La autofelación es una forma de masturbación masculina que consiste en estimularse oralmente el propio pene. El acto a menudo ha sido considerado como una leyenda urbana, debido a la dificultad de su realización. Sin embargo, hay hombres lo suficientemente flexibles como para realizarla.
La autofelación tiene una historia antigua. Arqueólogos han encontrado jeroglíficos y pinturas antiquísimas que muestran a hombres con sus propios penes en la boca. El académico David Lorton dice que muchos textos antiguos vinculan la autofelación con la religión practicada en Antiguo Egipto.2 3 Se dice que el dios del sol Ra creó al dios Shu y a la diosa Tefnut practicando la autofelación y salpicando su semen en el suelo.
Pocos hombres tienen la flexibilidad, y/o el pene lo suficientemente largo, como para realizar la autofelación.
Sin embargo, se cree que a través de entrenamiento físico como gimnasia, contorsión o yoga se puede facilitar el proceso y hacer posible realizar la autofelación. Alfred Charles Kinsey reportó en su Informe Kinsey que menos del 1% de los hombres pueden tener contacto oralmente con su pene, y que solo 2 o 3 de cada mil pueden realizar la autofelación.4
Anteriormente, la autofelación fue considerada por la psicología conductista como un «problema» en lugar de una práctica sexual