Mercados alterados: se ensombrece el 2013
16/11/2012 11:56 | Nuevamente en el escenario la doble recesión. Los problemas en USA, la caída de la soja y un Brasil que devalúa. El Oro cae a niveles de 1.700 dólares la onza troy, el petróleo se ubica en 85 dólares el barril y la soja en 500 dólares la tonelada. Si se perforan estos niveles, la baja podría ser más pronunciada, y la caída de actividad se extendería por América latina
La conjunción de impuestos que dejan de estar exentos, reducción de gasto público y limite para endeudarse, llevan a Estados Unidos a lo que se denomina popularmente Fiscal Cliff o Precipicio Fiscal. En la medida que el congreso americano no logre destrabar la discusión entre Demócratas y Republicanos, será inevitable la suba de impuestos, con el consecuente correlato de menos ganancias para empresas y pérdida de valor en el mercado accionario. La baja de gasto público ralentizará la economía. Mientras que la imposibilidad de mayor endeudamiento puede paralizar a la administración publica de Estados Unidos. Si estos problemas no se resuelven en forma rápida, la doble recesión podría estar más cerca de lo que presumimos.
Barack Obama asume su segundo mandato el enero, y dicta el discurso que guiara sus próximo 4 años. De no mediar una conciliación con los republicanos, la crisis se extenderá por todo el planeta. Europa no se queda atrás con sus problemas, el fantasma de Grecia vuelve a aparecer, España tiene un desempleo muy alto y Francia emerge como una nueva fuente de conflictos. Por si todo esto fuera poco, el Reino Unido estudia la posibilidad de retirarse de la Unión Europea. En este escenario, China recibe a un nuevo gobierno, que tendrá la difícil tarea de hacer crecer a dicho país a tasas de dos dígitos, algo que no ocurrió en los últimos años.
En este escenario global, hemos visto como el Oro cae a niveles de 1.700 dólares la onza troy, el petróleo se ubica en 85 dólares el barril y la soja en 500 dólares la tonelada. Si se perforan estos niveles, la baja podría ser más pronunciada, y la caída de actividad se extendería por América latina.
En los últimos días, hemos visto como las monedas de México y Brasil se devaluaban. Si bien esperábamos una fuerte recuperación económica en ambos países, hoy estos pronósticos se someten a nuevos análisis. Un traspié de amabas naciones arrastraría a un escenario desfavorable al conjunto de la región.
En este marco de problemas, parecería que el financiamiento no es una dificultad. Bolivia se endeudo por 500 millones de dólares a 10 años, a una tasa del 4,875% anual. Uruguay se endeudo en 500 millones de dólares, a 33 años, a una tasa del 4,125% anual. De esta forma, reestructuro buena parte de la deuda que vence a corto y mediano plazo, probablemente tomo 1.500 millones de dólares adicionales para mejorar el perfil de deuda y no pasar zozobras en los años venideros.
En este escenario, Argentina tiene una amenaza muy fuerte a corto plazo, la baja de la soja ensombrece el año 2013, y los problemas de Brasil nos agudizan los problemas a corto plazo. Si el real supera el nivel de 2,10 por dólar, Argentina deberá ajustarse o devaluar.
Hasta ahora, gracias a los buenos precios de la soja y el crecimiento mayúsculo de Brasil, Argentina podía sostener la actividad económica, desendeudarse y no pedirle crédito a nadie. De aquí en más, ya no basta con emitir pesos y generar inflación, si viene una nueva crisis, habrá que ajustar las cuentas públicas, para no espiralizar la inflación existente, o bien devaluar para mitigar los problemas que asoman en el horizonte.
El gobierno no conoce la palabra ajustar, tampoco pedir créditos en el exterior, por ende el camino de la devaluación comienza a aparecer en el horizonte.
En las últimas semanas hemos visto una fuerte suba en la tasa de interés, caída en el precio de los bonos y una baja sustancial en el precio de las acciones. A tal punto, que YPF, vale menos de 4.000 millones de dólares.
Tenemos por delante un escenario sumamente complejo, esta vez el viento de cola se transformo en viento de frente. Anhelamos que estas amenazas desaparezcan rápidamente. Un acuerdo rápido entre Republicanos y Demócratas, una salida negociada a la crisis Europea y una recuperación de la economía China serían más que saludable.
Nuestro termómetro medirá cotidianamente el nivel de actividad de Brasil y el precio de la soja. Si el vecino país desacelera su economía y la soja baja de los 500 dólares la tonelada, los precios de los activos en dólares caerán bruscamente. En cambio, si este clima hostil se detiene, Brasil vuelve a crecer y la soja se recupera, lo aquí vertido, será solo un mal recuerdo. Un momento bisagra para los mercados. Nosotros apostamos por la recuperación, esperemos no estar equivocados.
16/11/2012 11:56 | Nuevamente en el escenario la doble recesión. Los problemas en USA, la caída de la soja y un Brasil que devalúa. El Oro cae a niveles de 1.700 dólares la onza troy, el petróleo se ubica en 85 dólares el barril y la soja en 500 dólares la tonelada. Si se perforan estos niveles, la baja podría ser más pronunciada, y la caída de actividad se extendería por América latina
La conjunción de impuestos que dejan de estar exentos, reducción de gasto público y limite para endeudarse, llevan a Estados Unidos a lo que se denomina popularmente Fiscal Cliff o Precipicio Fiscal. En la medida que el congreso americano no logre destrabar la discusión entre Demócratas y Republicanos, será inevitable la suba de impuestos, con el consecuente correlato de menos ganancias para empresas y pérdida de valor en el mercado accionario. La baja de gasto público ralentizará la economía. Mientras que la imposibilidad de mayor endeudamiento puede paralizar a la administración publica de Estados Unidos. Si estos problemas no se resuelven en forma rápida, la doble recesión podría estar más cerca de lo que presumimos.
Barack Obama asume su segundo mandato el enero, y dicta el discurso que guiara sus próximo 4 años. De no mediar una conciliación con los republicanos, la crisis se extenderá por todo el planeta. Europa no se queda atrás con sus problemas, el fantasma de Grecia vuelve a aparecer, España tiene un desempleo muy alto y Francia emerge como una nueva fuente de conflictos. Por si todo esto fuera poco, el Reino Unido estudia la posibilidad de retirarse de la Unión Europea. En este escenario, China recibe a un nuevo gobierno, que tendrá la difícil tarea de hacer crecer a dicho país a tasas de dos dígitos, algo que no ocurrió en los últimos años.
En este escenario global, hemos visto como el Oro cae a niveles de 1.700 dólares la onza troy, el petróleo se ubica en 85 dólares el barril y la soja en 500 dólares la tonelada. Si se perforan estos niveles, la baja podría ser más pronunciada, y la caída de actividad se extendería por América latina.
En los últimos días, hemos visto como las monedas de México y Brasil se devaluaban. Si bien esperábamos una fuerte recuperación económica en ambos países, hoy estos pronósticos se someten a nuevos análisis. Un traspié de amabas naciones arrastraría a un escenario desfavorable al conjunto de la región.
En este marco de problemas, parecería que el financiamiento no es una dificultad. Bolivia se endeudo por 500 millones de dólares a 10 años, a una tasa del 4,875% anual. Uruguay se endeudo en 500 millones de dólares, a 33 años, a una tasa del 4,125% anual. De esta forma, reestructuro buena parte de la deuda que vence a corto y mediano plazo, probablemente tomo 1.500 millones de dólares adicionales para mejorar el perfil de deuda y no pasar zozobras en los años venideros.
En este escenario, Argentina tiene una amenaza muy fuerte a corto plazo, la baja de la soja ensombrece el año 2013, y los problemas de Brasil nos agudizan los problemas a corto plazo. Si el real supera el nivel de 2,10 por dólar, Argentina deberá ajustarse o devaluar.
Hasta ahora, gracias a los buenos precios de la soja y el crecimiento mayúsculo de Brasil, Argentina podía sostener la actividad económica, desendeudarse y no pedirle crédito a nadie. De aquí en más, ya no basta con emitir pesos y generar inflación, si viene una nueva crisis, habrá que ajustar las cuentas públicas, para no espiralizar la inflación existente, o bien devaluar para mitigar los problemas que asoman en el horizonte.
El gobierno no conoce la palabra ajustar, tampoco pedir créditos en el exterior, por ende el camino de la devaluación comienza a aparecer en el horizonte.
En las últimas semanas hemos visto una fuerte suba en la tasa de interés, caída en el precio de los bonos y una baja sustancial en el precio de las acciones. A tal punto, que YPF, vale menos de 4.000 millones de dólares.
Tenemos por delante un escenario sumamente complejo, esta vez el viento de cola se transformo en viento de frente. Anhelamos que estas amenazas desaparezcan rápidamente. Un acuerdo rápido entre Republicanos y Demócratas, una salida negociada a la crisis Europea y una recuperación de la economía China serían más que saludable.
Nuestro termómetro medirá cotidianamente el nivel de actividad de Brasil y el precio de la soja. Si el vecino país desacelera su economía y la soja baja de los 500 dólares la tonelada, los precios de los activos en dólares caerán bruscamente. En cambio, si este clima hostil se detiene, Brasil vuelve a crecer y la soja se recupera, lo aquí vertido, será solo un mal recuerdo. Un momento bisagra para los mercados. Nosotros apostamos por la recuperación, esperemos no estar equivocados.