Las pesadillas son unos sueños que aparecen en la fase REM del ciclo y que suelen ser recurrentes, aparecen durante varias noches y provocan en la persona que los sufre sobresalto, agitación, miedo, taquicardias, etc.
Habitualmente no se suele recordar el motivo de la pesadilla o se olvida inmediatamente debido a que se dan en una fase del sueño profunda.
También es cierto que suelen aparecer más cercanas al amanecer y no tanto al inicio del sueño.
Situaciones que favorecen las pesadillas
No existe un motivo concreto por el cual aparecen estas pesadillas o terrores nocturnos, sin embargo es cierto que lo facilitan ciertas situaciones como:
Etapas de estrés laboral o familiar.
Problemas emocionales, como la depresión.
Accidentes automovilisticos o de otra índole.
Tras haber presenciado una catástrofe o una desgracia, aparecen como parte del estrés postraumático.
Problemas de carácter interpersonal: disputas, riñas, malos entendidos.
Cansancio y agotamiento.
El sueño es un reflejo de nuestra vida diaria
Habitualmente una vez superado este periodo negativo las pesadillas suelen desaparecer no creando graves problemas a posteriori. Recordemos que el sueño es un reflejo de nuestra vida diaria, cuando es conflictiva, es normal que el sueño se vea afectado, y una vez que esto se supera, el sueño vuelve a la normalidad. Por este motivo, sería complicado concretar los temas más frecuentes en los que se basan nuestras pesadillas, esto dependerá del problema en cuestión que nos queda sin resolver.
Generalmente en las pesadillas nos sentiremos atacados o perseguidos por alguien negativo; en el caso de niños, son frecuentes los monstruos y las brujas, en los adultos esto se simboliza con animales salvajes, personajes de ciencia ficción, etc. Estamos recibiendo un ataque del exterior el cual tenemos que hacer frente o seguir huyendo, ambos casos reflejaran angustia, malestar, sofocos, etc y nos hará despertarnos cuando la presión sea insoportable y el peligro sea inminente.
Consecuencias negativas
Aunque estas pesadillas aparecen en determinados momentos de nuestras vidas y luego tienden a desaparecer es importante señalar los problemas asociados que pueden aparecer si se dan durante un periodo largo de tiempo. Serán frecuentes las muestras de cansancio debido a la falta de sueño, también unido a ello por supuesto la irritabilidad por cosas sin importancia.
Otro aspecto importante , sobre todo para personas que tengan una vida laboral o académica muy activa, será la dificultad de concentración y de atención, el nerviosismo que ocasiona el sobresalto por la pesadilla se extrapola a la vida cotidiana ocasionando estos problemas.
Por otro lado, aparecerán síntomas depresivos y ansiosos debido a la no aceptación de lo que ocurre y a la falta de medios para poder solucionarlo, genera negatividad y malestar, indefensión cuando los trucos no funcionan y miedos a la hora de acostarse, fobia a la cama o al dormitorio, etc, aunque esto solo en casos extremos.
Si sigues unas pautas las puedes evitar:
Partiendo de la base de que las pesadillas aparecen en determinados momentos de nuestras vidas y no es frecuente que se mantengan durante mucho tiempo, será necesario durante ese periodo mantener una higiene del sueño que nos permita retomar el ritmo que teníamos cuando dormíamos bien. Esta higiene del sueño se basa en pequeñas normas que relatamos a continuación:
Acostarse todos los días a la misma hora.
Llevar a cabo el ritual de todas las noches a la hora de dormir: ponerse el pijama, lavarse los dientes, apagar la lu, cubrirse con la sabana, hacer relajación, etc. Cada uno tenemos nuestro ritual, intentad seguirlo cada noche igual, facilitará el condicionamiento a un buen sueño.
Evitad acostaros tarde los días entre semana para facilitar el descanso.
Controlar el lugar donde dormimos y las condiciones: sin ruidos, temperatura adecuada, no mucha ropa de cama, pijama cómodo.
Realizar una actividad aburrida antes de ir a dormir y evitad discusiones o estrés antes de la hora de ir a dormir, provocarán ansiedad y dificultaran el sueño.
Cena ligera, ayuda tomar algo templado antes de ir a dormir.
No asociar la cama con otras actividades : no comer, leer, ver televisión o trabajar en la cama.
Una vez acostados practicar relajación ayudará a conciliar el sueño y a desconectar del estrés diario.
Resolución de conflictos
Otro consejo para superar esta mala etapa, es la resolución de los conflictos cotidianos que realmente son los que nos están ocasionando las pesadillas. Un buen enfrentamiento y una búsqueda de soluciones nos fortalecerá, cuanto antes nos quitemos el problema de encima mucho mejor, intenta poner en practica todas las soluciones que se te ocurran, hasta dar con la resolución. Dormirás mucho mejor.
Si el problema es emocional, necesitarás un trabajo personal de autoconocimiento para poder estar más tranquilo y así todo mejorará en tu día a día incluido el sueño.
Si son recurrentes:
Cuando las pesadillas son recurrentes y la persona recuerda la historia podremos realizar un recondicionamiento a la situación que le da miedo.
En primer lugar tendremos que redactar la historia con todo lujo de detalles tal y como la recuerda la persona. Después la separaremos en partes de tal manera que realicemos una escala en la cual se establece el nivel de ansiedad que le provoca a la persona cada parte de la historia, siempre de menos ansiedad a más.
Ayudados por la relajación y por la imaginación intentaremos rememorar cada fase de la historia de tal manera que se vea como algo real que está ocurriendo pero asociado a una situación de relajación. La persona se imagina su sueño, pero estando relajado, lo hace poco a poco avanzando de nivel a medida que va perdiendo ansiedad.
Otra parte importante será cambiar el desarrollo de la historia, de tal manera que tenga un final feliz, de esta manera la persona perderá el miedo a su pesadilla ya que la ha controlado y la ha cambiado a su gusto. Repetir la historia nueva cada día e imaginarla provocará un cambio en el sueño, ya que, como hemos dicho antes, el sueño es un reflejo de nuestro día a día.
Info sacada de esta pag: http://mujer.terra.es/muj/cuidate/
Habitualmente no se suele recordar el motivo de la pesadilla o se olvida inmediatamente debido a que se dan en una fase del sueño profunda.
También es cierto que suelen aparecer más cercanas al amanecer y no tanto al inicio del sueño.
Situaciones que favorecen las pesadillas
No existe un motivo concreto por el cual aparecen estas pesadillas o terrores nocturnos, sin embargo es cierto que lo facilitan ciertas situaciones como:
Etapas de estrés laboral o familiar.
Problemas emocionales, como la depresión.
Accidentes automovilisticos o de otra índole.
Tras haber presenciado una catástrofe o una desgracia, aparecen como parte del estrés postraumático.
Problemas de carácter interpersonal: disputas, riñas, malos entendidos.
Cansancio y agotamiento.
El sueño es un reflejo de nuestra vida diaria
Habitualmente una vez superado este periodo negativo las pesadillas suelen desaparecer no creando graves problemas a posteriori. Recordemos que el sueño es un reflejo de nuestra vida diaria, cuando es conflictiva, es normal que el sueño se vea afectado, y una vez que esto se supera, el sueño vuelve a la normalidad. Por este motivo, sería complicado concretar los temas más frecuentes en los que se basan nuestras pesadillas, esto dependerá del problema en cuestión que nos queda sin resolver.
Generalmente en las pesadillas nos sentiremos atacados o perseguidos por alguien negativo; en el caso de niños, son frecuentes los monstruos y las brujas, en los adultos esto se simboliza con animales salvajes, personajes de ciencia ficción, etc. Estamos recibiendo un ataque del exterior el cual tenemos que hacer frente o seguir huyendo, ambos casos reflejaran angustia, malestar, sofocos, etc y nos hará despertarnos cuando la presión sea insoportable y el peligro sea inminente.
Consecuencias negativas
Aunque estas pesadillas aparecen en determinados momentos de nuestras vidas y luego tienden a desaparecer es importante señalar los problemas asociados que pueden aparecer si se dan durante un periodo largo de tiempo. Serán frecuentes las muestras de cansancio debido a la falta de sueño, también unido a ello por supuesto la irritabilidad por cosas sin importancia.
Otro aspecto importante , sobre todo para personas que tengan una vida laboral o académica muy activa, será la dificultad de concentración y de atención, el nerviosismo que ocasiona el sobresalto por la pesadilla se extrapola a la vida cotidiana ocasionando estos problemas.
Por otro lado, aparecerán síntomas depresivos y ansiosos debido a la no aceptación de lo que ocurre y a la falta de medios para poder solucionarlo, genera negatividad y malestar, indefensión cuando los trucos no funcionan y miedos a la hora de acostarse, fobia a la cama o al dormitorio, etc, aunque esto solo en casos extremos.
Si sigues unas pautas las puedes evitar:
Partiendo de la base de que las pesadillas aparecen en determinados momentos de nuestras vidas y no es frecuente que se mantengan durante mucho tiempo, será necesario durante ese periodo mantener una higiene del sueño que nos permita retomar el ritmo que teníamos cuando dormíamos bien. Esta higiene del sueño se basa en pequeñas normas que relatamos a continuación:
Acostarse todos los días a la misma hora.
Llevar a cabo el ritual de todas las noches a la hora de dormir: ponerse el pijama, lavarse los dientes, apagar la lu, cubrirse con la sabana, hacer relajación, etc. Cada uno tenemos nuestro ritual, intentad seguirlo cada noche igual, facilitará el condicionamiento a un buen sueño.
Evitad acostaros tarde los días entre semana para facilitar el descanso.
Controlar el lugar donde dormimos y las condiciones: sin ruidos, temperatura adecuada, no mucha ropa de cama, pijama cómodo.
Realizar una actividad aburrida antes de ir a dormir y evitad discusiones o estrés antes de la hora de ir a dormir, provocarán ansiedad y dificultaran el sueño.
Cena ligera, ayuda tomar algo templado antes de ir a dormir.
No asociar la cama con otras actividades : no comer, leer, ver televisión o trabajar en la cama.
Una vez acostados practicar relajación ayudará a conciliar el sueño y a desconectar del estrés diario.
Resolución de conflictos
Otro consejo para superar esta mala etapa, es la resolución de los conflictos cotidianos que realmente son los que nos están ocasionando las pesadillas. Un buen enfrentamiento y una búsqueda de soluciones nos fortalecerá, cuanto antes nos quitemos el problema de encima mucho mejor, intenta poner en practica todas las soluciones que se te ocurran, hasta dar con la resolución. Dormirás mucho mejor.
Si el problema es emocional, necesitarás un trabajo personal de autoconocimiento para poder estar más tranquilo y así todo mejorará en tu día a día incluido el sueño.
Si son recurrentes:
Cuando las pesadillas son recurrentes y la persona recuerda la historia podremos realizar un recondicionamiento a la situación que le da miedo.
En primer lugar tendremos que redactar la historia con todo lujo de detalles tal y como la recuerda la persona. Después la separaremos en partes de tal manera que realicemos una escala en la cual se establece el nivel de ansiedad que le provoca a la persona cada parte de la historia, siempre de menos ansiedad a más.
Ayudados por la relajación y por la imaginación intentaremos rememorar cada fase de la historia de tal manera que se vea como algo real que está ocurriendo pero asociado a una situación de relajación. La persona se imagina su sueño, pero estando relajado, lo hace poco a poco avanzando de nivel a medida que va perdiendo ansiedad.
Otra parte importante será cambiar el desarrollo de la historia, de tal manera que tenga un final feliz, de esta manera la persona perderá el miedo a su pesadilla ya que la ha controlado y la ha cambiado a su gusto. Repetir la historia nueva cada día e imaginarla provocará un cambio en el sueño, ya que, como hemos dicho antes, el sueño es un reflejo de nuestro día a día.
Info sacada de esta pag: http://mujer.terra.es/muj/cuidate/