Ubuntu sin lugar a dudas tiene una gran cantidad de ventajas comparativas con otras distribuciones, de hecho, puede decirse que es la distribución mas amable con el usuario, mas fácil de utilizar y mas orientada al usuario final que existe en este amplio ecosistema libre.
Mas allá de lo buena que pueda llegar a ser Ubuntu para la gran mayoría de usuarios de PCs de escritorio, es bien sabido por todos nosotros la cantidad de problemas con los que cuentan las mas recientes versiones de la distribución de Canonical.
Por este motivo me di a la tarea de probar los demás sabores de Ubuntu, que en el fondo no son más que la misma base de Ubuntu, pero con Window Managers o escritorios diferentes, como es el caso de KDESC, LXDE, o XFCE.
Todos estos escritorios ofrecen una experiencia completamente diferente a la que podemos experimentar con Unity o GNOME Shell, y en mi opinión, mucho mas agradable, estable y rápida que en la versión estándar de Ubuntu.
XFCE lo conocí hace ya varios años, pero nunca logró convencerme totalmente como para dejar de lado el buen GNOME 2 que tantas alegrías nos dio a muchos de nosotros.
Pero señores, el XFCE que yo conocí no tiene absolutamente nada que ver con XFCE 4.8.
Atrás quedaron esos temas feos y mal logrados de pasadas versiones, atrás quedaron esas ventanas de opciones que se salían de las pantallas y eran imposibles de redimensionar, atrás quedaron todas esas aplicaciones pobres con las que a duras penas podíamos trabajar.
Si señores, el XFCE que me he encontrado hoy, es un entorno de escritorio moderno, atractivo, rápido y altamente funcional. Como lo dije antes, la mejor experiencia Ubuntera en muchos años.
En una próxima entrada estaré hablando acerca de las características mas llamativas que he encontrado en la mas reciente versión de Xubuntu 11.10 Oneiric Ocelot, pero por el momento los invito a probarla