelona donde se comercializaba con carne (y no precisamente de ternera). Las profesionales del intercambio carnal exigían un minimo de higiene en la “carne a degustar” y los clientes se veían obligados a desinfectar su”instrumental” con vinagre.

La explicación políticamente correcta nos cuenta que la palabrita proviene de la Roma Clásica, donde se conservar en vinagre los brotes frescos de espárragos y otro tipo de vegetales.
Tanto la tenemos en la boca a la polla (me refiero a la palabra, no seáis cochinos), que la expresión con ese toque vulgar se ha convertirse en una de nuestras coletillas que encarnar ciertos vicios lingüísticos, que dicen, nos incapacitan como educados oradores políticamente correctos.

Si quieren comprar las genuinas pollas en vinagre lo pueden hacerlo en :
www.Ezpania.com o en C/ Bretón de los Herreros 35, Madrid
Buen provecho, sea la polla que sea.