El imperio Disney
El imperio de Walt Disney se construyó mayoritariamente sobre la fama de los largometrajes, que le permitían ejercer una posición casi de monopolio en el sector. Eran obras destinadas al público infantil, de éxito comercial garantizado y frecuentemente premiadas por la Academia de Hollywood.
Relatando fábulas célebres e historias protagonizadas por animales, el estudio alternó éxitos consecutivos con fracasos esporádicos: La Cenicienta (1950), basada en la obra de Perrault; Alicia en el País de las Maravillas (1951), según la novela de Lewis Carroll; Peter Pan (1953), del cuento de James Barrie; La Dama y el Vagabundo (1955), primer largometraje dibujado en Cinemascope; 101 Dálmatas (1961); Merlín el encantador (1963) y El libro de la selva (1967), que Disney no pudo ver finalizada. Los Aristogatos (1970) o las más recientes Pocahontas y Hércules son grandes producciones que no hacen sino continuar el camino que Walt Disney inició en 1937.
Relatando fábulas célebres e historias protagonizadas por animales, el estudio alternó éxitos consecutivos con fracasos esporádicos: La Cenicienta (1950), basada en la obra de Perrault; Alicia en el País de las Maravillas (1951), según la novela de Lewis Carroll; Peter Pan (1953), del cuento de James Barrie; La Dama y el Vagabundo (1955), primer largometraje dibujado en Cinemascope; 101 Dálmatas (1961); Merlín el encantador (1963) y El libro de la selva (1967), que Disney no pudo ver finalizada. Los Aristogatos (1970) o las más recientes Pocahontas y Hércules son grandes producciones que no hacen sino continuar el camino que Walt Disney inició en 1937.
Disney también realizó experimentos de mezcla de actores reales con dibujos (Los tres caballeros, 1944), y se dedicó además a los documentales sobre la naturaleza. El primero de ellos fue un cortometraje realizado en 1948 titulado La isla de las focas; más tarde produjo largometrajes como Infierno blanco.
Su productora también filmó películas de aventuras, como 20.000 leguas de viaje submarino, Los hijos del capitán Grant y Los robinsones de los mares del Sur, y penetró en la televisión desde sus inicios, produciendo series específicas para ese medio.
Empresario imaginativo, Disney contribuyó a dar forma a otra de los ideas más sorprendentes de la segunda mitad del siglo XX: el parque temático de atracciones. El complejo lúdico Disneylandia, inaugurado en California en 1955, inició la era de los parques temáticos, a los que personas de todas las edades acuden en masa motivados por la posibilidad de internarse en un mundo irreal y teatralizado y de explorar un universo en el que los personajes de ficción terminan por cobrar vida. El éxito de Disneylandia impulsó la apertura de complejos similares, gestionados por la empresa Disney, en Estados Unidos, Japón y Francia: Disney World (Orlando, Florida, 1971), Disney World Tokyo (Japón, 1983) y EuroDisney (Marne-la Vallée, Francia, 1992). Ello animó a otras compañías a construir un sinfín de parques similares en otras partes del mundo.
Después de la muerte de Walt Disney en 1966, la producción cinematográfica y televisiva continuó, aunque una progresiva decadencia en las finanzas de la compañía forzó a una total renovación de la cúpula directiva en 1984. Con el equipo directivo que lideró Michael D. Eisner, la contabilidad se saneó y se inició un ambicioso plan de expansión en todos los negocios derivados del ocio y el entretenimiento. Se consolidaron las productoras filiales Touchstone y Hollywood Pictures, a la par que Disney se hizo con el control de la compañía audiovisual Capital Cities/ABC, que integra ocho cadenas televisivas, 21 emisoras radiofónicas, siete periódicos y otros medios de comunicación de masas.
A ello cabe sumar la televisión por cable Disney Channel, las productoras televisivas Walt Disney Television y Touchstone Television, las editoriales Hyperion Books y Walt Disney Publishing, las firmas discográficas Hollywood Records y Walt Disney Records, la empresa videográfica Walt Disney Home Video, el equipo de hockey Anaheim Mighty Ducks, el equipo de baloncesto Anaheim Angels, y el palacio de patinaje sobre hielo Disney Ice (Anaheim, California), origen de la compañía "Disney on Ice", cuyos espectáculos de patinaje artístico recorren todo el mundo.
Su productora también filmó películas de aventuras, como 20.000 leguas de viaje submarino, Los hijos del capitán Grant y Los robinsones de los mares del Sur, y penetró en la televisión desde sus inicios, produciendo series específicas para ese medio.
Empresario imaginativo, Disney contribuyó a dar forma a otra de los ideas más sorprendentes de la segunda mitad del siglo XX: el parque temático de atracciones. El complejo lúdico Disneylandia, inaugurado en California en 1955, inició la era de los parques temáticos, a los que personas de todas las edades acuden en masa motivados por la posibilidad de internarse en un mundo irreal y teatralizado y de explorar un universo en el que los personajes de ficción terminan por cobrar vida. El éxito de Disneylandia impulsó la apertura de complejos similares, gestionados por la empresa Disney, en Estados Unidos, Japón y Francia: Disney World (Orlando, Florida, 1971), Disney World Tokyo (Japón, 1983) y EuroDisney (Marne-la Vallée, Francia, 1992). Ello animó a otras compañías a construir un sinfín de parques similares en otras partes del mundo.
Después de la muerte de Walt Disney en 1966, la producción cinematográfica y televisiva continuó, aunque una progresiva decadencia en las finanzas de la compañía forzó a una total renovación de la cúpula directiva en 1984. Con el equipo directivo que lideró Michael D. Eisner, la contabilidad se saneó y se inició un ambicioso plan de expansión en todos los negocios derivados del ocio y el entretenimiento. Se consolidaron las productoras filiales Touchstone y Hollywood Pictures, a la par que Disney se hizo con el control de la compañía audiovisual Capital Cities/ABC, que integra ocho cadenas televisivas, 21 emisoras radiofónicas, siete periódicos y otros medios de comunicación de masas.
A ello cabe sumar la televisión por cable Disney Channel, las productoras televisivas Walt Disney Television y Touchstone Television, las editoriales Hyperion Books y Walt Disney Publishing, las firmas discográficas Hollywood Records y Walt Disney Records, la empresa videográfica Walt Disney Home Video, el equipo de hockey Anaheim Mighty Ducks, el equipo de baloncesto Anaheim Angels, y el palacio de patinaje sobre hielo Disney Ice (Anaheim, California), origen de la compañía "Disney on Ice", cuyos espectáculos de patinaje artístico recorren todo el mundo.
El sonido había hecho su aparición en el cine, y Disney resolvió tomar la iniciativa en el campo del dibujo animado. Rodó entonces el primer cortometraje sonoro de Mickey Mouse, Steamboat Willie, estrenado el 18 de noviembre de 1928 en el Colony Theater de Nueva York. Un año después, el ratón pasaba a protagonizar una serie de cómics distribuidos por la cadena King Features Syndicate. Disney comprende tras esta oferta el enorme negocio de los productos derivados y empieza a vender licencias para la fabricación de juguetes con sus creaciones. Tras el éxito de Steamboat Willie, la compañía recurre a nuevos avances técnicos, como el Technicolor, aplicado a la nueva serie Sinfonías tontas. Uno de los títulos más famosos incluidos en ese conjunto es Los tres cerditos (1933), cuya canción principal, ¿Quién teme al Lobo Feroz?, se convirtió en un considerable éxito popular. Y con el uso de la cámara multiplano, un hallazgo técnico que consigue dotar de profundidad de campo al dibujo animado, Disney se puso a la cabeza de la animación en todo el mundo. Aunque los hermanos Fleischer trataron de ganarle en la carrera para estrenar el primer largometraje animado, Walt y los suyos desbancan esa competencia con un título de calidad incuestionable, Blancanieves y los siete enanitos (1937), basada en el popular cuento.