La ex Botnia vuelve a abrir un conflicto entre Argentina y Uruguay.
La Cancillería argentina emitió un comunicado en el que detalla la situación actual del monitoreo de la planta UMP (ex Botnia) desde el fallo de la Corte de La Haya hasta el presente, en el que da cuenta de una serie de incumplimientos a su contenido por parte del gobierno uruguayo y la empresa.
En el texto se responsabiliza a Uruguay por no haber divulgado ninguno de los resultados de las 16 visitas (desde octubre de 2010 hasta la fecha) que el comité científico realizó a la planta de la fábrica de celulosa.
Se cita la constatación de que la temperatura de los efluentes hacia el río (37°) era superior a la permitida. Que fue reconocida por Uruguay, pero en lugar de exigir a la empresa que regularice esta situación, se cambió unilateralmente la reglamentación mediante la resolución Nº 370/2011 del Ministerio de Vivienda para que lo continúe haciendo. De esta manera, la temperatura de los efluentes vertidos “en la actualidad siguen superando ampliamente las normas del Digesto”.
El comunicado sostiene, asimismo que UPM vierte efluentes de manera clandestina.
La publicación preliminar elaborada a pedido de Cancillería argentina detalla una buena cantidad de faltas, omisiones y violaciones de parte de la delegación uruguaya de la CARU, así como de la Dirección Nacional de Medio Ambiente (Dinama), tanto para con el fallo de la Corte Internacional de Justicia de La Haya, como para con la reglamentación binacional que rige para la administración del Río Uruguay, e incluso para con la propia legislación uruguaya.
El informe describe alrededor de una decena de faltas, incongruencias y reclamos de la parte argentina para despejar las dudas surgidas en el marco de las visitas hechas a UPM.
Además, el comunicado explica que en agosto de 2011 “se verificó que la cantidad de fósforo (P) que vuelca UPM superó el valor máximo permitido por la normativa uruguaya”. También se registró un accidente en la planta que motivó un mal funcionamiento de calderas, pero “el informe elaborado por la Dinama con relación al citado episodio careció de rigor científico y técnico, no disipó la preocupación”, denuncian los argentinos.
En noviembre de 2011 hubo evacuación de líquidos con altos índices de pH “muy por encima del estándar exigido”. El reclamo de la delegación argentina “aún no fue respondido por el Uruguay”.
Otra crítica apunta al trabajo del laboratorio canadiense AGAT puesto que “el Comité Científico detectó una serie de inconsistencias en los análisis efectuados” para los seis primeros grupos de muestras tomadas en UPM.
La delegación argentina de CARU también la emprende contra sus pares uruguayos por “inacciones, omisiones e indefiniciones” ya que han impedido “que puedan implementarse y completarse los planes de monitoreo acordados en cumplimiento de la sentencia de la Corte Internacional de Justicia”.
Puntualmente, acusan que han negado la posibilidad de instalar equipo para tomar muestras en la propia desembocadura de las canaletas de UPM hacia el río, ni se ha informado de cambios introducidos al interior de la planta (un caño que surge de una pileta y no tiene destino confirmado), ni la Dinama ha permitido a los argentinos visitar algunas áreas de la planta.
Para concluir, advierte que UPM ha producido celulosa en los últimos tres años bastante por encima del millón de toneladas anuales que tiene permitido, y para el caso, Uruguay no sólo no sancionó esta falta sino que se plegó a la solicitud de UPM de que se le permitiese aumentar su producción anual. Algo a lo que Argentina se negó, pero que Uruguay no ha presentado documentación al respecto que amerite justificarlo.
Comunicado de la Delegación Argentina ante la Comisión Administradora del río Uruguay (CARU) sobre el monitoreo de la planta de UPM (ex Botnia)
La delegación argentina ante la Comisión Administradora del Rio Uruguay recibe con beneplácito la aceptación por parte de la delegación uruguaya de dar a conocer los resultados de las 16 entradas y visitas de monitoreo y control que el Comité Científico de la Comisión realizó desde octubre de 2010 hasta la fecha a la planta UPM (ex Botnia).
La Cancillería argentina emitió un comunicado en el que detalla la situación actual del monitoreo de la planta UMP (ex Botnia) desde el fallo de la Corte de La Haya hasta el presente, en el que da cuenta de una serie de incumplimientos a su contenido por parte del gobierno uruguayo y la empresa.
En el texto se responsabiliza a Uruguay por no haber divulgado ninguno de los resultados de las 16 visitas (desde octubre de 2010 hasta la fecha) que el comité científico realizó a la planta de la fábrica de celulosa.
Se cita la constatación de que la temperatura de los efluentes hacia el río (37°) era superior a la permitida. Que fue reconocida por Uruguay, pero en lugar de exigir a la empresa que regularice esta situación, se cambió unilateralmente la reglamentación mediante la resolución Nº 370/2011 del Ministerio de Vivienda para que lo continúe haciendo. De esta manera, la temperatura de los efluentes vertidos “en la actualidad siguen superando ampliamente las normas del Digesto”.
El comunicado sostiene, asimismo que UPM vierte efluentes de manera clandestina.
La publicación preliminar elaborada a pedido de Cancillería argentina detalla una buena cantidad de faltas, omisiones y violaciones de parte de la delegación uruguaya de la CARU, así como de la Dirección Nacional de Medio Ambiente (Dinama), tanto para con el fallo de la Corte Internacional de Justicia de La Haya, como para con la reglamentación binacional que rige para la administración del Río Uruguay, e incluso para con la propia legislación uruguaya.
El informe describe alrededor de una decena de faltas, incongruencias y reclamos de la parte argentina para despejar las dudas surgidas en el marco de las visitas hechas a UPM.
Además, el comunicado explica que en agosto de 2011 “se verificó que la cantidad de fósforo (P) que vuelca UPM superó el valor máximo permitido por la normativa uruguaya”. También se registró un accidente en la planta que motivó un mal funcionamiento de calderas, pero “el informe elaborado por la Dinama con relación al citado episodio careció de rigor científico y técnico, no disipó la preocupación”, denuncian los argentinos.
En noviembre de 2011 hubo evacuación de líquidos con altos índices de pH “muy por encima del estándar exigido”. El reclamo de la delegación argentina “aún no fue respondido por el Uruguay”.
Otra crítica apunta al trabajo del laboratorio canadiense AGAT puesto que “el Comité Científico detectó una serie de inconsistencias en los análisis efectuados” para los seis primeros grupos de muestras tomadas en UPM.
La delegación argentina de CARU también la emprende contra sus pares uruguayos por “inacciones, omisiones e indefiniciones” ya que han impedido “que puedan implementarse y completarse los planes de monitoreo acordados en cumplimiento de la sentencia de la Corte Internacional de Justicia”.
Puntualmente, acusan que han negado la posibilidad de instalar equipo para tomar muestras en la propia desembocadura de las canaletas de UPM hacia el río, ni se ha informado de cambios introducidos al interior de la planta (un caño que surge de una pileta y no tiene destino confirmado), ni la Dinama ha permitido a los argentinos visitar algunas áreas de la planta.
Para concluir, advierte que UPM ha producido celulosa en los últimos tres años bastante por encima del millón de toneladas anuales que tiene permitido, y para el caso, Uruguay no sólo no sancionó esta falta sino que se plegó a la solicitud de UPM de que se le permitiese aumentar su producción anual. Algo a lo que Argentina se negó, pero que Uruguay no ha presentado documentación al respecto que amerite justificarlo.
Comunicado de la Delegación Argentina ante la Comisión Administradora del río Uruguay (CARU) sobre el monitoreo de la planta de UPM (ex Botnia)
La delegación argentina ante la Comisión Administradora del Rio Uruguay recibe con beneplácito la aceptación por parte de la delegación uruguaya de dar a conocer los resultados de las 16 entradas y visitas de monitoreo y control que el Comité Científico de la Comisión realizó desde octubre de 2010 hasta la fecha a la planta UPM (ex Botnia).