Este mitologico personaje, caracterizado por un pequeño ser de apariencia de un niño de unos 10 años, su nombre de descendecia maya, que significa Cipit, o sea Cipote, nombre con lo cual se les llama a los niños en El Salvador, de ahi El Cipitio, Su existencia segun dicen se deriva de los Mayas, el era el hijo de un romance prohibido entre una joven (Sihuehuet conocida como La Siguanaba), el padre de la joven dejo caer una maldicion sobre hijo y madre, al pequeño se le condeno a vivir por siempre con la misma edad, nunca creceria y sus pies serian al revez como simbolo del torcido amor de su madre y su padre. El Cipitio se caracteriza por comer cenizas que sobran de los hornos en los pueblos, cuentan que cuando se quemaban algunos pastizales, no era rao encontrar al siguiente dia rastros de un niño dezcalso, muchos han intentado seguir as huellas, pero equivocadamente las siguen al revez, sin saber que El Cipitio tiene sus pies al revez.
Entre las historia de encuentros con El Cipitio, podemos enumerar varias, entre ellas le boy a contar de como El Cipitio se acercaba a la muchachas que iban a lavar a los rios : Me cuenta una tia muy querida, que cuando ella estaba joven, iban con todas sus amigas a lavar a los rios, y a traer agua en cantaros, y siempre que iba subiendo una pequeña pendiente, se le aparecia en un barranco una pequeño niño que aparentaba unos 9 años, estaba desnudito y era bien barrigon, y llebaba un gran sombreron de palma, y siempre se ponia a reir, pues ella pensaba que aquel niño era uno de tantos que viven pobremente en el campo y que sus papas no ajustan a comprarles su ropita y a ella le daba lastima... Y casi siempre lo veia, pero no le tomaba mas importancia... y el niño siempre estaba alegre con ella, cierto dia la acompaño a ella un joven que la estaba pretendiendo y con el afan de quedar bien, fue junto con ella a la quebrada a traer agua, pero ese dia paso algo extraño, cuando estaban a punto de comenzar a subir la pendiente, aparecio en niño de siempre, y como siempre sonriendo contento, pero esta vez comenzo a caminar alejandose, dejando a la vista sus pies, el gran asombro fue al ver que sus piecitos estaban al revez, y de repente desaparecio... Asombrados por lo visto, ella y su acompañante llegaron hasta el lugar donde estaba y solo oncontraron un montoncito de ceniza y una huellitas de niño que venian del lado contrario donde se habi alejado... Era El Cipitio que se le aparecia a mi tia, pero esta vez estaba Celoso y nunca se volvio a aparecer....
Cuentan tambien, que por el lado del norte de La Union, ahi por el canton El Carbonal, de donde es mi abuelo, era hace muchos años, muy comun las "moliendas" que es la extraccion del Jugo de la Caña de Azucar, de forma artesanal... Despues de ser extraida, el agua es hervida en grandes peroles y luego convertida en "Dulce de Atado o Dulce de Panela", pues para poder hervir toda esa miel, se gasta mucha leña de la cual sobre cenizas, las cueles ivan a botar junto a un riachuelo adentro de la montaña, pues sucede que un dia de tantos, estaba la luna llena, y eran como las 11 de la noche, se estaba acabando la faena de ese dia, y habia que descansar unas 5 horas para comenzar del siguiente dia a las 3 de la mañana, (El periodo de la molienda dura de una a tres semanas regularmente, turnandose los trabajadores para evitar el cansancio) Se habia metido ya la miel en los moldes y solo flataba lavar los peroles e ir a botar las cenizas, pues al joven que le tocaba ir a botarla ese dia, recogio toda la ceniza, como era mucha tenia que hacer 2 viajes, recogio el primero y salio, cuando se iva internando en el monte sentia un friito que recorria toda su espalda, pero no le tomo importancia, llego hasta donde botaban la ceniza y vio algo anormal, la ceniza estaba regada, pero no le tomo importancia, boto la que llevava y se regreso, sentia como si alguien lo observara, fue por el resto, pero al regresar el viento se hacia cada vez mas fuerte, mas cual fue su asombro, al ver sobre las cenizas un niño que se revolcaba de gusto en ella y se la estaba comiendo... El se quedo paralizado y quizo acercarse pero el pequeño ser lo vio y solo se puso a reir bien finito, agarro su sombrero y se fue, riendose... Los demas al ver que su compañero no regresaba deidieron ir a buscarle, cual fue su sorpresa al encontrarlo paralizado, sudando y helado... le pegaron dos conchazos en cruz en la espalda, y asi pudo recobrar el concimiento, y lo llevaron hasta la casa, el joven se estaba prendido en fiebre, todos preguntaban que pasaba pero los mas viejos, murmuraban y relataban que habia visto al Cipitio y que menos mal que no se le ocurrio seguirlo, dicen que el que intenta seguirlo, se vuelve loco o se pierde en el bosque.
El espiritu del Cipitio deambula por los montes en busca de un poco de ceniza, cuando encuentren los montoncitos de ceniza o las huellas de niño por el bosque, tengan cuidado puede ser que por ahi este El Cipitio.
Entre las historia de encuentros con El Cipitio, podemos enumerar varias, entre ellas le boy a contar de como El Cipitio se acercaba a la muchachas que iban a lavar a los rios : Me cuenta una tia muy querida, que cuando ella estaba joven, iban con todas sus amigas a lavar a los rios, y a traer agua en cantaros, y siempre que iba subiendo una pequeña pendiente, se le aparecia en un barranco una pequeño niño que aparentaba unos 9 años, estaba desnudito y era bien barrigon, y llebaba un gran sombreron de palma, y siempre se ponia a reir, pues ella pensaba que aquel niño era uno de tantos que viven pobremente en el campo y que sus papas no ajustan a comprarles su ropita y a ella le daba lastima... Y casi siempre lo veia, pero no le tomaba mas importancia... y el niño siempre estaba alegre con ella, cierto dia la acompaño a ella un joven que la estaba pretendiendo y con el afan de quedar bien, fue junto con ella a la quebrada a traer agua, pero ese dia paso algo extraño, cuando estaban a punto de comenzar a subir la pendiente, aparecio en niño de siempre, y como siempre sonriendo contento, pero esta vez comenzo a caminar alejandose, dejando a la vista sus pies, el gran asombro fue al ver que sus piecitos estaban al revez, y de repente desaparecio... Asombrados por lo visto, ella y su acompañante llegaron hasta el lugar donde estaba y solo oncontraron un montoncito de ceniza y una huellitas de niño que venian del lado contrario donde se habi alejado... Era El Cipitio que se le aparecia a mi tia, pero esta vez estaba Celoso y nunca se volvio a aparecer....
Cuentan tambien, que por el lado del norte de La Union, ahi por el canton El Carbonal, de donde es mi abuelo, era hace muchos años, muy comun las "moliendas" que es la extraccion del Jugo de la Caña de Azucar, de forma artesanal... Despues de ser extraida, el agua es hervida en grandes peroles y luego convertida en "Dulce de Atado o Dulce de Panela", pues para poder hervir toda esa miel, se gasta mucha leña de la cual sobre cenizas, las cueles ivan a botar junto a un riachuelo adentro de la montaña, pues sucede que un dia de tantos, estaba la luna llena, y eran como las 11 de la noche, se estaba acabando la faena de ese dia, y habia que descansar unas 5 horas para comenzar del siguiente dia a las 3 de la mañana, (El periodo de la molienda dura de una a tres semanas regularmente, turnandose los trabajadores para evitar el cansancio) Se habia metido ya la miel en los moldes y solo flataba lavar los peroles e ir a botar las cenizas, pues al joven que le tocaba ir a botarla ese dia, recogio toda la ceniza, como era mucha tenia que hacer 2 viajes, recogio el primero y salio, cuando se iva internando en el monte sentia un friito que recorria toda su espalda, pero no le tomo importancia, llego hasta donde botaban la ceniza y vio algo anormal, la ceniza estaba regada, pero no le tomo importancia, boto la que llevava y se regreso, sentia como si alguien lo observara, fue por el resto, pero al regresar el viento se hacia cada vez mas fuerte, mas cual fue su asombro, al ver sobre las cenizas un niño que se revolcaba de gusto en ella y se la estaba comiendo... El se quedo paralizado y quizo acercarse pero el pequeño ser lo vio y solo se puso a reir bien finito, agarro su sombrero y se fue, riendose... Los demas al ver que su compañero no regresaba deidieron ir a buscarle, cual fue su sorpresa al encontrarlo paralizado, sudando y helado... le pegaron dos conchazos en cruz en la espalda, y asi pudo recobrar el concimiento, y lo llevaron hasta la casa, el joven se estaba prendido en fiebre, todos preguntaban que pasaba pero los mas viejos, murmuraban y relataban que habia visto al Cipitio y que menos mal que no se le ocurrio seguirlo, dicen que el que intenta seguirlo, se vuelve loco o se pierde en el bosque.
El espiritu del Cipitio deambula por los montes en busca de un poco de ceniza, cuando encuentren los montoncitos de ceniza o las huellas de niño por el bosque, tengan cuidado puede ser que por ahi este El Cipitio.