La islamofobia es el miedo irracional hacia el Islam, que continua aún muy presente nueve años después de los fatídicos actos terroristas del 11 de septiembre.
La islamofobia en parte se debe a nuestros prejuicios y estereotipos hacia el Islam. Estos prejuicios y estereotipos son por lo general producto a su vez de una experiencia negativa personal, desinformación, desconocimiento del Islam, racismo, apatía religiosa, prejuicios de algunos medios de comunicación social, etc. Un ejemplo de un estereotipo muy difundido en Occidente hacia el Islam es la creencia que todos los musulmanes son terroristas o fanáticos. Esta creencia infundada tiende a producir miedos irracionales, desconfianzas, intolerancias, que en ocasiones pueden ser muy peligrosos y causantes de frecuentes e innecesarios sufrimientos.
Cura
Si queremos eliminar la islamofobia es imperativo la tolerancia, que nos eduquemos en el conocimiento del Islam, tender puentes de diálogos con todas las religiones (algunas religiones lo han intentado, pero falta mucho por hacer), perdonar y sanar heridas. Ser autocríticos de nuestras propias prácticas religiosas colectivas y personales.
Hay que renunciar a la exclusión de los otros, diferentes a nosotros quizás en su manera de ver el mundo y su concepción de Dios, pero esencialmente igual a nosotros en su dignidad humana.
Debemos dejar también de creernos que somos superiores a otras culturas, naciones o religiones Aquellos líderes de las religiones que se creen que tienen el monopolio de la verdad deben echar al cesto de la basura esta peligrosa idea. Lo más importante, a nuestro juicio, es que reconsideremos que todos y todas somos hijos e hijas del mismo Dios; por lo tanto todos somos hermanos y hermanas.
La islamofobia en parte se debe a nuestros prejuicios y estereotipos hacia el Islam. Estos prejuicios y estereotipos son por lo general producto a su vez de una experiencia negativa personal, desinformación, desconocimiento del Islam, racismo, apatía religiosa, prejuicios de algunos medios de comunicación social, etc. Un ejemplo de un estereotipo muy difundido en Occidente hacia el Islam es la creencia que todos los musulmanes son terroristas o fanáticos. Esta creencia infundada tiende a producir miedos irracionales, desconfianzas, intolerancias, que en ocasiones pueden ser muy peligrosos y causantes de frecuentes e innecesarios sufrimientos.
Cura
Si queremos eliminar la islamofobia es imperativo la tolerancia, que nos eduquemos en el conocimiento del Islam, tender puentes de diálogos con todas las religiones (algunas religiones lo han intentado, pero falta mucho por hacer), perdonar y sanar heridas. Ser autocríticos de nuestras propias prácticas religiosas colectivas y personales.
Hay que renunciar a la exclusión de los otros, diferentes a nosotros quizás en su manera de ver el mundo y su concepción de Dios, pero esencialmente igual a nosotros en su dignidad humana.
Debemos dejar también de creernos que somos superiores a otras culturas, naciones o religiones Aquellos líderes de las religiones que se creen que tienen el monopolio de la verdad deben echar al cesto de la basura esta peligrosa idea. Lo más importante, a nuestro juicio, es que reconsideremos que todos y todas somos hijos e hijas del mismo Dios; por lo tanto todos somos hermanos y hermanas.