Para salvar la economía, Obama pide que los ricos paguen más impuestos
El mandatario está bajo fuerte presión para lograr un acuerdo sobre la deuda antes de fin de año. La semana que viene se reunirá en la Casa Blanca con los líderes republicanos y demócratas.
Washington. — El presidente Barack Obama delimitó ayer su postura de cara a lo que se avizora como una serie de penosas negociaciones en el Congreso para corregir el "abismo fiscal" de Estados Unidos, y advirtió que no aceptará ningún plan para reducir el déficit que no incluya la obligación de que los acaudalados paguen más impuestos. "Esta fue una cuestión central durante la campaña", dijo el mandatario en sus primeras declaraciones sobre la economía después de ser reelecto. "La mayoría de los estadounidenses está de acuerdo con mi enfoque". Según la Casa Blanca, Obama vetará cualquier legislación que extienda las exenciones fiscales para las familias que ganen 250.000 dólares o más.
Recortes. El presidente se encuentra bajo fuerte presión para alcanzar un compromiso antes de fin de año ya que existe la amenaza de una crisis fiscal en caso de que los dos partidos no logren ponerse de acuerdo en un programa de recortes.
El llamado "abismo fiscal" (fiscal cliff), una combinación de fuertes recortes en el gasto del gobierno y alzas de impuestos que bajo las leyes actuales debe ser implementado a principios de 2013, es el mayor desafío que enfrenta Obama tras haber ganado un segundo mandato como presidente. Con el objetivo de reducir el déficit presupuestario federal, las planeadas medidas podrían quitar un estimado de 600.000 millones de dólares a la economía y bloquear severamente el crecimiento.
Obama recordó a los republicanos que su enfoques para evitar fuertes alzas impositivas y recortes de gastos que deben implementarse en enero, que podrían llevar al país a otra recesión, había ganado el respaldo de los estadounidenses en las urnas. Afirmó que no va a pedir a estudiantes, personas mayores y a la clase media "que pague todo el déficit mientras la gente como yo, ganando más de 250.000 dólares (al año) no se le pide que pague ni un centavo más en impuestos".
Encuentro clave. El reelecto mandatario agregó que invitó para la semana que viene a los líderes partidarios del Congreso a la Casa Blanca "para encontrar consenso en torno a cuestiones que sólo se pueden solucionar en conjunto". Dijo que no es posible limitar el endeudamiento sólo con recortes, sino que es necesario aumentar los ingresos sin que esto afecte a la ya de por sí exigida clase media.
Es aquí donde Obama se enfrenta a una discusión impositiva con los republicanos. Si bien Obama puede evaluar su reelección como una confirmación de su plan de ahorro, en especial en su pedido de más sacrificios para los más ricos, los republicanos siguen controlando con su mayoría la Cámara de Representantes (Diputados).
El presidente de la primera potencia mundial no precisó la cuantía de los aumentos de impuestos que prevé para los más ricos.
Obama hizo las declaraciones pocas horas después que John Boehner, el líder republicano presidente de la Cámara de Representantes, reiteró el compromiso de su partido de no aumentar las tasas impositivas de ningún estadounidense como parte de un acuerdo para enfrentar la crisis fiscal.
Amenaza de recesión. El jueves, la Oficina de Presupuesto del Congreso (CBO) en Washington indicó que la economía estadounidense podría sufrir una recesión en la primera mitad de 2013 debido al "fiscal cliff". La combinación de recortes e impuestos más altos reduciría el déficit hasta la segunda mitad del año que viene en unos 500.000 millones de dólares. Sin embargo, esto haría achicarse a la economía nacional en un 0,5 por ciento en 2013 y haría elevar la tasa de desempleo al 9,1 por ciento para fines del mismo año, según la CBO.
Sigue Geithner
El secretario del Tesoro, Timothy Geithner, planea permanecer en el cargo hasta inicios de 2013 para ayudar al gobierno a sellar un acuerdo con los legisladores para evitar una crisis fiscal. “Geithner señaló que se quedará hasta el inicio del nuevo período y que, obviamente, será un participante clave en las negociaciones relacionadas con el denominado abismo fiscal”, dijo ayer la Casa Blanca. Geithner ha dicho por mucho tiempo que planeaba renunciar si el presidente Barack Obama lograba su reelección, tras años lidiando con la crisis financiera del 2007-09, primero como presidente de la Reserva Federal de Nueva York y luego como jefe del Tesoro.
El mandatario está bajo fuerte presión para lograr un acuerdo sobre la deuda antes de fin de año. La semana que viene se reunirá en la Casa Blanca con los líderes republicanos y demócratas.
Washington. — El presidente Barack Obama delimitó ayer su postura de cara a lo que se avizora como una serie de penosas negociaciones en el Congreso para corregir el "abismo fiscal" de Estados Unidos, y advirtió que no aceptará ningún plan para reducir el déficit que no incluya la obligación de que los acaudalados paguen más impuestos. "Esta fue una cuestión central durante la campaña", dijo el mandatario en sus primeras declaraciones sobre la economía después de ser reelecto. "La mayoría de los estadounidenses está de acuerdo con mi enfoque". Según la Casa Blanca, Obama vetará cualquier legislación que extienda las exenciones fiscales para las familias que ganen 250.000 dólares o más.
Recortes. El presidente se encuentra bajo fuerte presión para alcanzar un compromiso antes de fin de año ya que existe la amenaza de una crisis fiscal en caso de que los dos partidos no logren ponerse de acuerdo en un programa de recortes.
El llamado "abismo fiscal" (fiscal cliff), una combinación de fuertes recortes en el gasto del gobierno y alzas de impuestos que bajo las leyes actuales debe ser implementado a principios de 2013, es el mayor desafío que enfrenta Obama tras haber ganado un segundo mandato como presidente. Con el objetivo de reducir el déficit presupuestario federal, las planeadas medidas podrían quitar un estimado de 600.000 millones de dólares a la economía y bloquear severamente el crecimiento.
Obama recordó a los republicanos que su enfoques para evitar fuertes alzas impositivas y recortes de gastos que deben implementarse en enero, que podrían llevar al país a otra recesión, había ganado el respaldo de los estadounidenses en las urnas. Afirmó que no va a pedir a estudiantes, personas mayores y a la clase media "que pague todo el déficit mientras la gente como yo, ganando más de 250.000 dólares (al año) no se le pide que pague ni un centavo más en impuestos".
Encuentro clave. El reelecto mandatario agregó que invitó para la semana que viene a los líderes partidarios del Congreso a la Casa Blanca "para encontrar consenso en torno a cuestiones que sólo se pueden solucionar en conjunto". Dijo que no es posible limitar el endeudamiento sólo con recortes, sino que es necesario aumentar los ingresos sin que esto afecte a la ya de por sí exigida clase media.
Es aquí donde Obama se enfrenta a una discusión impositiva con los republicanos. Si bien Obama puede evaluar su reelección como una confirmación de su plan de ahorro, en especial en su pedido de más sacrificios para los más ricos, los republicanos siguen controlando con su mayoría la Cámara de Representantes (Diputados).
El presidente de la primera potencia mundial no precisó la cuantía de los aumentos de impuestos que prevé para los más ricos.
Obama hizo las declaraciones pocas horas después que John Boehner, el líder republicano presidente de la Cámara de Representantes, reiteró el compromiso de su partido de no aumentar las tasas impositivas de ningún estadounidense como parte de un acuerdo para enfrentar la crisis fiscal.
Amenaza de recesión. El jueves, la Oficina de Presupuesto del Congreso (CBO) en Washington indicó que la economía estadounidense podría sufrir una recesión en la primera mitad de 2013 debido al "fiscal cliff". La combinación de recortes e impuestos más altos reduciría el déficit hasta la segunda mitad del año que viene en unos 500.000 millones de dólares. Sin embargo, esto haría achicarse a la economía nacional en un 0,5 por ciento en 2013 y haría elevar la tasa de desempleo al 9,1 por ciento para fines del mismo año, según la CBO.
Sigue Geithner
El secretario del Tesoro, Timothy Geithner, planea permanecer en el cargo hasta inicios de 2013 para ayudar al gobierno a sellar un acuerdo con los legisladores para evitar una crisis fiscal. “Geithner señaló que se quedará hasta el inicio del nuevo período y que, obviamente, será un participante clave en las negociaciones relacionadas con el denominado abismo fiscal”, dijo ayer la Casa Blanca. Geithner ha dicho por mucho tiempo que planeaba renunciar si el presidente Barack Obama lograba su reelección, tras años lidiando con la crisis financiera del 2007-09, primero como presidente de la Reserva Federal de Nueva York y luego como jefe del Tesoro.