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La historia de dos hermanos que se reencontraron 65 años después del Holocausto
Al igual que muchas otras familias judías, la historia de esta familia tomó una curva cerrada en 1941 cuando los nazis invadieron el norte de Bucovina. La familia, que vivía en Chernowitz, Rumania, fue dividida. Hilda huyó junto con su hermana mayor, Bertha y dos sobrinas a Uzbekistán, y el resto de la familia se quedó en Rumania. Toda su vida, Hilda pensó equivocadamente que los miembros de su familia que se quedaron en Rumania fueron asesinados en el Holocausto.

Simon Glasberg y su hermana Hilda Shlik, sostienen una fotografía de sus padres
Hilda Shlick (75) pensó que su hermano, Simon Glasberg (83), pereció en el Holocausto, porque nunca logró localizarlo durante los últimos seis decenios. Él mismo llegó a Israel en busca de ella, pero fue en vano. En una conversación familiar, los nietos de Hilda,se enteraron de que el apellido de soltera de su abuela era Glasberg. Con esta nueva información, se realizó una búsqueda en la base de datos central de nombres de Víctimas de la Shoá "Yad Vashem" con el fin de encontrar más detalles acerca de las familias de su abuela.
Según explicó uno de los nietos de Hilda, "el momento en que comprendió lo que estaba sucediendo, empezamos explicando poco a poco a la abuela que era posible encontrar a sus familiares. Ella me dijo que no podía ser que cualquier de ellos esten vivos, porque ya no se veía con ellos hace muchos años. Unos días después le dijimos que dos de sus hermanos estaban en Canadá ".
Su hermano Simón emigró a Israel después del Holocausto, luchó en la Guerra de la Independencia, y emigró a Canadá en la década de 1950. Simon recordó con lágrimas en los ojos. "Vine a buscar a mis hermanas. Nos dijeron que todos estábamos llegando a Israel, pero no las encontré entonces." Desde entonces, cada uno pensaba que era el único sobreviviente de la familia.
"Esta es mi hermana, mi hermanita", dijo entre lágrimas Simon Glasberg, al besar y abrazar a Hilda Shlik. Las heridas del holocausto aún no se han borrado, pero los milagros en torno a ese episodio negro de la historia de la humanidad tampoco dejan de sorprender al mundo. Simon Glasberg y su hermana Hilda Shlik se reunieron en el complejo Yad Vashem Memorial de Jerusalén después de 65 años en los que ambos se daban por muertos.
