Pediatras advierten que los castigos escolares pueden aumentar las conductas violentas.
La Academia Americana de Pediatría (AAP, por sus siglas en inglés) considera que las expulsiones de clase o de la escuela pueden ser contraproducentes para los niños y los podría orillar a comportamientos como el consumo de drogas o violencia.
La investigación publicada en la revista Pediatrics analizó el riesgo de abandonar la escuela, que para los niños son castigados es diez veces mayor en comparación con quienes no han sido expulsados nunca.
Esto se debe a que, según la AAP, cuando los estudiantes son expulsados dejan de estar supervisados y, por lo tanto, tienen más riesgos en incurrir en consumo de drogas, la violencia o la intimidación.

Para evitar esta medida, los pediatras sugieren el desarrollo de intervenciones tempranas para los niños en edad preescolar y la identificación de niños que pueden tener problemas en la escuela.
Recomiendan una intervención de comportamiento positivo y un programa. En concreto, sugieren una intervención de comportamiento positivo y un programa de apoyo como medida preventiva, lo que permite un comportamiento adecuado a nivel de toda la escuela y que se ocupe también de los problemas con los estudiantes.