Este hombre construye motores únicos en el mundo.
Gustavo Labala nació el 28 de octubre de 1955, en Lanús, provincia de Buenos Aires. Como hombre práctico, lo primero que le buscó Labala a su aparato fueron aplicaciones no aeronáuticas. Una es la producción de electricidad de tres megavatios de potencia (suficiente para iluminar 300 casas). Diseñada para zonas rurales aisladas, esta turbina da un doble servicio: electricidad por la bornera del generador y, por la tobera de escape, calor para secado de granos de los agricultores de la zona.
Pablo Florido, ingeniero del Instituto Balseiro, en Bariloche (CAB) enfrentaba una tarea difícil, hacer un nuevo sistema de enriquecimiento de uranio. Necesitaba turbinas ultracompactas y de enorme potencia. Así llegó la turbina al CAB. Allí, culminó su desarrollo por los mejores ingenieros de la Argentina, alcanzando una fortaleza sólo explicable por su insólita sencillez: solo consta de 33 piezas. Una versión de ese aparato hoy mueve gases de uranio en los ductos del Proyecto Sigma de Enriquecimiento de Uranio.
En el 2002, después de quince años de investigación y trabajo el ingeniero autodidacta Gustavo Labala presentó ante la prensa y las autoridades del Estado Mayor Conjunto una novedosa turbina aeronáutica la cual fue perfeccionada en los laboratorios del Centro Atómico Bariloche (CAB), que depende de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA).
La presentación tuvo lugar en dependencias del Centro Universitario de Aviación de Buenos Aires y contó con la asistencia del equipo de Labala, integrantes del grupo que dirigió en el Centro Atómico Bariloche el ingeniero Pablo Florido, directivos de INVAP y la CNEA, entre otras autoridades.
La turbina "turbogrupo GFL 2000" (del tamaño de una olla presión) rinde 200 caballos de fuerza, como un motor de avioneta. No obstante pesa cinco veces menos, ocupa menos de un cuarto de su volumen, usa un combustible tres veces más barato y aparentemente dura mucho más, aunque se ignora realmente cuanto. Hasta ahora funcionó unas 2.000 horas en el banco de pruebas del Centro Atómico Bariloche en optimo rendimiento. Esto permitió que sea homologado por la Fuerza Aérea Argentina para volar.
Los técnicos que lo probaron estiman que podrá funcionar perfectamente unas 5.000 horas, más del doble que un motor de pistón Cessna 182. Sostienen que la ventaja está en enorme fortaleza de la GFL, pues esta construida en forma sencilla con solo 33 piezas, casi todas de anaquel, mientras que los pistones o turbinas tradicionales llevan varios centenares de componentes.
Los expertos sostienen que un avión Cessna 182, equipado con esta turbina, puede despegar en solamente 50 metros y en una pendiente de 45 grados.Tradicionalmente, una avioneta de este tipo, con dos personas a bordo y tanques llenos suele tener una carrera de despegue de al menos 400 metros y se levanta en 12 grados. En su versión aeronáutica, alimentada con querosén, la turbina de Labala parece un producto destinado a reemplazar los motores de pistón de aviones cuya potencia esta por abajo de los 400 caballos de fuerza.
Características de la GFL 2000
La turbina pesa 50 kilogramos y tiene 300 caballos de fuerza (HP) y alcanza las 65.000 r.p.m. (revoluciones por minuto). Utiliza kerosene y si tenemos en cuenta que los motores a pistón lo hacen con nafta la diferencia de precios es cuatro veces menor, Además, el kerosene no contamina en esta turbina puesto que se quema a 12 mil grados y no queda nada en el aire, por eso es totalmente ecológica.
Otra característica es el precio. Labala calcula que se pueden vender 150 mil pesos (2002) y señala que una turbina a pistón con 450 HP, cuesta alrededor de 1 millón de pesos. También explicó, que los aviones con motores a pistón alcanzan de 7 a 10 mil pies y el que logra su turbina es de 25 mil pies de altura.
Única en el mundo
“No hay turbinas como estás en el mundo, porque la más pequeña de 400HP es muy voluminosa y no se puede adaptar en aviones livianos que tienen motor a pistón y pesan 170 kilos. Además, aquellos que compran estas unidades reciben un curso que les doy personalmente para que puedan, por sus propios medios arreglarla ante cualquier desperfecto. Esto es importante porque diseñé la turbina para que sea sencilla y eficiente, porque uno con los años se da cuenta que las cosas simples son las que funcionan”, destacó Labala.
El motor ya tiene varios años de pruebas y la CNEA cumplió con las 1400 horas de funcionamiento denominado TBO, vida útil de un motor a pistón, que oscila en esas horas. “También hice innovaciones en cuanto a la hélice que utiliza la turbina, ya que trabaja de manera automática: a medida que va acelerando le da paso y lo hace tan perfecto, que manualmente no se puede hacer bien de esta forma...”, aseguró Labala. El bajo peso de la GFL 2000 se lo debe a los materiales que la componen, denominados supermateriales.
Nuevo diseño de motor eléctrico que funciona con baterías de polímero, pensado para remplazar el motor de gasolina que actualmente se utiliza en los automotores.
La idea es desarrollar un kit eléctrico de altas prestaciones con 200 hp de imán permanente, que sea económico para su venta masiva. Este dispositivo aún se encuentra en etapa de desarrollo.
Una valiosa aplicación de la turbina GFL-20 es el banco educativo, ideado especialmente para la capacitación de los estudiantes en institutos de enseñanza, escuelas técnicas y Facultades de Ingeniería. Este dispositivo permite estudiar la turbina y observar su funcionamiento en un equipo real instalado en un banco de prueba móvil.
El banco educativo permite observar el comportamiento de una turbina asomándose a la ventana de su cámara de combustión en pleno proceso termodinámico, empujar la palanca de gases y sentir en tiempo real la aceleración de los gases de escape, el embalamiento de las ruedas de la turbina, entrenarse en la toma de decisiones con una turbina real, aprender el mantenimiento correcto de las turbinas y medir los parámetros correspondientes para el estudio termodinámico.
Muestra de funcionamiento
La capacitación en esta rama de la técnica es casi inaccesible, pues si bien existen ciertas escuelas o institutos que cuentan con algunas turbinas usadas, éstas poseen un alto costo operativo e instalaciones fijas y costosas, por lo que están en su mayoría abandonadas. Así, el alumno tiene sólo una visión general y abstracta del tema, sin poder abordarlo con profundidad y operar personalmente una turbina.
En las escuelas de vuelo es de gran utilidad. A través de este medio, la puesta en marcha y operación de una turbina o turboeje se podrá realizar satisfactoriamente al más bajo costo, permitiendo realizar también operaciones de emergencia en fallas simuladas.
Panel de control
Etapa de compresión de rueda centrífuga.
Etapa de turbina centrípeta.
Cámara de combustión con ventanas de observación del flujo de llamas.
Sistema de arranque neumático, con compresor incluido.
Control operativo de la puesta en marcha y el funcionamiento en todo su rango.
Instrumentos para la medición y lectura de los parámetros característicos.
Sistema de protección del equipo contra embalamiento, sobretemperatura y pérdida de presión del sistema hidráulico.
Unidad de control de combustible.
Sistema de seguridad para los operadores:
Matafuegos
Banda protectora anticentrifugado
Aislamiento de zonas calientes
Mallado anti-ingestión
Atenuador de ruidos
Kit de vestuario de seguridad.
Etapa turboeje
Freno tipo Prony
Aplicaciones como electrogenerador
Interfase para conexión a PC
Lectura de velocidad de gases de escape
La cámara de combustión se encuentra abierta, posibilitando la observación del flujo de llama a través de un cristal especial. Una mampara plegable separa al motor de los controles. El arranque es neumático. El equipo no requiere instalaciones fijas y posee un tamaño y peso reducidos. Además, sus costos operativos son bajos y el precio de adquisición es muy económico para un equipo de esta naturaleza. Incluye también un manual de operación y otro de mantenimiento.
El alumno aprende sobre unidades nuevas sin riesgos de accidentes
Costos accesibles de adquisición, operación y mantenimiento
Reducido tamaño y peso
Fácilmente desplazable
No requiere instalaciones fijas (sólo es necesario conectarlo a la red eléctrica)
Reduce costos en la adaptación de la operación de un motor rotativo
El turboeje GFL-32 permite tener potencia en el eje sin “ruedas de turbina” ni “reductores”, y una unidad de control de combustible electrónica (vigilancia continua), a un bajo costo inicial y operativo.
Creado en 1997, este equipo fue utilizado para impulsar un Helicóptero CICARE CH-7 perteneciente al simulador/entrenador de vuelo SVH-3.
GFL70
El sistema tradicional de las secadoras de granos consiste en grandes ventiladores eléctricos con cámara de combustión que queman el combustible a presión atmosférica estándar. En cambio, la S-GFL 70 permite quemar el combustible a 80 libras de presión, logrando mayores temperaturas y haciendo que los gases de la turbina sean más limpios.
En definitiva, se obtienen grandes ventajas al utilizarse la mitad de combustible y ahorrándose la energía eléctrica que consumen los ventiladores. La turbina es más confiable y quema cualquier tipo de combustible a menores costos operativos.
GFL2000
Este motor fue patentado por Gustavo Labala, y adquirido por Florestang Technology
Turbo Fan
Un Turbofan convencional está construido con 750 piezas, mientras que el Turbofan Labala cuenta con sólo 23 partes, haciéndolo más liviano y logrando una mayor eficiencia para las mismas prestaciones.
El Trubofan Labala fue diseñado con un solo eje y un embrague centrifugo en el fan para posibilitar el arranque de la turbina, lográndose un 90% de derivación.
Gustavo Labala nació el 28 de octubre de 1955, en Lanús, provincia de Buenos Aires. Como hombre práctico, lo primero que le buscó Labala a su aparato fueron aplicaciones no aeronáuticas. Una es la producción de electricidad de tres megavatios de potencia (suficiente para iluminar 300 casas). Diseñada para zonas rurales aisladas, esta turbina da un doble servicio: electricidad por la bornera del generador y, por la tobera de escape, calor para secado de granos de los agricultores de la zona.
Pablo Florido, ingeniero del Instituto Balseiro, en Bariloche (CAB) enfrentaba una tarea difícil, hacer un nuevo sistema de enriquecimiento de uranio. Necesitaba turbinas ultracompactas y de enorme potencia. Así llegó la turbina al CAB. Allí, culminó su desarrollo por los mejores ingenieros de la Argentina, alcanzando una fortaleza sólo explicable por su insólita sencillez: solo consta de 33 piezas. Una versión de ese aparato hoy mueve gases de uranio en los ductos del Proyecto Sigma de Enriquecimiento de Uranio.
En el 2002, después de quince años de investigación y trabajo el ingeniero autodidacta Gustavo Labala presentó ante la prensa y las autoridades del Estado Mayor Conjunto una novedosa turbina aeronáutica la cual fue perfeccionada en los laboratorios del Centro Atómico Bariloche (CAB), que depende de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA).
La presentación tuvo lugar en dependencias del Centro Universitario de Aviación de Buenos Aires y contó con la asistencia del equipo de Labala, integrantes del grupo que dirigió en el Centro Atómico Bariloche el ingeniero Pablo Florido, directivos de INVAP y la CNEA, entre otras autoridades.
La turbina "turbogrupo GFL 2000" (del tamaño de una olla presión) rinde 200 caballos de fuerza, como un motor de avioneta. No obstante pesa cinco veces menos, ocupa menos de un cuarto de su volumen, usa un combustible tres veces más barato y aparentemente dura mucho más, aunque se ignora realmente cuanto. Hasta ahora funcionó unas 2.000 horas en el banco de pruebas del Centro Atómico Bariloche en optimo rendimiento. Esto permitió que sea homologado por la Fuerza Aérea Argentina para volar.
Los técnicos que lo probaron estiman que podrá funcionar perfectamente unas 5.000 horas, más del doble que un motor de pistón Cessna 182. Sostienen que la ventaja está en enorme fortaleza de la GFL, pues esta construida en forma sencilla con solo 33 piezas, casi todas de anaquel, mientras que los pistones o turbinas tradicionales llevan varios centenares de componentes.
Los expertos sostienen que un avión Cessna 182, equipado con esta turbina, puede despegar en solamente 50 metros y en una pendiente de 45 grados.Tradicionalmente, una avioneta de este tipo, con dos personas a bordo y tanques llenos suele tener una carrera de despegue de al menos 400 metros y se levanta en 12 grados. En su versión aeronáutica, alimentada con querosén, la turbina de Labala parece un producto destinado a reemplazar los motores de pistón de aviones cuya potencia esta por abajo de los 400 caballos de fuerza.
Características de la GFL 2000
La turbina pesa 50 kilogramos y tiene 300 caballos de fuerza (HP) y alcanza las 65.000 r.p.m. (revoluciones por minuto). Utiliza kerosene y si tenemos en cuenta que los motores a pistón lo hacen con nafta la diferencia de precios es cuatro veces menor, Además, el kerosene no contamina en esta turbina puesto que se quema a 12 mil grados y no queda nada en el aire, por eso es totalmente ecológica.
Otra característica es el precio. Labala calcula que se pueden vender 150 mil pesos (2002) y señala que una turbina a pistón con 450 HP, cuesta alrededor de 1 millón de pesos. También explicó, que los aviones con motores a pistón alcanzan de 7 a 10 mil pies y el que logra su turbina es de 25 mil pies de altura.
Única en el mundo
“No hay turbinas como estás en el mundo, porque la más pequeña de 400HP es muy voluminosa y no se puede adaptar en aviones livianos que tienen motor a pistón y pesan 170 kilos. Además, aquellos que compran estas unidades reciben un curso que les doy personalmente para que puedan, por sus propios medios arreglarla ante cualquier desperfecto. Esto es importante porque diseñé la turbina para que sea sencilla y eficiente, porque uno con los años se da cuenta que las cosas simples son las que funcionan”, destacó Labala.
El motor ya tiene varios años de pruebas y la CNEA cumplió con las 1400 horas de funcionamiento denominado TBO, vida útil de un motor a pistón, que oscila en esas horas. “También hice innovaciones en cuanto a la hélice que utiliza la turbina, ya que trabaja de manera automática: a medida que va acelerando le da paso y lo hace tan perfecto, que manualmente no se puede hacer bien de esta forma...”, aseguró Labala. El bajo peso de la GFL 2000 se lo debe a los materiales que la componen, denominados supermateriales.
Nuevo diseño de motor eléctrico que funciona con baterías de polímero, pensado para remplazar el motor de gasolina que actualmente se utiliza en los automotores.
La idea es desarrollar un kit eléctrico de altas prestaciones con 200 hp de imán permanente, que sea económico para su venta masiva. Este dispositivo aún se encuentra en etapa de desarrollo.
Una valiosa aplicación de la turbina GFL-20 es el banco educativo, ideado especialmente para la capacitación de los estudiantes en institutos de enseñanza, escuelas técnicas y Facultades de Ingeniería. Este dispositivo permite estudiar la turbina y observar su funcionamiento en un equipo real instalado en un banco de prueba móvil.
El banco educativo permite observar el comportamiento de una turbina asomándose a la ventana de su cámara de combustión en pleno proceso termodinámico, empujar la palanca de gases y sentir en tiempo real la aceleración de los gases de escape, el embalamiento de las ruedas de la turbina, entrenarse en la toma de decisiones con una turbina real, aprender el mantenimiento correcto de las turbinas y medir los parámetros correspondientes para el estudio termodinámico.
Muestra de funcionamiento
La capacitación en esta rama de la técnica es casi inaccesible, pues si bien existen ciertas escuelas o institutos que cuentan con algunas turbinas usadas, éstas poseen un alto costo operativo e instalaciones fijas y costosas, por lo que están en su mayoría abandonadas. Así, el alumno tiene sólo una visión general y abstracta del tema, sin poder abordarlo con profundidad y operar personalmente una turbina.
En las escuelas de vuelo es de gran utilidad. A través de este medio, la puesta en marcha y operación de una turbina o turboeje se podrá realizar satisfactoriamente al más bajo costo, permitiendo realizar también operaciones de emergencia en fallas simuladas.
Panel de control
Etapa de compresión de rueda centrífuga.
Etapa de turbina centrípeta.
Cámara de combustión con ventanas de observación del flujo de llamas.
Sistema de arranque neumático, con compresor incluido.
Control operativo de la puesta en marcha y el funcionamiento en todo su rango.
Instrumentos para la medición y lectura de los parámetros característicos.
Sistema de protección del equipo contra embalamiento, sobretemperatura y pérdida de presión del sistema hidráulico.
Unidad de control de combustible.
Sistema de seguridad para los operadores:
Matafuegos
Banda protectora anticentrifugado
Aislamiento de zonas calientes
Mallado anti-ingestión
Atenuador de ruidos
Kit de vestuario de seguridad.
Etapa turboeje
Freno tipo Prony
Aplicaciones como electrogenerador
Interfase para conexión a PC
Lectura de velocidad de gases de escape
La cámara de combustión se encuentra abierta, posibilitando la observación del flujo de llama a través de un cristal especial. Una mampara plegable separa al motor de los controles. El arranque es neumático. El equipo no requiere instalaciones fijas y posee un tamaño y peso reducidos. Además, sus costos operativos son bajos y el precio de adquisición es muy económico para un equipo de esta naturaleza. Incluye también un manual de operación y otro de mantenimiento.
El alumno aprende sobre unidades nuevas sin riesgos de accidentes
Costos accesibles de adquisición, operación y mantenimiento
Reducido tamaño y peso
Fácilmente desplazable
No requiere instalaciones fijas (sólo es necesario conectarlo a la red eléctrica)
Reduce costos en la adaptación de la operación de un motor rotativo
El turboeje GFL-32 permite tener potencia en el eje sin “ruedas de turbina” ni “reductores”, y una unidad de control de combustible electrónica (vigilancia continua), a un bajo costo inicial y operativo.
Creado en 1997, este equipo fue utilizado para impulsar un Helicóptero CICARE CH-7 perteneciente al simulador/entrenador de vuelo SVH-3.
GFL70
El sistema tradicional de las secadoras de granos consiste en grandes ventiladores eléctricos con cámara de combustión que queman el combustible a presión atmosférica estándar. En cambio, la S-GFL 70 permite quemar el combustible a 80 libras de presión, logrando mayores temperaturas y haciendo que los gases de la turbina sean más limpios.
En definitiva, se obtienen grandes ventajas al utilizarse la mitad de combustible y ahorrándose la energía eléctrica que consumen los ventiladores. La turbina es más confiable y quema cualquier tipo de combustible a menores costos operativos.
GFL2000
Este motor fue patentado por Gustavo Labala, y adquirido por Florestang Technology
Turbo Fan
Un Turbofan convencional está construido con 750 piezas, mientras que el Turbofan Labala cuenta con sólo 23 partes, haciéndolo más liviano y logrando una mayor eficiencia para las mismas prestaciones.
El Trubofan Labala fue diseñado con un solo eje y un embrague centrifugo en el fan para posibilitar el arranque de la turbina, lográndose un 90% de derivación.