Un miembro de las Hitlerjugend (centro) y dos Balilli, el equivalente italiano fascista, demuestran su camaradería y muestran sus uniformes para la cámara en Padua, noreste de Italia en octubre de 1940, durante unos actos de exaltación de fascismo y el nacionalsocialismo. Cuatro meses después de la entrada de Italia en la Segunda Guerra Mundial.

El objetivo de estas dos perversiones paramilitares del movimiento scout Baden-Powell fue involucrar y adoctrinar a las generaciones más jóvenes de cada país, la enseñanza de la fe ciega en Hitler y Mussolini y la incuestionable obediencia a los dictados de sus regímenes. En 1939, 7,3 millones de los cerca de 8,9 millones de alemanes jóvenes eran miembros de las Hitlerjugend (Juventudes Hitlerianas). En Italia se convirtió en una afiliación obligatoria a partir de 1939 si se quería tener la oportunidad de una beca o trabajo.
Sin embargo, cualquier idea de que esto era puramente de derechas no es del todo exacta. La Unión Soviética rápidamente organizó sus propias agrupaciones de Jóvenes Pioneros.
Estas organizaciones organizaban campamentos, deporte, gimnasia, caminatas por todo el país, trabajos con rifles simulados a escala reducida (incluso con los reales en el caso de los mayores), canto de himnos en comunidad, conferencias y veneración de las primeras figuras de mártires fascistas o nazis, así como del Führer y el Duce. En Italia, se comenzaba como uno de los Figli Della Lupa, Hijos de la Loba (como Rómulo y Remo) a los ocho se le transfería al Balilla y con 15 a la Avanguardisti, estructurada en unidades como las legiones romanas de la antiguedad (escuadras, centurias, cohortes, legiones).
Balilla hace referencia a Giovanni Battista Perrazo, el adolescente que en 1746 inició (con el lanzamiento de una piedra a un cónsul austriaco) la insurrección de los genoveses contra la ocupación austriaca.
Todavía hoy puede encontrarse una referencia a este personaje mítico en el himno nacional italiano (Il canto degli italiani, más conocido por “Fratelli d´Italia”), cuando dice: “…i bimbi d´Italia / Si chiaman Ba lilla”.
En Alemania había una progresión similar, se comenzaba a través de la Organización de Jóvenes del Pueblo Alemán y luego a las Juventudes Hitlerianas con 14 años y a los 18 años se pasaba al servicio de trabajo y al servicio militar obligatorio.
En todos los casos había organizaciones equivalentes para las niñas.
La mayor parte del atractivo radicaba en los uniformes: los cinturones, botas, gorras, cordones, escudos, cascos, camisas negras y camisas pardas. Junto con tambores y banderas eran todos los componentes de lo que se ha denominado la estetización de la violencia.
Emblema de la Organización de Pioneros de la URSS. La leyenda dice "¡Siempre preparados!"





