LA EXPULSION DE STEVE ADLER DE LOS GUNS AND ROSES
Tras la repentina y espectacular eclosión de la banda, el grupo estuvo mucho tiempo sin pisar un escenario, aunque eso en realidad no fue impedimento para que la fama de la formación siguiera creciendo como la espuma. Era prácticamente como una nueva beatlemania: se hablaba de ellos en todas partes, ocupaban portadas en todo el mundo y la televisión no paraba de hacerse eco de cualquier noticia relacionada con la banda. Generalmente mostrando la parte más caótica y destructiva de ésta. Musicalmente les empezaban a llover los premios y los elogios, pero la faceta personal del grupo se iba desmoronando poco a poco. Ahora que estaban saboreando las mieles de la fama, cada uno se podía costear una vivienda lujosa. Pero claro, aparte de la suntuosidad, el hecho de tener más dinero también favorecía que la banda pudiera, de hecho, comprar más y más estupefacientes. Lo único que habían hecho hasta ahora era colocarse, beber y tocar, por ese orden, ahora que habían dejado de tocar, momentáneamente, ¿qué les quedaba? Pues eso: beber y drogarse. Duff ya era un alcohólico en toda regla, pero empezó a degenerar más y más hasta el punto de que con tan sólo veinticuatro años pasó a un estadio más grave. Con esa edad ya tenía el hígado igual de deteriorado que el de un anciano. Consumía diariamente dos botellas de vodka, que pronto empezaron a ser tres. McKagan estaba totalmente ebrio todos los días, de hecho, cuando se acostaba, ponía en la mesita de noche una botella con la cual poder empinar el codo nada más levantarse. Slash le bautizó con el alias de Duff, el rey de la cerveza, y este nombre sirvió de inspiración para Matt Groening, quien le puso Duff a la cerveza en honor al bajista. ¿Curioso, eh?
Slash tampoco es que tampoco llevase una vida monacal o austera, para nada. Si Duff era un borracho de cuidado, Slash, aparte de también consumir alcohol, era un auténtico adicto a la heroína, mermando sus facultades humanas, por ende, Se le solía ver por los clubs de Los Angeles mendigando dinero comprar droga y para pagarse las copas. Como bien podemos ver, pese a ser millonario, aún conservaba vestigios de su otrora vida callejera. Más de una vez se lo encontraron inconsciente, desprovisto de sus botas, y en ocasiones, totalmente desnudo, seguramente, aprovechando que yacía inconsciente en el suelo, alguien pensaría que sería el momento de quitarle todas sus pertenencias. Sufría frecuentemente constantes sobredosis en casas ajenas, poniendo a sus anfitriones en situaciones peliagudas. Le gustaba poner en peligro su vida y ya de paso poner en peligro la integridad de los demás. Vivía como lo que era: un desecho, y la mayoría de sus amigos hacían apuestas sobre cuándo sería la próxima sobredosis y si saldría con vida de aquella. El alcoholismo de Duff y de Slash se manifestó en una gala de entrega de premios, donde aparecieron totalmente ebrios ante todo el país, ya que la gala iba a ser retransmitida para toda la nación. Era el primer reconocimiento que la banda iba a tener, obteniendo dos galardones. Pues bien, tanto el bajista como el guitarrista subieron a recogerlos visiblemente mareados, tambaleándose sobre el escenario y balbuceando ante los micrófonos. En los discursos de ambos se perdió la cuenta de las veces que llegaron a decir "fucking" o "shit" y Slash ostentó el dudo honor de ser el pionero en que las retransmisiones norteamericanas tengan un retraso de siete segundos respecto al verdadero directo.
En la rueda de prensa posterior, el bajista y el guitarrista declararían respectivamente, ebrios y cubata en mano que no se esperaban aquel premio, y que ni siquiera sabía que estaban nominados. Todo esto ante la atónita mirada de los periodistas, que contemplaban sorprendidos cómo aquellos melenudos daban esa imagen tan patética. el rizado guitarrista declararía que allí habían ido a emborracharse y a disfrutar de la fiesta. Como si sus andanzas con el alcohol no fueran vox populi. Durante el largo tiempo de parón, Steven Adler se encontraba bastante nervioso. Las ganas que tenía de tocar propiciaron que se enrolara como ayudante de gira de Great White. La idea, no obstante, fue finalmente desechada ya que éstos encontraron reemplazo antes. Finalmente, la desidia y el ocio se apoderaron del bueno de Steven, ¿sabéis cómo la combatió? Exacto: chutándose. Aparte, se dejaba ver todos los días por Hollywood haciendo un ridículo espantoso a causa de las drogas. Posteriormente sería el miembro de la banda con mayor dependencia de éstas y al que más le costó seguir un ritmo de vida totalmente normal. Con todo, la banda se metió para grabar su siguiente trabajo, que contó repetidas veces con las ausencias de Axl y del propio Steven. El caso de Adler, no obstante ya empezaba a ser preocupante, ya que ni siquiera podía mantenerse erguido a la hora de tocar la batería debido a sus constantes colocones. La banda ya empezaba a manejar el hecho de echarlo de la banda. Casualmente, el único que se opuso fue Izzy, aduciendo que echar a un miembro de la formación por drogadicto, cuando todos eran unos drogodependientes es menos irrisorio e irónico.
Sea como fuere, por fin la banda salió de su letargo musical y apareció en escena para actuar en el festival benéfico Farm Aid, que Willie Nelson y Neil Young realizaron para impulsar el sector agrícola norteamericano. Guns N Roses eran la banda del momento, y tanto Nelson como Young consideraron fundamental la presencia de éstos, que accedieron a tocar dos temas para el festival. Según Steven, Axl cambió de idea y tocó la canción Down On The Farm, un viejo tema de la banda británica de Punk U.K Subs. Todos en el grupo se sabían el tema... Menos Adler, que tenía que improvisar a duras penas. Según declaró, Axl pidió que la tocaran a propósito para así dejarlo en evidencia delante de todo el país, y tener una excusa para echarle de la banda. Adler no tuvo otra que pedirle a Duff que le hiciera el ritmo de la canción y le marcara los tiempos antes de comenzar a tocarla. El batería, ayudado por su instinto, sacó el tema hacia delante y los Guns sonaron como una apisonadora. No obstante, Steven fue expulsado, y con él: murió la formación original de la banda. Tras la expulsión de Adler, la banda contrató a Matt Sorum, quien ya venía alabado profesionalmente como batería de los británicos The Cult. Sorum era mejor, mucho más técnico, más creativo, pero sin embargo, éste tenía un pulso y un feeling especial que secaba la perfección curtida a base de metrónomo de Matt.