Las ventajas competitivas post-devaluación y el auge de los negocios 2.0 a nivel global sentaron las condiciones para el crecimiento explosivo de Globant. Diez años más tarde, se posiciona entre las primeras del rubro y alardea proveer “empleo de calidad”, sin embargo, la sombra de constantes denuncias sobre los bajísimos salarios, las condiciones en que trabajan sus empleados y las formas de contratación opacan el discurso oficial de su dirigencia. Aquí, un informe de la mano de la realidad que viven sus empleados en su filial de la ciudad de La Plata.
Al igual que sucede en la mayoría del mercado de tecnologías de la información, la problemática que agobia a los empleados de Globant es en términos generales la misma. La llegada de Unión Informática encontró un cuadro de situación en que los empleados, llamados ‘Globers’ en la jerga, se ven perjudicados por el pésimo nivel de los salarios, muchos de los cuales, según se ha constatado, estaba apenas por encima del salario mínimo vital y móvil de ese entonces ($2.875 previo al aumento del mismo a $3.600 anunciado por el Poder Ejecutivo en los últimos días ).
Contrapropaganda: volante entregado a los empleados de Globant por parte de la Comisión Interna a modo de protesta por los bajos salarios y la negativa de la empresa a mejorar la situación. La estética del volante imita la utilizada por Globant en motivo de la celebración de sus 10 años.
La desidia de la compañía ante los reclamos del personal para solucionar los conflictos salariales y las condiciones de trabajo desfavorables para sus empleados, culminó con una huelga espontánea en el área el pasado 15 de abril. La huelga, amparada en el art. 14bis de la Constitución Nacional , tuvo como represalia de la empresa el despido de once empleados que se desempeñaban en el proyecto de FIFA. Las razones del despido masivo aducidas por Globant fue una supuesta reestructuración corporativa, hecho que nunca fue anunciado previamente; la clara represalia antisindical proferida por la empresa fue denunciada por Unión Informática de acuerdo a una publicación del 16 de mayo .
En lo referente a las precarias condiciones de higiene y seguridad en la sede de La Plata, salió a la luz cinco días antes en una inspección llevada a cabo por un funcionario del Ministerio de Trabajo de la Pcia. de Buenos Aires. En dicha inspección se registró una serie de falencias[/url] constatadas por el art. 9, inc. ‘K’ de la Ley 19.587, y los arts. 211 y 212 del Decreto 351/79 , intimándose a resolverlas en un plazo de diez días hábiles. El efecto inmediato de la inspección fue positivo dando lugar a la mejora de las condiciones edilicias, las cuales estuvieron en el foco del debate incluso en otras filiales, como en la sede de Tandil por ejemplo.

Copia del resultado de la inspección hecha por el Ministerio de Trabajo de la Pcia. de Bs. As.
Las inspecciones continuaron el 23 de mayo en sectores que no habían sido relevados, como el sector ‘Alfil Azul’, justamente donde los empleados que trabajan en el proyecto FIFA. Durante el relevamiento, se repitieron las actitudes en detrimento de la labor sindical de los delegados cuando Mercedes Espósito, gerente de Globant La Plata, trató de impedir que éstos presenciaran la inspección para que no señalasen los aspectos más débiles que eran también fuente del reclamo de los empleados. Aún así, los delegados pudieron acompañar a los inspectores en su tarea y los datos arrojados sirvieron como fundamento para una denuncia que culminó en una intimación ministerial a subsanar las condiciones desfavorables a los empleados, uno de los puntos del reclamo que se presentó en un petitorio en junio pasado.

Copia del petitorio presentado a la gerencia general de Globant.
La imagen que no es
Varias empresas han buscado replicar el estilo “amigable” de Google, la cual ganó la reputación de proveer un ambiente de trabajo distentido e informal para sus empleados tras la implementación de zonas de dispersión, horarios flexibles y otros aspectos tendientes a mejorar el ambiente laboral y generar el sentido de pertenencia. Se ha imitado en mayor o menor medida esas prácticas, y Globant no fue la excepción. Sin embargo, es recurrente que sólo se imite lo “cosmético”, pero no así lo salarial
.La presidente Cristina Fernández de Kirchner junto a Martín Migoya y sus socios durante la inauguración de la oficinas en Capital Federal. Destacó las palabras de Migoya sobre que ‘el mayor capital en Globant es el factor humano ya que sin éste, no sería posible la continuidad del negocio’
Un pelotero adorna las oficinas que la empresa tiene en el Microcentro porteño, donde incluso la presidente Cristina Fernández de Kirchner posó para las cámaras junto a Martín Migoya y sus socios en la misma jornada que se inauguró la sede. En esa oportunidad, la mandataria elogió el emprendimiento y destacó las palabras de Migoya respecto de que ‘el mayor capital en Globant es el factor humano ya que sin éste, no sería posible la continuidad del negocio’ (minuto 5:40), sin embargo eso queda echado por tierra cuando los hechos en la realidad demuestran exactamente lo contrario.
Inauguración nuevas oficinas Globant. Cristina Fernández
Globant La Plata
Retomando el caso de esta ciudad, centro neurálgico del desarrollo y testeo de videojuegos, fue el más golpeado por la salida de empleados a raíz de despidos indirectos, finalización de contratos a tiempo determinado y, como antes se mencionó, por los despidos antisindicales a raíz de la huelga del 15 de mayo. Según reportan empleados de la compañía, durante la etapa de testeo de juegos, es el momento en que mayor cantidad de personal se necesita. Años anteriores, la cantidad de personas trabajando en el sector llegó a ser de 500 empleados. Sin embargo, muchos de ellos eran empleados contratados a tiempo determinado, de los cuales varios prevalecieron mucho más tiempo dentro de la compañía, pero bajo el precario sistema de sucesivas renovaciones de contrato. La situación se ve reflejada en el cierre de uno de los edificios que Globant tiene en La Plata frente a la sede principal.
Uno de los edificios de la sede La Plata, ahora vacío y en alquiler tras la salida de varios empleados a través del modo de despido indirecto, renuncias forzadas y despidos antisindicales tras la huelga del proyecto FIFA en mayo. La situación parece no cesar y hay incertidumbre por la inestabilidad reinante.
Luego de los hechos acaecidos este año, entre los que cabe recordar las denuncias en el Ministerio de Trabajo, la huelga espontánea en el proyecto de FIFA, el arribo y representación de Unión Informática, y las inspecciones, la dirigencia de Globant se dió cuenta del error de deshacerse de parte del personal del que tanto habló como ‘el capital más importante’. Aún así, resolvió una solución de bajo costo: asignar empleados a más proyectos de lo que les es posible trabajar, sobrecargándolos de tareas. Algunos de éstos ya se habían desempeñado como game testers, otros se encontraban ‘on the bench’, como suele rotularse en la jerga a un empleado que se encuentra temporalmente sin proyecto asignado. En conclusión, en el grupo de testeo, predominado por game testers y QA analysts, quedan también involucrados otros profesionales de mayor calificación como QC semi-seniors y programadores especialistas en lenguajes como Java, que terminan siendo mucho más baratos para la compañía al no reconocérseles el grado de calificación.
Así las cosas, en Globant La Plata hay inestabilidad, sobre todo desde el anuncio de la finalización del proyecto FIFA el 31 de julio. Desde la dirigencia no se ha pronunciado sobre el destino de los empleados que hasta la fecha se desempeñan en dicho proyecto.
Actualmente, los empleados de Globant cuentan con una comisión interna ante la cual pueden acercar sus consultas y reclamos en aras de contribuir a mejorar su situación. Todos aquellos que deseen ponerse en contacto, pueden hacerlo a través de [email protected]