Cuando se va la mirada…
A veces no se puede evitar desviar la mirada al prominente escote que generosamente muestran ciertas damas. Es un “vicio” inherente al hombre algo casi instintivo.
A voz alguna vez se te fue la mirada
A veces no se puede evitar desviar la mirada al prominente escote que generosamente muestran ciertas damas. Es un “vicio” inherente al hombre algo casi instintivo.
A voz alguna vez se te fue la mirada