Los portaaviones marcan un hito en la historia de la guerra en el mar, imponiendo importantisimos cambios en la logistica y los planes de rearme de las potencias en lucha durante la Segunda Guerra Mundial. Su aportación en el Pacifico los confirma como un arma ofensiva sin igual.
El primer portaaviones fue construido por los ingleses en 1918. el tratado de Washington de 1922 limita el peso de los portaaviones y el número de ellos, lo que obstaculiza el desarrollo de de los planes de rearme tras la Primera Guerra Mundial, dirigidos a buques de grandes dimensiones.
A pesar del tratado en 1939 ya disponen de varios portaaviones, que principalmente son modificaciones de otros buques, como cargueros o transatlánticos. Los mas avanzados alcanzan velocidades de 30 nudos y llevan en su dotación cañones antiaéreos y un solido blindaje.
HMS Ark Royal
A comienzos del la Segunda Guerra Mundial, solo 3 potencias son capaces de tener portaaviones: Gran Bretaña (7), Estados Unidos (7) y Japón (6). Alemania no tiene operativas las dos unidades que está en marcha e Italia no llega a terminar la transformación de dos trasatlánticos.
En 1940 Gran Bretaña bota el primero de la clase Illustrious, de 225m de eslora y 20700t. Al dotarles de un puente con blindaje pesado solo puede transportar 33 aviones. Los norteamericanos y japoneses adoptan modelos mas ligeros (al reducir el blindaje) lo que les permite llevar más aparatos: 96 el Yorktown, 91 el Essex y 72 el japonés Shokaku. En la guerra del Pacífico, en la que se combate lejos de bases terrestres, es imprescindible disponer de más aviones que el enemigo. Después aparecen naves más grande y con más blindaje: en 1944 los japoneses Tahio de 260m y 53 aviones y el Shinano de 265m y 70 aviones. En 1945 aparece el estadounidense Midway de 295m y 137 aviones. Otros modelos, de menor tamaño, juegan papeles esenciales de apoyo y escolta.
USS Enterprise
La dotación aérea varía en función del uso táctico del portaaviones. En el Atlántico y el Mediterráneo las unidades británicas llevan aviones para las más diversas funciones ya que actúan principalmente como apoyo. En el Pacífico, donde los portaaviones se enfrentan entre ellos, Estados Unidos utiliza sobre todo cazas, aviones de reconocimiento, bombarderos y torpederos.
Los primeros éxitos de Japón también se pueden explicar por la superioridad técnica de sus aviones, que con más radio de acción (más de 1100Km) impiden el reconocimiento aéreo eficaz por parte del enemigo.
USS Essex
Los numerosos hundimientos de portaaviones provocan graves dificultades, debido a la complejidad de construcción y su elevado coste. Después de tres años de guerra a Gran Bretaña sólo le quedan dos, EE.UU. pierde tres en el primer año de contienda y Japón tres en la Batalla de Midway. Pero a lo largo de la guerra la potencia productiva estadounidense es decisiva, construyendo más de 100 portaaviones frente a los escasos 14 de Japón.
IJN Zuikaku
En Pearl Harbor los seis portaaviones del Japón son determinantes y permiten atacar la base con 189 aviones. En la Batalla del Mar del Coral, por primera vez en la historia, dos fuerzas navales se enfrentan a tal distancia que resulta imposible reconocer al enemigo y entablar combate por medio de la artillería. El mayor de los enfrentamientos entre portaaviones se produce en el mar de Filipinas, en 1944, donde Japón dispone de 6 portaaviones (342 aviones) y Estados Unidos de 15 (con 956 aparatos). Los japoneses pierden 3 y los demás quedan inservibles, ya que casi todos sus aviones son derribados. Hacia el final de la guerra, el perfeccionamiento del radar y la eficacia de las defensas antiaéreas permite a los portaaviones norteamericanos salvarse de la mayor parte de los kamikazes.




