Como si no hubiéramos visto ya suficientes acontecimientos bíblicos este año, la plaga de langostas han invadido y han causado daños por más de 30 millones de dólares en varias ciudades de Egipto y granjas, sólo tres semanas antes de que la Pascua judía comience.
Y aunque esto sucede cada año, y el patrón de migración de las langostas es natural, el enjambre de este año es especialmente grande. Y eso no significa que los egipcios no están con el grito al cielo, culpando al diablo por los millones de insectos desagradables que andan zumbando por el aire a todas horas del día y la noche, descendiendo sobre los campos de cultivo donde son famosos por destruir cosechas enteras.
Los cultivos están seguros, las autoridades egipcias aseguraron al público. A medida que la plaga se abrió camino desde el Mar Rojo en Arabia Saudita a fines de la semana pasada y este fin de semana, sin embargo, el ministro de Agricultura egipcio Salah Abdel Moamen explicó la situación del país en un comunicado redactado con mucho tacto.
"Los equipos de inspección en las zonas seleccionadas por enjambres de langostas no presenció una sola pulgada de cultivo perjudicado, al menos todavía", dijo Moamen.
Dicho esto, estas plagas pueden ser impredecibles y que la Biblia, en el libro de apocalipsis anuncie castigos especialmente fuertes para los tiempos del fin, es aún más tenebroso.
Las autoridades egipcias no esperaban que la plaga pasara por la capital del país, hasta el domingo cuando las langostas se presentaron inesperadamente en El Cairo.
Informes contradictorios no ayudan la situación, ya que por un lado Moamen insiste en que el gobierno tiene todo bajo control, por otro lado se publicó que "Las fuerzas armadas y los guardias fronterizos están tratando de luchar contra el enjambre con los medios a su disposición", dijo el ministro de Agricultura. "Pido a las familias que viven en las zonas asoladas por la langosta no quemar neumáticos. Esto no ahuyenta a las langostas, pero sólo causa daños en los incendios a gran escala y esos intentos podrían causar incendios peores que la plaga." También dijo que el humo no está haciendo ningún favor a los habitantes de Egipto.
Y aunque esto sucede cada año, y el patrón de migración de las langostas es natural, el enjambre de este año es especialmente grande. Y eso no significa que los egipcios no están con el grito al cielo, culpando al diablo por los millones de insectos desagradables que andan zumbando por el aire a todas horas del día y la noche, descendiendo sobre los campos de cultivo donde son famosos por destruir cosechas enteras.
Los cultivos están seguros, las autoridades egipcias aseguraron al público. A medida que la plaga se abrió camino desde el Mar Rojo en Arabia Saudita a fines de la semana pasada y este fin de semana, sin embargo, el ministro de Agricultura egipcio Salah Abdel Moamen explicó la situación del país en un comunicado redactado con mucho tacto.
"Los equipos de inspección en las zonas seleccionadas por enjambres de langostas no presenció una sola pulgada de cultivo perjudicado, al menos todavía", dijo Moamen.
Dicho esto, estas plagas pueden ser impredecibles y que la Biblia, en el libro de apocalipsis anuncie castigos especialmente fuertes para los tiempos del fin, es aún más tenebroso.
Las autoridades egipcias no esperaban que la plaga pasara por la capital del país, hasta el domingo cuando las langostas se presentaron inesperadamente en El Cairo.
Informes contradictorios no ayudan la situación, ya que por un lado Moamen insiste en que el gobierno tiene todo bajo control, por otro lado se publicó que "Las fuerzas armadas y los guardias fronterizos están tratando de luchar contra el enjambre con los medios a su disposición", dijo el ministro de Agricultura. "Pido a las familias que viven en las zonas asoladas por la langosta no quemar neumáticos. Esto no ahuyenta a las langostas, pero sólo causa daños en los incendios a gran escala y esos intentos podrían causar incendios peores que la plaga." También dijo que el humo no está haciendo ningún favor a los habitantes de Egipto.