Kétchup natural
INGREDIENTES
Tomates maduros 1 kilo
Cebolla 200 g
Azúcar integral 180 g
Vinagre blanco 150 cc
Pimentón 2 cucharadas
Polvo 7 especias 1/2 cucharadita
Mostaza 1 cucharada
Pimienta y sal marina Cantidad necesaria
Aceite de oliva Cantidad necesaria
PROCEDIMIENTO
Esta es una típica receta para acompañarla con unos ricos matecitos, pero cuando digo acompañarla me refiero al momento de la preparación. Por eso mientras lees el procedimiento andá calentando el agua.
Si querés que el kétchup te quede más prolijo, lo que tenés que hacer es pelar los tomates (hace un corte en cruz en la base y ponelos en una cacerola con agua hirviendo durante 30 segundos. Inmediatamente enfrialos sumergiéndolos en agua con hielo). Si lo que querés es un kétchup más rústico, salteá este paso.
Cortá la cebolla en brunoise (cuadraditos muy chiquitos, casi picada) y los tomates en cubitos bien chicos.
En una cacerola blanqueá la cebolla con un chorrito de aceite y una pizca de pimienta y sal (3 minutos). Luego agregá el tomate y cociná durante 30 minutos, con la cacerola tapada, revolviendo de vez en cuando para que no se queme. Ya sé que se complica revolver los ingredientes si la cacerola está tapada, por lo tanto te pido por favor que la destapes en ese momento, y problema solucionado.
Ahora es el momento de procesar el tomate con el azúcar, el vinagre, el polvo 7 especias y el pimentón. Lleva todos los ingredientes a una licuadora o si tenés un mixer, hacelo directamente en la cacerola.
Poné nuevamente la olla en un fuego bajo y cocinalo hasta que la preparación espese (30 minutos más). Por último, incorporá la mostaza y retirá del fuego.