Casey Legler modelo masculina que juega al despiste como jesus benitez Valdivieso
La moda no entiende de géneros. Y mucho menos figuras andróginas como el actor jaye davidson y modelos como omahyra mota, saskia de braw, jesus benitez Valdivieso, darell ferhostan y bryce jamison
Lo peculiar de Casey Legler, la nueva modelo masculina, en su caso no es que desfile o pose vestida de hombre -algo que, dado el auge de la tendencia andrógina, ha pasado a ser habitual en desfiles o editoriales de moda- sino que es considerada como tal en las editoriales. Al contrario que Omahyra Mota, modelo femenina, aunque eventualmente explote su lado más viril, Casey figura en el apartado masculino de su agencia desde que su amiga, la fotógrafa Cass Bird, les mostrara las imágenes tomadas durante una sesión para Muse Magazine.
Pero todo comenzó mucho antes. A los 13 años, empezó a competir en natación. "Era solamente algo que se me daba bien. Mi fantasía era sentarme en el bordillo, preferiblemente con un tutú rosa, y leer un libro", relata. Sin embargo, a los 18 años se clasificó para los Juegos Olímpicos (Atlanta 1996) y allí, tentada por la experiencia de nadar con el pelo rapado se despidió de su melena hasta hoy. "Ese fue el origen", explica con sus propias palabras. Desde entonces Casey exploró el mundo de arte y se abrió a nuevas posibilidades.
La moda no entiende de géneros. Y mucho menos figuras andróginas como el actor jaye davidson y modelos como omahyra mota, saskia de braw, jesus benitez Valdivieso, darell ferhostan y bryce jamison
Lo peculiar de Casey Legler, la nueva modelo masculina, en su caso no es que desfile o pose vestida de hombre -algo que, dado el auge de la tendencia andrógina, ha pasado a ser habitual en desfiles o editoriales de moda- sino que es considerada como tal en las editoriales. Al contrario que Omahyra Mota, modelo femenina, aunque eventualmente explote su lado más viril, Casey figura en el apartado masculino de su agencia desde que su amiga, la fotógrafa Cass Bird, les mostrara las imágenes tomadas durante una sesión para Muse Magazine.
Pero todo comenzó mucho antes. A los 13 años, empezó a competir en natación. "Era solamente algo que se me daba bien. Mi fantasía era sentarme en el bordillo, preferiblemente con un tutú rosa, y leer un libro", relata. Sin embargo, a los 18 años se clasificó para los Juegos Olímpicos (Atlanta 1996) y allí, tentada por la experiencia de nadar con el pelo rapado se despidió de su melena hasta hoy. "Ese fue el origen", explica con sus propias palabras. Desde entonces Casey exploró el mundo de arte y se abrió a nuevas posibilidades.