Sectas, 10 características Estos puntos sirven para tener un perfil general de las sectas aunque cada una suele tener sus particularidades. Un estudio intensivo sobre un determinado grupo demostrará que siempre hay una característica especial para cada religión. Secta se define como un grupo religioso que no sigue bajo la autoridad de la Iglesia Oficial o se aparta de la comunión central de donde surgió. 1. Surgen bajo la influencia de un líder carismático Siempre suele ser una persona la que inicia un nuevo movimiento y no una idea o conjunto doctrinal. Este líder tiene un atractivo especial y hasta se lo llega a ver como con características de divinidad, por lo que la gente pone en él (o ella) una fe casi ciega. La nueva denominación comienza con un pequeño grupo de seguidores (casi siempre amigos y familiares) que ven en este “hombre de Dios”, la solución, la respuesta a los problemas del mundo. Ejemplos de estos son: Joseph Smith (Mormones), Charles T. Russell (Testigos de Jehová), Elena G. de White (Adventistas), Sun Myung Moon (Iglesia de Unificación o Moonies), Obispo Macedo (Iglesia Universal del Reino de Dios), Herbert W. Armstrong (La Iglesia Mundial de Dios), Víctor Paul Wierwille (El Camino o Ramitas) y Jim Jones, entre otros. En Mateo 24 el Señor advierte sobre los “falsos cristos” que habrían de venir para engañar. En Hechos 20:26-32, Pablo dice que los “lobos rapaces” vendrían desde afuera y otros surgirían desde adentro para arrastrar discípulos. Y en 2 Corintios 11:13-15 habla sobre como Satanás se presenta como ángel de luz y cómo sus ministros fraudulentos pueden presentarse como minis-tros de justicia. 2. Presentan verdades nuevas En muchos casos, el líder de un movimiento sectario pretende ser el nuevo “portavoz del Se-ñor” por una revelación que tuvo: Wierwille declara que oraba y Dios le habló como se habla de una persona a otra, confesándole que le enseñaría la Palabra de una forma desconocida desde el primer siglo con la condición de que se la enseñara a otros; Moon asegura que habló con Jesús, Juan el Bautista y otros santos en el mundo espiritual, conociendo así su misión; Joseph Smith contó toda una fábula en la que Dios y Jesucristo se le presentaron para hacerlo fundador de la única iglesia verdadera. ¿Sería acaso el Señor el fundador de tanta confusión que no beneficia para nada a los perdidos? Las denominaciones evangélicas también tienen fundadores en su historia pero el énfasis no está puesto en ellos, ni la fe misma, pues cada uno de estos pretendió nada más que enseñar el evangelio de Jesús en su total frescura. Hoy, pocas denominaciones protestantes conocen el nombre de quien les dio origen pues en sus mentes hay un nombre más importante: Jesucristo. Los fundadores de las sectas aseguran tener nuevas verdades producto de sus “revelaciones” con las que inician nuevas doctrinas. También dicen restaurar el verdadero cristianismo, como en la época de la iglesia primitiva, cristianismo que a lo largo del tiempo se fue “corrompiendo”. Según Gálatas 1:6-9 no debemos oír “otro evangelio” porque no lo hay. En 2 Corintios 11:3-4 Pablo confiesa su temor por los que reciben sin dudar a “otro Jesucristo” u “otro espíritu” del que se nos ha enseñado. Nos insta, en otros pasajes a no seguir a los que están hinchados por su propia mente carnal y ha no abandonar lo que hemos aprendido (2 Timoteo 3:14). 3. Anuncian profecías Las sectas son conocidas por sus incesantes profecías sobre el futuro. Si bien hoy en día algunas de ellas han “callado” sus continuos avisos sobre cosas que al final nunca pasaron, muchas continúan advirtiendo sobre sucesos venideros. Un estudio exhaustivo sobre la Biblia nos indica que los dones de señales ya han cesado, el de profecía es uno de ellos. Entonces las sectas han anticipado nuevos “apocalipsis” o sucesos importantes que al final no les resultaron. Los Testigos aseguraron que el fin del mundo sería para 1914; como esto no ocurrió dijeron que ese año fue la “segunda venida de Cristo” pero fue espiritual. Luego anunciaron que el fin del mundo sería para 1915, 1925, 1944, 1945, etc. y hoy, directamente dicen que “en cualquier momento”. Armstrong habló acerca de EE.UU. e Inglaterra para 1967 diciendo que sufrirían una catástrofe tal, que millones morirían. Los Mormones tienen decenas de líderes muertos que “verían a Cristo en su segunda venida”. Muchas veces, el anuncio de profecías pretende intro-ducir temor en la gente para que se adhiera a las sectas. Pues claro, si no quieres “contaminarte” con el mal que vendrá, únete a “nuestra congregación escogida por Dios.” ¿Debiéramos nosotros tenerles temor? Una sola lectura basta para ignorar a tales profetas y se halla en Deuteronomio 18:20-22. No todos han obedecido o conocido esta lectura, sino muchas sectas no existirían hoy en día. 4. Tienen otras interpretaciones bíblicas Tarde o temprano toda secta descubre que sus nuevas verdades no están de acuerdo con la Pa-labra de Dios. Sus revelaciones son atacadas por los bibliófilos o estudiantes de la Biblia. Es entonces cuando comienzan a jugar las otras interpretaciones del Libro Sagrado. Ellos se consi-deran los “únicos interpretes” ante un mundo de cristianismo contaminado con lo pagano, así que no les molesta interpretar las escrituras a su manera. Los Universalistas toman los textos fuera de contexto. Este método ha servido siempre para confirmar cualquier doctrina. En la página 38 del libro “Vida en abundancia” de Obispo Mace-do, vuelcan 3 Juan, versículo 2, como dirigido a todos los creyentes, siempre y cuando, dice a continuación, queramos pertenecer a la “administración de la obra de Dios (por supuesto, dando ofrendas a la Iglesia Universal). Los Mormones aceptan versículos donde se habla de Dios como un hombre y descartan los que hablan de Dios como un ser infinito y espiritual porque, el aceptar estas cosas, sería igual a des-cartar la visión de José Smith. En su encuentro con Moisés, Jehová le dijo que lo vería de espal-das porque no lo vería hombre y viviría. Después agrega que Moisés hablaba con Dios cara a cara pero por hermenéutica (materia que ayuda a interpretar correctamente las Escrituras) e idioma, sabemos que Moisés hablaba con Dios “como amigo” y todas las apariencias humanas de Dios son “antropomorfismos”, es decir, aspectos que el Señor tomó para revelarse al hombre y que este lo comprendiera. Los Testigos consideran pasajes que afirman sus doctrinas y dejan de lado los que contradicen sus enseñanzas. Llegaron a hacer su propia traducción de Las Escrituras para poder hacer valer sus enseñanzas (la Traducción del Nuevo Mundo de las Santas Escrituras es, para cientos de maestros de idioma griego y hebreo, un desastre). José Smith, el primer profeta y líder mormón, hizo lo mismo aunque su versión de la Biblia casi no se utiliza en su iglesia. El borró, por ejemplo, el texto de Juan 4:24. ¿En que no lo beneficiaba? 5. Tienen “Otro Libro” Cuando las doctrinas de una secta empiezan a luchar contra la Palabra de Dios o se vuelven demasiado numerosas como para entrar en Las Escrituras, suele surgir el “Otro Libro”. En mu-chas ocasiones La Biblia se vuelve insignificante, corrompida, obra de manos mundanas, tergi-versadas, recortada, adulterada, mal traducida, obsoleta por el paso del tiempo, armada a conve-niencia de la Iglesia Católica, poco confiable, etc. Y surge un nuevo libro que trae luz a los hombres. Para ciertas sectas, estos libros son más sagrados o importantes que la Biblia, llegando a ponerles más interés a ellos que a la Palabra del Señor. Para los Santos de los Últimos Días, este otro libro es el conocido “Libro de Mormón: Otro Testamento de Jesucristo”. Aunque también tienen entre sus canónicos La Perla de Gran Precio, Doctrinas y Convenios, otros escritos de los sucesivos “profetas” que han manejado la iglesia y las palabras de cada “oráculo” viviente que tienen. El Libro de Mormón tiene toda una historia en la que Smith halló unas planchas de oro que un ángel les reveló (y que nadie más que él podía ver) con la que tradujo este Tercer Testamento. Los Mormones han sido estafados con escritura falsa que aun hoy consideran sagrada como los manuscritos de Abraham. Continuamente buscan la revelación de Dios haciendo de la Biblia un compendio de mentiras y corrupciones que ya no sirven al hombre. Los Testigos de Jehová, tiene los 7 tomos de “Estudio de Las Escrituras” escritos por Russell aunque se duda del último como obra de sus manos. Russell se encargó de decir que esta “enci-clopedia” es la Biblia misma arreglada en orden temático, que si una persona lee La Palabra por si mismo queda en oscuridad, si lee Estudio de las Escrituras conocerá la verdad en un año de estudio o un poco más, pero si deja esta obra que presenta toda la doctrina de los Testigos vol-verá a la oscuridad en dos años. ¡Tenemos que leer sus escritos para conocer la Verdad! Los Universalistas tienen los escritos del Obispo Macedo en un puñado de libros que no hacen más que tomar versículos fuera de contexto para predicar una vida en abundancia material. Los Moonies poseen “El principio divino”, revelado a Moon por Jesucristo (así que su “Escritura” debe ponerse sí o sí a la altura de “Las Escrituras”). A pesar de todo, la Biblia sigue siendo un libro único, que se justifica a sí mismo por sus pala-bras, por los registros históricos y las pruebas científicas. El cielo y la tierra pasarán pero la Pa-labra del Señor no pasarán (Mateo 24:35), en cambio ciertos “libros sagrados” de las sectas han sido “retocados” para que sobrevivan los continuos ataques de estudiosos. La Palabra de Dios permanece para siempre (1 Pedro 1:25) y no es de interpretación privada (2 Pedro 1:19-20), por lo que nadie puede decir “yo soy el único que puede manejarla”. Quien quiera conocer la Verdad solo debe estudiar La Palabra sin prejuicios y la Verdad lo hará libre. 6. Tienen otro Dios y/u otro Jesús Aunque el nombre de Dios o de Jesucristo sean los mismos, suelen tener una visión o definición diferente de ellos. En el caso de los Testigos de Jehová, no son trinitarios, por lo que se los asocia con el Arrianismo, llegando a tener un Jesucristo empequeñecido. En la Versión del Nuevo Mundo, se ve claramente como han tratado de ocultar la deidad del Señor y hasta confesaron, en un número de La Atalaya, modificar el texto de Colosenses 2:9. Los mormones tienen un Dios de carne que alguna vez fue un hombre y evolucionó hasta ser un ser supremo (algún día ellos esperan serlo también). Jesucristo (llamado Jehová en la vida preterrenal), también evolucionó hasta ser Dios. Textos que desmienten estas cosas son, por ejemplo, San Juan 1:1, 1 Timoteo 3:16 y otros (paralelos entre Antiguo y Nuevo Testamen-to). Se puede ver en un estudio exhaustivo, la verdadera trinidad, como en Mateo 28:19. Los Universalistas tienen a un Dios que provee todo y en todo momento. Respecto a los peca-dos y al juicio venidero no hablan nada. Las sectas pierden puntos esenciales en lo que se refiere a verdades de la personalidad Divina. El tipo de Señor que tienen, fundamenta su religión y doc-trinas, así como las nuestras. Armstrong enseña que Dios no es uno solo sino una familia de personas. Su error doctrinal está basado en la mal interpretación de la palabra “Elohim”. Romanos 1:19 dice que lo que conocemos de Dios lo conocemos porque Él nos lo manifestó, antes por los profetas y hombres santos, hoy por la escritura. Aprendamos la verdad de la Biblia. 7. Tienen otros métodos de salvación Este es el punto crítico. Pues la gente cree por tradición que cada iglesia es un camino diferente para llegar al mismo lugar. Confía en la doctrina que le dan para sentir una “seguridad de salva-ción” que no es real. Las palabras de la Biblia son claras pero no olvidemos que toda secta tiene otra manera de interpretar las Escrituras. Los Testigos creen que ganarán el Paraíso por las buenas obras y por pertenecer a su denomi-nación. Los Mormones hablan de la “obediencia al evangelio” y a pertenecer a la “única iglesia verdadera”, la cual brinda a su vez, ciertas pautas que deben obedecerse. Los Universalistas no hablan de Salvación, creen que su vida religiosa es simplemente la clave. Armstrong dice que no basta creer sino ser bautizado, obedecer la ley completa, guardar el sábado y ofrendar. Ha dicho que Jesús no terminó la obra sino que apenas la comenzó. Wierwille dice que sí o sí, la persona demuestra su salvación hablando en lenguas. Juan 3:16-21, Romanos 5:8 y Efesios 2:8-9 son textos clave que nos dicen la verdad. La sal-vación es por gracia y no por obras, y por pura fe en la obra expiatoria de Cristo. Aunque pode-mos revelar y confirmar el sacrificio perfecto de Cristo (como se describe en el libro de Hebre-os), todo lo podemos resumir en las Palabras del Señor allí en la cruz: “Consumado es” (San Juan 19:30), es decir “está hecho”, “está TODO cumplido”, “no hace falta más nada”. La sal-vación es un regalo, así que no puede comprarse ni ganarse. 8. Muestran un claro rechazo a la iglesias cristianas Las sectas suelen decir que todas las otras iglesias cristianas son “apóstatas”. Para los Testigos, la Iglesia Católica es la Gran Ramera que se describe en el libro de Apocalipsis y el Protestan-tismo, su hijo. También llaman a los Pastores y Padres o Curas “anticristos”. Armstrong consi-dera a la Iglesia Romana y a las Iglesias Evangélicas como una gran familia que se hace llamar “cristiana” pero a la que Dios llama “Misterio, la Gran Babilonia” (también mencionada en Apocalipsis). Suelen tener celos de que estas dominaciones sean las de mayor peso cristiano en el mundo, peso que ellos quisieran tener. Moon, por ejemplo, espera que todos los evangélicos lo reconozcamos como el Señor de la Segunda venida. Ellos afirman que deberíamos seguirles como únicos dueños de la verdad porque ven nuestra “división” y “confusión doctrinal” aunque no entienden el tema de las denominaciones evangé-licas como nosotros. Esto no es dañino mientras se respeta la Biblia como única autoridad. Este rechazo no se ve, por ejemplo, en la Iglesia Universal, donde oran por católicos y evangé-licos por igual invitándolos a las reuniones, pero también a los umbandistas, espiritistas, los que no cree. Es oportuno decir que la IURD tiene “otros intereses” y cuando más adeptos, mejor. 9. Tienen Autoritarismo “¿A qué denominación pertenecen ustedes? (¡Porque hay un montón!)”, me dijo una Testigo de Jehová. Cuando le respondí, agregó orgullosa: “No, nosotros tenemos un sistema para que en unos 265 países, en los llamados ‘Salones del Reino’ aprendamos todos lo mismo. Se dan estu-dios bíblicos. Entonces podes visitar otro salón y el mensaje es el mismo”. Eso es Autoritarismo, y lo que ella no sabía: que ese método es utilizado por la Watchtower para educar a todos sin que nadie cuestione nada. Los Mormones tienen una larga lista que se titula “no puedo hacer esto”. Hay cosas que ellos llaman pecado y son absurdas como el tomar café, té o mate. El sistema que deben soportar para ser misioneros es pesadísimo y los restringe de muchas cosas. No pueden saludar con un beso a una mujer, no pueden escribir cartas a los que visitan, no pueden recibir efectivo de sus parientes por correo, etc. Muchas veces, pertenecer a una secta significa caer prisionero en un sistema que te absorbe hasta los huesos, y al que tenés que obedecer para no ser llamado apóstata de la única iglesia que domina la verdad. En este punto podemos mencionar las sectas “destructivas”, que dejan a la persona inmersa en un estilo de vida que muchas veces no se puede abandonar. 10. Son la “única religión verdadera” Este es el punto que abarca a todos los otros. Porque si tomamos en cuenta que se hacen dueños de todas las Verdades espirituales, toman el derecho de autodenominarse la Única Iglesia Cristiana válida en el mundo. Excluyen así de la salvación a miles de creyentes verdaderos, des-integrando a una farsa todo lo que dicen y hacen. Sería divertido poner a todas las sectas juntas para que discutieran quién tiene la razón. Gracias a Dios, la salvación no se encuentra en una “iglesia verdadera” sino en Uno que es “Verdadero” y toda la Verdad se halla en un Libro único, y no en las palabras del sinnúmero de profetas que andan dando vuelta. La realidad es que estas “religiones verdaderas” no llenan el alma y por tanto, muchos de sus adeptos se convierten finalmente a Cristo. La verdadera Iglesia de Dios, según la Biblia (que es el cimiento de este grupo especial aquí en la Tierra), son los hijos del Señor, creyentes que le entregaron sus vidas. Por eso la “iglesia” no es una institución que se congrega bajo un título o denominación determinado. Finalmente, Samuel Pérez Millos, definió al cristianismo, en una conferencia, como la “comu-nión con Cristo” y no la permanencia en una religión o iglesia que al fin y al cabo solo brinda leyes y normas para alcanzar una vida agradable a Dios. Eso es lo válido. Si en una iglesia o una religión no está Cristo como principal fundamento, entonces tenemos una casa edificada sobre el arena. Solo edificaremos una casa estable si edificamos sobre “La Roca”. Bibliografía •"Las Sectas". Estudio preparado por José Young. Ediciones Crecimiento Cristiano. •"¿Cuál Camino?" Walker, Editorial Vida. •"Cautivo por Treinta años en la Torre del Vigía". William J. Schnell •"El Mormonismo y Yo", Telma Geer •www.watchthetower.com Gracias por pasar. Cierro comentarios para evitar el forobardo.
[Don Vito] Sectas, 10 características
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