Varios proyectiles de mortero disparados desde Siria cayeron en un campo agrícola en el norte de la Meseta del Golán, un incidente considerado como un efecto colateral de la devastadora guerra civil en ese
país árabe.
No se registraron heridos; aunque se reportaron daños.
El fuego de mortero provino del ejército sirio que está combatiendo a los rebeldes en la zona cercana a la frontera con Israel.
La oposición siria afirma que más de 27 mil personas han muerto desde el comienzo de la revuelta, en marzo de 2011.
El Ejército de Defensa de Israel (Tzáhal) estimó que el fuego de morteros no fue dirigido intencionalmente contra Israel.
Un residente del kibutz El Rom manifestó que cuando percibió las explosiones creyó que Tzáhal estaba realizando ejercicios militares.