Después del caso PRISMA, cualquier información que tenga que ver con la privacidad en nuestras vidas nos va a parecer más impactante que de costumbre. El experto en seguridad de Silicon Valley, Steve Blank, asegura que los procesadores AMD e Intel poseen una puerta trasera que permitirían el acceso a nuestros ordenadores.
Antes de que nos echemos las manos a la cabeza, hay que entender que es una afirmación algo peregrina, y que debería ser cogida con pinzas. De hecho, otro experto, Jonathan Brossard, declaró hace poco que las CPU poseen puertas traseras que son el blanco perfecto para ataques externos, lo que sacado fuera de contexto, sin duda, puede dar lugar a cierta paranoia injustificada.
De ser cierto, permitiría a la NSA acceder directamente a las máquinas sin complicados cifrados, de los que deberían conocer previamente la clave. Se trataría de un sistema existente desde la década de los noventa, y que habría sido parcheado, aunque nunca del todo.
Blank comenta que las agencias de seguridad podrían acceder fácilmente a estos procesadores con tareas de cifrado. Evidentemente, todo esto podría no ser más que una información infundada, y, al menos por si acaso, Intel ya ha declarado que estas afirmaciones son altamente especulativas, así que no hay nada comprobado todavía.