La mujer de Mangeri llegó al living de Mariana Fabbiani para defender su inocencia
Diana Saettone, la esposa del portero, estuvo con Mariana Fabbiani en Canal 13 defendiendo la inocencia de Jorge Mangeri, único detenido e imputado por el crimen de Ángeles Rawson.
“Sabe que si las defensas me bajan esta enfermedad me come. El me dice que la luche. Daba catequesis a los chicos discapacitados. Ahora rezo, el me pide que rece. Lo noto más tranquilo, sin tanto miedo, con miras al futuro. Antes iba y me decía que tomara la medicación, que comiera, que me cuidara”, aseguró la mujer del portero haciendo referencia a su enfermedad -cáncer- y a cómo está el portero en prisión, a horas de su procesamiento por el crimen de Ángeles.
“Yo se que es inocente. Hasta el último día me levanto a la mañana y tengo chocolate en la cama. Jamás noté nada raro. Esto que pasó nos cambió la vida”
Ante el relato de las pruebas en contra del portero, como que se había encontrado ADN de Mangeri en tres uñas de Ángeles; las heridas que tiene Mangeri en su cara y cuerpo, compatibles con la defensa de la nena, y las que se hizo él; que cuatro vecinos contaron que Jorge les había pedido que sacaran la basura a las cinco de la tarde, antes del horario habitual; que las cámaras que la vieron entrar a Ángeles al departamento, Diana aseguró que: “Estamos preparados para todo. Yo estaba preparada para el resultado del ADN. Mi esposo estuvo con tres policías, no estuvo declarando sólo en la fiscalía, lo dijo el Dr Pierri por eso debe haber dicho que fue él. Yo digo que tengo que creer en las leyes, pero…bueno… “, dijo la mujer del portero con una disfonía pronunciada.
“Si hacés algo así tenés que volverte loco. Ni siquiera sabe tomarse una pastilla. No toma vino ni fuma. No tuvo más que paperas de chico. Fuimos a terapia juntos cuando yo no podía quedarme embarazada, pero nunca había ido al psicólogo antes de eso”, contó Diana.
“No me parece que Jorge me esté ocultando algo. El piensa que yo tenía que estar a salvo afuera por eso se dicen que dijo que fue él quien lo hizo, porque lo amenazaron y me protege. Por eso llora y se angustia cuando habla de mi”, dijo la mujer del portero.
“Yo no lo defiendo porque lo ame. Se que es inocente. Me dijo que él no fue. Me lo juró. Jamás taparía algo raro. Yo me estaría mintiendo sabiendo que veo cosas o que hacía cosas. Lo están acusando de algo horrible, de una nena muerta. Sería un monstruo yo si lo defendiera aún sabiendo que lo hizo. El hombre con quien me casé se que es inocente. Es la persona más buena que hay. Tendría que ser un monstruo, para volverse loco y matar, volver a la normalidad, y volverse loco de nuevo para lastimarse. Yo entiendo que con lo del ADN la gente esté dudando”, aseguró Diana.
“El me dijo que no deje de respirar porque él deja de respirar también. Por qué dudar de tanto amor que le tengo a Jorge, pero no por eso voy a encubrir a alguien. Yo antes que nadie quiero que se sepa quién mató a Ángeles. Acá murió una nena de una manera horrible. Se debe encontrar el verdadero culpable. Le digo a mi marido que no tenga miedo de hablar, que yo no tengo miedo”, concluyó.
Diana Saettone, la esposa del portero, estuvo con Mariana Fabbiani en Canal 13 defendiendo la inocencia de Jorge Mangeri, único detenido e imputado por el crimen de Ángeles Rawson.
“Sabe que si las defensas me bajan esta enfermedad me come. El me dice que la luche. Daba catequesis a los chicos discapacitados. Ahora rezo, el me pide que rece. Lo noto más tranquilo, sin tanto miedo, con miras al futuro. Antes iba y me decía que tomara la medicación, que comiera, que me cuidara”, aseguró la mujer del portero haciendo referencia a su enfermedad -cáncer- y a cómo está el portero en prisión, a horas de su procesamiento por el crimen de Ángeles.
“Yo se que es inocente. Hasta el último día me levanto a la mañana y tengo chocolate en la cama. Jamás noté nada raro. Esto que pasó nos cambió la vida”
Ante el relato de las pruebas en contra del portero, como que se había encontrado ADN de Mangeri en tres uñas de Ángeles; las heridas que tiene Mangeri en su cara y cuerpo, compatibles con la defensa de la nena, y las que se hizo él; que cuatro vecinos contaron que Jorge les había pedido que sacaran la basura a las cinco de la tarde, antes del horario habitual; que las cámaras que la vieron entrar a Ángeles al departamento, Diana aseguró que: “Estamos preparados para todo. Yo estaba preparada para el resultado del ADN. Mi esposo estuvo con tres policías, no estuvo declarando sólo en la fiscalía, lo dijo el Dr Pierri por eso debe haber dicho que fue él. Yo digo que tengo que creer en las leyes, pero…bueno… “, dijo la mujer del portero con una disfonía pronunciada.
“Si hacés algo así tenés que volverte loco. Ni siquiera sabe tomarse una pastilla. No toma vino ni fuma. No tuvo más que paperas de chico. Fuimos a terapia juntos cuando yo no podía quedarme embarazada, pero nunca había ido al psicólogo antes de eso”, contó Diana.
“No me parece que Jorge me esté ocultando algo. El piensa que yo tenía que estar a salvo afuera por eso se dicen que dijo que fue él quien lo hizo, porque lo amenazaron y me protege. Por eso llora y se angustia cuando habla de mi”, dijo la mujer del portero.
“Yo no lo defiendo porque lo ame. Se que es inocente. Me dijo que él no fue. Me lo juró. Jamás taparía algo raro. Yo me estaría mintiendo sabiendo que veo cosas o que hacía cosas. Lo están acusando de algo horrible, de una nena muerta. Sería un monstruo yo si lo defendiera aún sabiendo que lo hizo. El hombre con quien me casé se que es inocente. Es la persona más buena que hay. Tendría que ser un monstruo, para volverse loco y matar, volver a la normalidad, y volverse loco de nuevo para lastimarse. Yo entiendo que con lo del ADN la gente esté dudando”, aseguró Diana.
“El me dijo que no deje de respirar porque él deja de respirar también. Por qué dudar de tanto amor que le tengo a Jorge, pero no por eso voy a encubrir a alguien. Yo antes que nadie quiero que se sepa quién mató a Ángeles. Acá murió una nena de una manera horrible. Se debe encontrar el verdadero culpable. Le digo a mi marido que no tenga miedo de hablar, que yo no tengo miedo”, concluyó.