La sinergia interactiva de la reforma energética esta en boca de todos, cuyo principal objetivo y avieso fin es la privatización de PEMEX, su quiebra y venta total a precios de remate.
La reforma energética entreguista del salinato en su segunda etapa, la manejan los miembros del PRI, con hermetismo y como secreto de estado, debido a que inmediatamente surgirían las protestas por doquier y tendrían que explicar las contradicciones de la reforma energética, pues según ellos no es privatizadora.
Quieren sacar su reforma "fast track", sin dar tiempo a la oposición que reaccione y que las protestan crezcan.
Lo cierto es que a la administración salinista de Peña Nieto, le ordenaron desde Washington la urgente privatización de PEMEX, debido a que las transnacionales petroleras cada día batallan mas para conseguir insumos oleos, por la protección de las reservas y la nacionalización del petróleo en los países productores.
Según el presidente de la petrolera ENI de Italia, Paolo Scaroni, las transnacionales petroleras están perdiendo el control de las reservas y la producción de crudo, debido a la nacionalización del petróleo, en los países productores.
Scaroni sustenta sus argumentos con las siguientes cifras, en los años 70s, las transnacionales petroleras controlaban el 75% de las reservas de crudo y el 80% de la producción, hoy en día las mismas solo controlan el 6% de las reservas y el 20% de gas.
En cuanto a la producción las grandes petroleras controlan solo el 24% y el 35% del gas.
(Recuerden la propuestas panista de Madero de abrir miles de pozos para extraer gas shale).
Para Scaroni el futuro de las transnacionales petroleras es su desaparición o buscar otras fuentes de actividad, debido a la protección y estatización del petróleo en los países productores.
“En realidad, Estados Unidos paga hoy 300 dólares por barril de petróleo: 100 dólares por el costo del crudo en el mercado y otros 200 derivados de los gastos en el aparato militar en Oriente Medio para garantizar el suministro desde esos yacimientos”
El gran consumidor
Los dirigentes de la Asociación de Ingenieros de Petrobras consideran que América Latina está sujeta a una mayor presión por parte del aparato industrial y militar de Estados Unidos, y de las grandes compañías petroleras que los abastecen, por el control del petróleo. Una presión que ha ido en aumento conforme el alza en la cotización del crudo llega a niveles que los expertos consideraban que ocurrirían después de 2010.
Explica Siqueira: “El choque de precios previsto para 2010 está ocurriendo en 2008. Se anticipó porque los picos de producción se han caído y la demanda ha subido. La era del petróleo barato ya se terminó y ahora la previsión es que el barril alcance 180 dólares en 2015 y una cotización de 300 dólares en 2020”.
En este contexto de precios cada vez más altos, Estados Unidos muestra una mayor avidez por petróleo. Ese país consume una cuarta parte de la producción mundial dentro de su territorio y casi otro tanto con sus instalaciones militares externas, señala el experto.
Así, con reservas de 28 mil millones de barriles, Estados Unidos requiere 8 mil millones de barriles por año para su suministro interno y otros 7 mil millones de barriles para su aparato militar, “por lo que si no garantiza un suministro confiable, en dos años puede colapsar”.
Agrega que el desarrollo de Estados Unidos está “montado” sobre la energía del petróleo, que es la materia prima de 3 mil productos que no son fácilmente sustituibles.
“Estados Unidos está en una situación crítica. Consume 15 mil millones de barriles por año y tiene 28 mil millones en reserva. En ese país, cada coche consume 28 barriles (al año), una computadora tres barriles, y el promedio de consumo por habitante es de 25 barriles por año, en tanto que en los países de Europa es de 11 barriles por persona al año”, asevera.
Una de las principales fuentes de abasto de petróleo para Estados Unidos es el Oriente Medio y en especial de Arabia Saudita. Según los entrevistados, el gasto militar estadunidense en esa región del mundo agrega un costo de 200 dólares por barril al precio del crudo, que ya tiene dos semanas arriba de 100 dólares. Para el aparato industrial y militar de Estados Unidos, el costo neto ha subido a 300 dólares por barril de crudo.
“Aun cuando Arabia Saudita es un aliado muy fiel de Estados Unidos, no tiene la capacidad para abastecer y garantizar el suministro de crudo”, agrega Siqueira. Estados Unidos, asegura, se encuentra en una situación difícil de abasto de petróleo y para ellos es más fácil tratar de garantizar ese suministro en América Latina que invertir en Medio Oriente.
“Ahora que la oferta de petróleo es prácticamente igual a la demanda, la lucha por el abasto y el control del crudo se intensifica”
Eso fue todo por hoy...espero que esten mejor informados compatriotas

