Una proteína podría ser clave en la manera de entender los ciclos vitales de animales y plantas.
¿Por qué una mosca vuela más de día que de noche, o cierta planta florece en primavera mientras otra lo hace en verano? La respuesta es la misma: por el reloj biológico.
Este mecanismo, que opera en todos los seres vivos, es el responsable de regular las acciones de los organismos, en ciclos de días, estaciones o temporadas.
Y un grupo de científicos argentinos descubrió una pieza clave en este proceso de “medición del tiempo”: hay una misma proteína que modula los relojes tanto en plantas como en animales, más allá de las diferencias que tiene cada especie.
Se llama PRMT5. En el informe, que publica la revista especializada Nature de Gran Bretaña, los investigadores detallan la función de esta proteína tras estudiar las conductas de la Arabidopsis thaliana, una planta que tiene “días” de más de 24 horas, y de la Drosophila melanogaster, vulgarmente conocida como mosca de la fruta.
Según descubrieron, la PRMT5 controla los genes que, a su vez, regulan el reloj vital. Cualquier alteración genética a este nivel determina, según el experimento, un cambio de comportamiento en los seres vivos relacionado con su percepción del tiempo.
Reloj interno
Pero, ¿que son estos relojes internos de los cuales se ha hallado la clave?
Se trata de un “conjunto de genes cuya actividad ordena temporalmente las respuestas fisiológicas de la mayoría de los seres vivos”, explicó uno de los autores del estudio, Marcelo Yanovsky, director del Laboratorio de Genómica Vegetal del Instituto Leloir de Argentina.
Uno ha visto en algún momento que las plantas abren y cierran flores y hojas en determinado momento del día. Esos movimientos, si bien dependen de la luz, la planta los realiza porque tiene capacidad de determinar ciclos
Ezequiel Petrillo, del Instituto de Fisiología, Biología Molecular y Neurociencias
¿Por qué una mosca vuela más de día que de noche, o cierta planta florece en primavera mientras otra lo hace en verano? La respuesta es la misma: por el reloj biológico.
Este mecanismo, que opera en todos los seres vivos, es el responsable de regular las acciones de los organismos, en ciclos de días, estaciones o temporadas.
Y un grupo de científicos argentinos descubrió una pieza clave en este proceso de “medición del tiempo”: hay una misma proteína que modula los relojes tanto en plantas como en animales, más allá de las diferencias que tiene cada especie.
Se llama PRMT5. En el informe, que publica la revista especializada Nature de Gran Bretaña, los investigadores detallan la función de esta proteína tras estudiar las conductas de la Arabidopsis thaliana, una planta que tiene “días” de más de 24 horas, y de la Drosophila melanogaster, vulgarmente conocida como mosca de la fruta.
Según descubrieron, la PRMT5 controla los genes que, a su vez, regulan el reloj vital. Cualquier alteración genética a este nivel determina, según el experimento, un cambio de comportamiento en los seres vivos relacionado con su percepción del tiempo.
Reloj interno
Pero, ¿que son estos relojes internos de los cuales se ha hallado la clave?
Se trata de un “conjunto de genes cuya actividad ordena temporalmente las respuestas fisiológicas de la mayoría de los seres vivos”, explicó uno de los autores del estudio, Marcelo Yanovsky, director del Laboratorio de Genómica Vegetal del Instituto Leloir de Argentina.
Uno ha visto en algún momento que las plantas abren y cierran flores y hojas en determinado momento del día. Esos movimientos, si bien dependen de la luz, la planta los realiza porque tiene capacidad de determinar ciclos
Ezequiel Petrillo, del Instituto de Fisiología, Biología Molecular y Neurociencias