Es de conocimiento general que Japón es un lugar bastante raro, pero lo cierto es que todo el continente asiático parece carecer de varios caramelos en el frasco. Al menos, así lo demuestran en lo que a percepción del nazismo se refiere.
Más allá de que Japón haya estado aliado a los nazis en la Segunda Guerra, distintos países asiáticos como Corea, Taiwan o Mongolia han desarrollado una extraña fascinación con el movimiento de Adolf Hitler, que se tradujo en cosas pintorescas como bares temáticos hasta peligrosas como grupos neonazis.
La raza aria prevalecerá... gracias a los mongoles.
Veamos algunos ejemplos más de este descalabro de la cultura pop...
En Tailandia, Hitler es un superhéroe
Unos estudiantes de la Universidad de Bangkok, Tailandia , decidieron festejar su graduación con una bandera con temática de superhéroes... entre los que se incluyó a Hitler Esto demuestra no sólo un desconocimiento alarmante de historia por parte de universitarios, sino también de comics, ya que el Führer aparece justo atrás del Capitán América, con quien no se llevaban precisamente bien.
Esto no fue un hecho aislado de un grupo de estudiantes nabos. Gran parte de la sociedad tailandesa adoptó la figura de Hitler y su partido como una simpática mascota .
En India, Hitler es Calvin Kline
Cuando Rajesh Shah y Manish Chandani decidieron abrir su nueva boutique de ropa en Ahmedabad, India, decidieron ponerle un nombre fácil de recordar...
¿Y a dónde ir ya empilchados en estos elegantes atavíos? Al restaurante de onda, por supuesto.
En Taiwan, Hitler es un vampiro
7-Eleven es una cadena de minimercados estadounidense que aquí es desconocida (aún) pero que tiene sucursales en varios países, si bien las franquicias de Taiwán tienen algo que no puede encontrarse en otras: memorabilia de una caricatura de Hitler convertido en vampiro.
Sin embargo, no es la primera vez que la imágen del loco éste se usa en Taiwan con fines comerciales. En 1999, una campaña publicitaria no tuvo mejor idea que poner una caricatura del caudillo nazi para promocionar unos calefactores hechos en Alemania.
En Indonesia, Hitler es pastelero.
Soldatenkaffee (Café de los soldados) es una cafetería y pastelería de Indonesia cuyas paredes están íntegramente decoradas con memorabilia de la Alemania nazi, además de contar con mozos... ¡vestidos como oficiales de la SS!.
El Café también vende distintos objetos alusivos al nacionalsocialismo.
En Corea del Sur, Hitler es barman
Si hay una pastelería y una boutique en honor al Führer... ¿por qué no un bar? Tal fue el pensamiento de varios coreanos que decidieron convertir sus bares en una fiesta para neonazis, skinheads y una gran parte de tadingueros.
En Japón, Hitler es un monstruo... apto para chicos
No ibamos a dejar a los ponjas afuera de esto, claro que no... Más allá de su alianza anteriormente reseñada, Japón no tiene demasiados rollos con el nazismo ni su líder. Es considerado un monstruo, sí, pero no más terrorífico que Drácula o Frankestein (otra cosa que deben , tal vez). Prueba de esto es su jocosa aparición en cierto ánime que quizas conozcan...
... o que uno de los disfraces que los niños nipones pueden elegir es el del Führer.