Se aplicará en 2014, y servirá para medir tres variables: cuánto aprenden los alumnos, cuántos años tardan en recibirse, y el índice de egresados que se registra. Entre Ríos ya viene trabajando en dos frentes: la apoyatura a los estudiantes, para mejorar los rendimientos, y el auxilio técnico a los profesores, para evitar los aplazos en este primer trimestre.
Entre Ríos todavía no definió de qué modo aplicará, en 2014, el denominado índice de mejora de la educación secundaria, que servirá para evaluar de qué modo se comporta el sistema educativo y qué grado de promoción existe, lo que permitirá conocer, además, el número de estudiantes que fracasan.
Después de la última reunión del Consejo Federal de Cultura y Educación, el ministro de Educación de la Nación, Alberto Sileoni, dio a conocer de qué modo el Estado piensa instrumentar un plan global de evaluación que alcanzará a todo el sistema educativo, desde el nivel inicial hasta la secundaria.
En particular, la evaluación alcanzará al nivel secundario, el que exhibe mayores problemas. En Entre Ríos, particularmente, en la escuela secundaria es donde ocurren los mayores inconvenientes con el nivel de rendimiento de los alumnos, y por eso el Consejo General de Educación (CGE) está trabajando en dos frentes: en la apoyatura académica de los alumnos, a través de la contratación de profesores tutores, y también con los docentes, con cursos de capacitación para encontrar nuevos métodos de enseñanza que eviten el fracaso.
A TODO NIVEL. Lo más novedoso que anunció Sileoni es la instrumentación del denominado Índice de Mejora de la Escuela Secundaria Argentina (Imesa).
Ese índice cruzará tres variables: los resultados de aprendizaje, que surgen del desempeño que han mostrado los alumnos en el último Operativo Nacional de Evaluación, que se actualizará con el ONE de este año; el tiempo medio de culminación de los estudios; y la tasa de egreso.
Según el secretario de Educación de la Nación, Jaime Perczyk, ese índice “está pensado para que cada institución educativa encuentre las mejores estrategias para lograr que la mayor cantidad de jóvenes estén dentro de la escuela aprendiendo lo que tienen que aprender. Cada escuela recibirá su Imesa, que no se comparará con el de otros establecimientos, y contemplará además las particularidades locales”.
En tanto, Sileoni señaló que “el Imesa será una herramienta más con la que contarán las escuelas para definir la implementación de los recursos de los Planes de Mejora Institucional que, desde 2010, entregamos desde el Ministerio (de Educación nacional), como parte de las acciones para reformar la educación secundaria”.
“Este índice –siguió el ministro– no será ni competitivo ni punitivo, pero servirá a las escuelas, a los directivos, al cuerpo docente, para detectar en qué deben trabajar, qué reforzar y qué modificar”.
En ese marco, durante la segunda quincena de agosto de 2013 se volverá a realizar la prueba muestral del ONE en todas las secundarias del país para indagar qué y cuánto aprenden los estudiantes de 2º, 3º. y 5º y 6º años en Lengua, Matemática, Ciencias Naturales y Ciencias Sociales.
Además, y aún cuando Argentina cuestionó el modelo de evaluación internacional PISA (sigla en inglés de Programme for International Student Assessment, es decir, Programa para la Evaluación Internacional de Alumnos), un relevamiento pensado por los países desarrollados pero que también se aplica en Latinoamérica. En el último operativo, participaron por Entre Ríos cinco escuelas estatales y una privada.
DOS FRENTES. Marcela Mangeón, directora de Educación Secundaria del Consejo de Educación, dijo a EL DIARIO, que, como el anuncio es reciente, todavía no cuentan con la suficiente información para establecer de qué modo se aplicará la evaluación global en Entre Ríos, aunque dijo que no será antes de 2014.
“Está el anuncio, y después cada provincia trabajará y verá de qué modo lo aplica en su propia jurisdicción”, dijo.
De todos modos, explicó que en Entre Ríos ya se viene trabajando en una evaluación constante del nivel secundario, y particularmente a partir de los resultados en las mesas de exámenes de diciembre y febrero últimos.
Según Mangeón, hay perspectivas favorables que permiten esperar una reducción en la tasa de repitencia en secundaria en la provincia, y para eso contó como ejemplo lo que ocurre en Feliciano, el departamento con tasa más baja, del 3%. Aunque aceptó que hay departamentos con altos índices, y por eso hoy la media está en el orden del 15%.
Pero además de ver el índice de repitencia, en la provincia están hilando más fino: procuran establecer cómo se dio la repitencia, si por no haber promocionado una o más asignaturas.
De todos modos, durante este primer trimestre del ciclo escolar Educación está apuntalando a los docentes de modo que no haya aplazos, y así comprometer seriamente la continuidad de los alumnos.
Mangeón dice que en la repitencia inciden muchos factores: falta de interés del alumno, poca participación de la familia y también las falencias a la hora de enseñar por parte de los profesores.
“Ahora tenemos dos equipos trabajando. Uno que está realizando el sondeo estadístico de qué es lo que ocurre en la secundaria; y otro que está trabajando en capacitación con los profesores, ayudándolos a pensar cómo enseñar, de qué modo enseñar, y esperamos que al final haya algún impacto positivo de todo esto”, plantea.
Números
El Operativo de Evaluación de la Educación (ONE), que se realizará en todo el país en la segunda quincena de agosto próximo, comprenderá a estudiantes de 2º y 3º y 5º y 6º año. En total, 60.000 alumnos, de 2.000 escuelas de todas las provincias.
En este estudio se trabajará además con una encuesta destinada a docentes y directivos Paralelamente, se realizará el examen censal del ONE que evaluará a los 375.000 estudiantes de las 9.500 escuelas secundarias de todo el país.
También las escuelas técnicas se integrarán a las políticas de evaluación en la escuela secundaria.
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