No sé lo que ustedes piensen, y miren que de verdad me gustaría muchísimo saberlo, pero cada vez que se lanza al mundo una comunidad en línea, pareciera una clase de manda religiosa hacerse partícipe de ella sin importar cuántas horas nos lleve completar nuestro pefil; para que al final se quede ahí olvidada en el rincón del vintage web, y nos de unos minutitos de tema de conversación con nuestros amigos ñoños. Miren esta infografía que explica qué pasa, pasó o está pasando con la red social de Google.
Luego, díganos que opinan.
Luego, díganos que opinan.