Antes de ir al grano con la lista quiero dejar claro que reconozco que puede haber actores infinitamente peores. Además de ser una lista personal, y por tanto subjetiva, mi idea era incluir actores conocidos que nunca me hubiesen gustado; por tanto voy a excluir a hombres venidos a menos como Nicolas Cage o Kevin Costner; luchadores como John Cena o Chuck Norris y esa nueva hornada de actores patéticos como Liam Hemsworth o Robert Pattinson. Como decía, seguramente haya actores peores, al fin y al cabo los diez siguientes han trabajado con la creme de la creme de Hollywood, pero parece que no hayan aprendido mucho, y algunos, al contrario que el buen vino, empeoran con los años.

10- Colin Farrell:
Y es que contrariamente a la leyenda, también hay actores británicos malos. Este irlandés tiene bastante mérito, ya que sufre el llamado síndrome de Angelman, cuyos síntomas más aparentes son capacidad lingüística y receptividad comunicativa reducidas. Quizás por ello, este actor tan sobrevalorado abusa de gestos y muecas, claras secuelas de su infancia. Siento tanta animadversión hacia él que no puedo ser objetivo, incluso he pensado en ponerlo en la cima de este ranking. He rectificado, pero de aparecer no se libra. Ha trabajado con directores de prestigio como Spielberg, destrozando junto a Tom Cruise la magnífica Minority Report, o Woody Allen, donde hace un trabajo decente en Cassandra´s Dream. Incluso ha superado a hombres como Dustin Hoffman y Javier Bardem en los Globos de Oro de 2009 como mejor actor de comedia o musical con Escondidos en Brujas, donde aparecía el hermano de un top3 de esta lista…


9- Val Kilmer:
El aparecer en grandes películas como Heat, Pollock o Amor a quemarropa no le salva de aparecer en esta lista. En aquellas (y especialmente) en la obra del malogrado Tony Scott, Kilmer no era más que un secundario. Cuando realmente notamos sus carencias es en papeles protagonistas: no hace reir en Top Secret (Comedia estilo Hot Shots), un enano le roba protagonismo en Willow, destroza el clásico de El Santo y sin lugar a dudas es el peor Batman de la historia. El propio Kilmer diría años después “Uno a veces toma decisiones acertadas y otras, vergonzosas”. En su caso, abundan más las segundas… ¿Sabían que Christian Bale se presentó a ese casting pero no pudo terminarlo por la claustrofobia que sentía en el traje? Habríamos perdido a Bale para la trilogía de Nolan y quizás… ¿sería Kilmer el elegido? Estoy seguro de que el director inglés no cometería ese error. Muchos halagan su facilidad para cambiar de rostro pero en mi opinión el gordo de la foto y el guaperas de los 90 siguen siendo el mismo actor sobrevalorado y sin recursos.


8- Keanu Reeves:
El hombre más inexpresivo del mundo o como dice una página de Facebook… “Keanu Reeves no es mal actor, sufre parálisis facial”. Ha trabajado con los mejores actores y directores, como Pacino, Coppola o Van Sant, ha sido estrella de películas de acción como Speed o Reacción en cadena (donde da junto a Morgan Freeman el mayor recital de anti-expresionismo en el cine) o de drama (Un paseo por las nubes) pero… ¡siempre actúa de la misma manera y con su cara de témpano de hielo! Despuntó junto a Patrick Swyze en la inolvidable Le llaman Bhodi, y la crítica y el público halagaron su físico y sus dotes como actor. Sin embargo, jamás cambió de registro aunque su personaje lo requiriese – Su reacción fue la misma cuando unos surferos le querían pegar en la playa, cuando conoció al diablo o cuando le dijeron que había un mundo alternativo y que él tenía que salvarlo. Matrix fue su último gran éxito y a partir de ahí, Keanu “El imperturbable”, ha coleccionado fracaso tras fracaso. Al menos, me ha resultado fácil escoger la foto…


7- Orlando Bloom:
Solamente resulta creíble en el papel de Legolas Hojaverde, ya que solo tiene que usar el arco y como buen elfo, no habla demasiado (ya ha sido confirmado para la trilogía de El Hobbit). Esas mismas cualidades las intenta explotar en Troya, un pequeño fiasco en el que Bloom es superado por Eric Bana, Sean Bean, Peter O´Toole, Brad Pitt… y por cada uno de los actores del reparto. Sus gestos, carantoñas y frases románticas con Helena de Troya son insufribles. ¿Qué haría en la vida real Diane Kruger con un niñato así? ¡Tranquilos, por que lo peor estaba por venir! La boda en medio de una batalla naval en la tercera entrega de Piratas del Caribe es uno de los momentos más repulsivos y poco creíbles de la historia del cine. Ya que hablamos de la famosa saga, imposible no mencionar como Geoffrey Rush, Jack Davenport y Johnny Depp le dan una clase maestra de actuación al pobre Orlando. En cuanto al Reino de los Cielos, nada que decir, solo que cuando murió Liam Neeson me sumí en un lento letargo…


6- Chris Rock:
El más difícil de todos, no sabía donde colocarlo ni que decir de él, solo sabía que no podía librarse de estar en la lista. Le soportan en Hollywood gracias a su voz; es habitual de películas de dibujos animados como Bee Movie o Madagascar, pero las películas donde actúa suelen ser un fracaso absoluto. Es el representante de la “nueva” hornada de actores cómicos, junto a Ben Stiller u Owen Wilson, ambos bastante mejores que él. Tiene el dudoso honor de ser el peor presentador de la gala de los Óscar (La persona que decidió esto debería ser lapidado), aunque también hay que decir que es difícil sustituir a un clásico como Billy Cristal. Pero sí, fue incluso aún más criticado que José Corbacho en España. Su lista de bazofias no tiene fin: La salchicha peleona, Persiguiendo a Betty, De incompetente a presidente o El Clan de los rompehuesos son solo un ejemplo de la calidad de guiones que le ofrecen a Chris Rock, el típico graciosillo que gusta a los americanos. La verdad es que todos buscan ser el sucesor de Jim Carrey, como todas las estrellas de la NBA quieren ser el nuevo Jordan. Por supuesto, solo alguno resiste la comparación, y no precisamente es Chris Rock uno de ellos.

5- Jack Black:
No me puedo creer que Thomas Jacob Black no esté en este podio cuando desde hace tiempo es el actor qué más odio; incluso hasta hace unos días tenía el número 1 asegurado. Sin embargo, me enteré de que era la voz de Poh en Kung Fu Panda, una de las pocas películas de dibujos que me ha gustado en los últimos años junto a Up. Menos mal que me di cuenta después de verla… Tiene una serie inacabable de bodrios que pretenden hacer reír como Amor ciego, Las vacaciones o SuperNacho. Y aunque las películas no son una maravilla, él las estropea hasta límites insospechados. En un principio, me sorprendió que Jackson contara con Black para King Kong, pero veo que es una manía suya el contar con algún actor patético para quizás echarle las culpas de un posible fracaso. Black en King Kong, Bloom en El señor de los anillos y el Hobbit, Mark Whalberg en Desde mi cielo o Michael J. Fox en Agárrame esos fantasmas. Curioso dato del director neozelandés.


4- Mathew McCounaghuey:
El hombre que solo sabe hacer anuncios de colonias amargó mi infancia cuando fui a ver Amistad al cine. Es cierto que el resto de la película te deja muy frio para ser un film de Spielberg pero lo peor es ver como intenta lucirse este guaperas. Además de Amistad, cuenta con un par de películas decentes, como U-571 o la simpática Tropic Thunder, pero el resto es muy discreto. Últimamente sale en más comedias románticas que Jennifer Aniston y es más que sorprendente que no protagonizasen ninguna juntos (tiempo al tiempo). Hay que ver sus películas con cronómetro, para ver cuando tarda en enseñar la tableta, siempre batiendo records. Penélope Cruz, con quién coincidió en Sahara, Sandra Bullock o Ashley Judd fueron pareja del texano, pero se rumorea que ha ligado a medio Hollywood. Una razón más para odiarlo…


3- Joseph Fiennes:
La antítesis de Keanu Reeves, el actor que más sobreactúa de Hollywood. Siempre vivirá bajo una enorme sombra que es su hermano Ralph y de aquel papel de Shakespeare enamorado donde al menos no consigue joder la película. Sí lo hace en Suavemente me mata con sus caras de depravado, donde nadie comprende como Heather Graham se puede sentir tentada por este capullo. Su último papel importante es en la superproducción televisiva Flashforward, que pese a una enorme éxito inicial, defraudó por la poca calidad de los guionistas y las sobreactuaciones de Fiennes haciendo de alcohólico y muerto de celos… En Enemigo a las puertas, hace un papel sobrio hasta que intenta robar la novia de su mejor amigo, Jude Law, y cuando se da cuenta de su error se sumerge en una especie de estado perpetuo de sobreactuación que debió ser insoportable para todo el equipo de producción. Como seguramente, todos le tienen algo de respeto por ser hermano de Ralph, en vez de decirle que actuara bien, le pegaron un balazo en la cabeza en la ficción. ¡Gracias Edge!


2- Adam Sandler:
Si Mathew es la estrella de las comedias románticas, Adam Sandler es el universo entero de las comedias padre-hijo; donde su personaje sigue siempre la misma transformación. Primero padre pasota que nunca ve a su hijo, luego intenta cambiar haciendo tres gamberradas y al final hay reconciliación y son todos felices. Eso si, Adam siempre exige ser el padre pasota pero increíble, que mea con su hijo en la calle o se mete una bolsa entera de patatas fritas en la boca. Estoy seguro de que muchos pensáis que Reeves o Farrell son actores de más categoría o que algunas estáis enamoradas de Bloom o McCounaghuey y no queréis verlos en esta lista. Os respeto. En torno a este personaje debería haber unanimidad, un actor que es capaz de ganar dos premios Razzie de actuación en una sola edición (hombre y mujer) por Jack&Jill. Pero es que ha batido otro record en la edición de 2012 con 11 nominaciones por su participación como productor, guionista o director en la ya mencionada Jack&Jill, Just Go With It and Born to Be a Star. ¿Os imagináis a quién le quitó este record? Seguid leyendo…
1- Eddie Murphy:
El bueno de Eddie tenía el record anterior con cinco nominaciones a los Razzies por Norbit. Pero es que además, en ese mismo año, fue capaz de “ganar” tres premios en este certamen como mejor actor, actriz y actor secundario. Aunque se me caiga la cara de vergüenza, debo decir que me encantaron las tres películas de Superdetective en Hollywood y que pasé un buen rato con El negociador(aunque muy lejos de la protagonizada por Kevin Spacey y Samuel L. Jackson). Bendita inocencia de la infancia. Sin embargo, lo que no soporto es cuando Murphy intenta ser gracioso (ya en el papel de Alex Foley siempre tiene que joderla con alguna coñita), y mira que lo he intentado debido a la insistencia de mis amigos y primos que se partían el culo con él. Pues bien, yo lo intenté con El príncipe de Zamunda (la película más repetida en Tele5), El profesor chiflado y El gurú (la película que arruinó la carrera de Jeff Goldbum). ¡Y ahí dije basta! Porque ninguna me arrancó una mísera sonrisa y sí unas ganas tremendas de matar a Murphy. Si quieres torturar a alguien, solo tienes que forzarle a ver la filmografía completa de Eddie…
A partir de ahí, me han comentado que las películas comienzan a ser peores (como si eso fuera posible), secuelas sin sentido o colaboraciones con otros actores cómicos discutidos como Martin Lawrence, Steve Martin u Owen Wilson (es cierto que no son malos, al menos no tanto como Murphy, pero son el tipo de actor cómico moderno que acepta papeles sin leerse el guión). Curiosamente, años después, los productores empiezan a darse cuenta… ¿Por qué el caché de Eddie Murphy es tan alto si todas sus películas son auténticos fracasos de taquilla y crítica? Y es a partir de ahí, desde 2004 hasta nuestros días ha actuado en menos películas que en su época dorada (2001-2004). Su último proyecto es una vuelta a los orígenes, volverá a vestirse del detective Axel Foley para la TV casi 20 años después.