Historia de la bombacha de campo
Adoptada por los gauchos primero y más tarde por los porteños, la historia muestra cómo una prenda que fue usada para el trabajo en el campo en sus inicios.
El origen de nuestra bombacha criolla, que se convertiría en el sustituto del antiguo chiripá gauchesco, comienza con el tratado de paz de París firmado en marzo de 1856 entre los representantes del ejército anglo-francés y Rusia, que ponía punto final a la llamada "Guerra de Crimea". Dicha guerra dejó un gran remanente de prendas fabricadas para este ejército que fue exportado para ser utilizado por nuestros soldados.
Es en Entre Ríos donde por primera vez, el General Don JUSTO JOSE DE URQUIZA, siendo presidente de la "Confederación Argentina" en 1857 decide entonces efectuar el trueque de 100.000 bombachas por productos de la confederación.
Más de una vez se ha señalado la connotación árabe del gaucho argentino o rioplatense, ya que los unen elementos en común como la guitarra, el caballo y sobre todo, la semejanza de la pampa al desierto. Se cree que la ocupación de España por parte de los moros ha sido el canal de transmisión de estas características. Es en el mundo árabe y en especial en lo que constituía el espíritu turco en el siglo XIX donde la bombacha ya se usaba.
Otra corriente hace también responsable al ingreso de la bombacha a Don Ricardo Güiraldes, el escritor de "Don Segundo Sombra", quién vistió a sus gauchos de San Antonio de Areco con bombachas francesas.
Pero fue el "Vasco Etchegaray" en el establecimiento de Alpargatas -propietaria de la marca líder Pampero- dónde comenzó la gran industria nacional de bombachas y alpargatas, y quién contribuyó a la universalización del uso de estas prendas. Corría el año 1883 en Bs As, cuando la av Montes de Oca se llamaba Santa Lucía y era el recorrido obligado de troperos y cuarteadores. Don Juan Echegaray levantó una pequeña fábrica de alpargatas en un galpón solitario.
Adoptada por los gauchos primero y más tarde por los porteños, la historia muestra cómo una prenda que fue usada para el trabajo en el campo en sus inicios.
El origen de nuestra bombacha criolla, que se convertiría en el sustituto del antiguo chiripá gauchesco, comienza con el tratado de paz de París firmado en marzo de 1856 entre los representantes del ejército anglo-francés y Rusia, que ponía punto final a la llamada "Guerra de Crimea". Dicha guerra dejó un gran remanente de prendas fabricadas para este ejército que fue exportado para ser utilizado por nuestros soldados.
Es en Entre Ríos donde por primera vez, el General Don JUSTO JOSE DE URQUIZA, siendo presidente de la "Confederación Argentina" en 1857 decide entonces efectuar el trueque de 100.000 bombachas por productos de la confederación.
Más de una vez se ha señalado la connotación árabe del gaucho argentino o rioplatense, ya que los unen elementos en común como la guitarra, el caballo y sobre todo, la semejanza de la pampa al desierto. Se cree que la ocupación de España por parte de los moros ha sido el canal de transmisión de estas características. Es en el mundo árabe y en especial en lo que constituía el espíritu turco en el siglo XIX donde la bombacha ya se usaba.
Otra corriente hace también responsable al ingreso de la bombacha a Don Ricardo Güiraldes, el escritor de "Don Segundo Sombra", quién vistió a sus gauchos de San Antonio de Areco con bombachas francesas.
Pero fue el "Vasco Etchegaray" en el establecimiento de Alpargatas -propietaria de la marca líder Pampero- dónde comenzó la gran industria nacional de bombachas y alpargatas, y quién contribuyó a la universalización del uso de estas prendas. Corría el año 1883 en Bs As, cuando la av Montes de Oca se llamaba Santa Lucía y era el recorrido obligado de troperos y cuarteadores. Don Juan Echegaray levantó una pequeña fábrica de alpargatas en un galpón solitario.