InicioInfola tragedia del supermercado Ycua Bolaños
El incendio del supermercado Ycuá Bolaños es la tragedia civil más grande sucedida en Paraguay; ocurrida el domingo 1 de agosto de 2004 en la ciudad capital Asunción. El edificio donde se produjo el incendio había sido inaugurado tres años antes y abarcaba una superficie de 12.000 metros cuadrados. Contaba con estacionamientos para más de 350 vehículos, además de oficinas y un restaurante. pero se estableció que "Tres de los ductos de la parrilla, de la panadería, de la confitería y la rotisería, no salían al exterior. Lo que significa que había una gran cantidad de humo y gases que desde la misma inauguración del supermercado se iban acumulando en la cámara que se formó entre el cielo raso y el techo del edificio que permitió una acumulación de gases de 9.000 metros cúbicos". Al no contar con medidas de extracción del material altamente inflamable acumulado en el recinto, este terminó convirtiéndose en una trampa mortal. Pese a lo anterior, la municipalidad afirma que en los planos el recinto contaba con alarmas de humo (que no se activaron), extintores, irrigadores, señalética y otras medidas preventivas en caso de incendios o tragedias. como bien dijimos, El incendio se inició a las 11:25 (hora local), cuando el recinto se encontraba abarrotado por más de 800 personas. Según los primeros informes de los bomberos, se produjo una explosión en el sistema de gas de la cocina, que se propagó hacia la cafetería y arrasó con las dos plantas del edificio, incluyendo el estacionamiento. una de las causas posibles pudo ser por la Grasa acumulada en la chimenea del Patio de comidas. eso provocó una estampida hacia las salidas durante la cual el recinto se llenó de humo y se produjo un apagón. Al llegar a las puertas, los compradores descubrieron que estas se encontraban cerradas, por lo que no pudieron huir, quedando todos encerrados en una gran pira funeraria. Según la prensa y las declaraciones vertidas durante el proceso criminal, las puertas fueron cerradas por órdenes de los superiores, con el fin de no dejar que nadie saliera sin pagar por los bienes del supermercado. Como resultado 396 personas murieron (la mitad de ellas niños) y dejando a más de 500 con heridas de diversa consideración, incluyendo a 56 personas con quemaduras de tercer grado. Para extinguirlo fue necesaria la presencia de más de cincuenta carros bomba y más de 1.000 bomberos, que fueron ayudados a su vez por miembros del ejército y de la policía. La extinción completa tomó cerca de cuatro horas, durante las cuales los primeros heridos fueron derivados a distintos hospitales de la capital, los cuales se vieron superados por la magnitud de la tragedia. A solicitud de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), el presidente de Brasil, Lula da Silva, ordenó la donación de 30 a 50 respiradores mecánicos, mientras que Argentina por orden del presidente Néstor Kirchner ordenó el envío de un avión Hércules con insumos, suminitros, y personal médico pocas horas después del desastre, de la misma manera que puso a disposición de Paraguay de 50 camas UTI y 200 camas de internación clínica, para superar la sobredemanda. Chile, por su parte, por orden del presidente Ricardo Lagos, puso a disposición un hospital de campaña, suministros médicos y médicos y enfermeras especialistas en quemaduras de COANIQUEM (Corporación de Ayuda al Niño Quemado). Al poco tiempo de haberse controlado el incendio, las múltiples acusaciones apuntaban a que los dueños del supermercado habrían ordenado el cierre de las puertas para evitar robos, sin considerar la grave situación que se vivía. El propietario de la firma Juan Pío Paiva, su hijo Víctor Daniel Paiva y al guardia Daniel Areco fueron procesados por los tribunales de Paraguay, en la investigación realizada por la fiscalía. Esta investigación concluyó que por orden del Juan Paiva, instrucciones refrendadas por su hijo Víctor, las puertas del local fueron cerradas provocando la tragedia. Todos ellos fueron detenidos y apresados por orden de la fiscalía, acusados de “homicidio doloso agravado”, con una pena asignada de hasta 25 años de cárcel. Después de una larga investigación, se realizó un extenso juicio que duró más de cuatro meses en un recinto deportivo militar. El tribunal compuesto por tres personas dictó su sentencia el día 5 de diciembre de 2006, en la cual dos de los magistrados encontraron que la fiscalía no logró probar la participación dolosa de los inculpados, cabiéndoles sólo responsabilidad como autores de “homicidio culposo”, que tiene asignada una pena máxima de 5 años. Mientras el último juez leía los fundamentos de su decisión, los familiares de las víctimas provocaron graves desórdenes al considerarse que las penas por la muerte de casi 400 personas eran muy bajas, saltando de sus asientos y tirando las sillas contra los jueces. El 9 de enero de 2008 el Tribunal de Sentencia dio por terminado el debate del juicio y dispuso el inicio de las deliberaciones sobre el caso, anunciando que la lectura íntegra y completa de la sentencia se daría recién el 2 de febrero del mismo año, aduciendo que la complejidad de la causa exigía un largo y detenido análisis. Tanto la prensa nacional como internacional se reunió para conocer el fallo en el caso. el Tribunal determinó que los acusados principales: Víctor Daniel Paiva, Juan Pío Paiva y Daniel Areco, eran culpables de "homicidio doloso simple" por dolo eventual, "homicidio doloso en grado de tentativa agravada" y "exposición de personas a lugares de trabajo peligroso" (los dos primeros delitos relacionados jurídicamente y el tercero en referencia a las condiciones del edificio siniestrado), lo cual significab una pena de 5 a 15 años de prisión según el Código Penal Paraguayo. Humberto Casaccia fue el único miembro del directorio de la empresa, a parte de los Paiva, que fue condenado. Los antes mencionados fueron condenados a las siguientes penas: *Juan Pío Paiva: 12 años de cárcel (a compurgarse en el año 2017) *Víctor Daniel Paiva: 10 años de cárcel (a compurgarse en el año 2015) *Daniel Areco: 5 años de cárcel (a compurgarse en el año 2010) *Humberto Casaccia: 2 años y 6 meses a compurgarse en el año 2010) Areco, al haber cumplido las 2/3 partes de su condena, ya puede solicitar su libertad condicional. Fueron absueltos en este proceso: María Victoria Cáceres de Paiva (cónyuge de Juan Pío y accionista de la empresa), Antolina Burgos de Casaccia (cónyuge de Humberto) y Agustín Alfonso (miembro del directorio empresarial). Por otro lado, la sentencia dispuso expresamente que los condenados no irán a la cárcel hasta que quede firme la sentencia (hecho que puede tardar meses ya que la misma sería apelada). Las víctimas si bien admitieron que fue una victoria que se haya logrado la condena por homicidio doloso (algo obtenido por la presión que ejercieron según ellos) expresaron su total decepción y rechazo por las leves condenas y los beneficios que obtuvieron los condenados. link: http://www.youtube.com/watch?v=7MFdtleFJ2c
Datos archivados del Taringa! original
0puntos
0visitas
0comentarios
Actividad nueva en Posteamelo
0puntos
3visitas
0comentarios
Dar puntos:

Dejá tu comentario

0/2000

Autor del Post

i
izzz🇦🇷
Usuario
Puntos0
Posts140
Ver perfil →
PosteameloArchivo Histórico de Taringa! (2004-2017). Preservando la inteligencia colectiva de la internet hispanohablante.

CONTACTO

18 de Septiembre 455, Casilla 52

Chillán, Región de Ñuble, Chile

Solo correo postal

© 2026 Posteamelo.com. No afiliado con Taringa! ni sus sucesores.

Contenido preservado con fines históricos y culturales.