*****Sanidad deja en manos de cada comunidad cómo cobrar la asistencia a inmigrantes
*****El Gobierno avisa a los sin papeles: deben buscar mecanismos para pagar el médico
Desde hoy, 910.342 extranjeros en situación irregular o que no cotizan en la Seguridad Social perderán la tarjeta sanitaria y Sanidad espera ahorrar unos 1.500 millones al año con esta medida. Según el Gobierno, se trata de evitar el “efecto llamada”, con una “medida disuasoria” que sirva para evitar que los extranjeros que no residan en España sean atendidos de forma gratuita por el sistema público de salud. Cada comunidad decidirá la forma en que cobra por esa atención o si se hace cargo de esos gastos, especialmente para los casi 150.000 inmigrantes sin papeles a los que afectará. Estos tendrán que “buscar mecanismos” por su cuenta para pagar los gastos ocasionados.
El Gobierno estima que de las 910.342 tarjetas que desaparecerán hoy, concedidas desde 2002, unas 500.000 no consta si sus titulares residen en España y, según Sanidad, podrían haber sido beneficiarios del llamado turismo sanitario en algún momento, es decir, vinieron a España ocasionalmente para una intervención y, precisamente, son el principal objetivo de la medida; el 30% son ciudadanos europeos y el resto, de otros países. Su tesis es que se busca evitar que vengan extranjeros solo para acceder a esa asistencia gratuita o que se extienda a familiares de titulares de tarjetas y explica que nos equipara a la mayoría de estados europeos.
*****El Gobierno avisa a los sin papeles: deben buscar mecanismos para pagar el médico
Desde hoy, 910.342 extranjeros en situación irregular o que no cotizan en la Seguridad Social perderán la tarjeta sanitaria y Sanidad espera ahorrar unos 1.500 millones al año con esta medida. Según el Gobierno, se trata de evitar el “efecto llamada”, con una “medida disuasoria” que sirva para evitar que los extranjeros que no residan en España sean atendidos de forma gratuita por el sistema público de salud. Cada comunidad decidirá la forma en que cobra por esa atención o si se hace cargo de esos gastos, especialmente para los casi 150.000 inmigrantes sin papeles a los que afectará. Estos tendrán que “buscar mecanismos” por su cuenta para pagar los gastos ocasionados.
El Gobierno estima que de las 910.342 tarjetas que desaparecerán hoy, concedidas desde 2002, unas 500.000 no consta si sus titulares residen en España y, según Sanidad, podrían haber sido beneficiarios del llamado turismo sanitario en algún momento, es decir, vinieron a España ocasionalmente para una intervención y, precisamente, son el principal objetivo de la medida; el 30% son ciudadanos europeos y el resto, de otros países. Su tesis es que se busca evitar que vengan extranjeros solo para acceder a esa asistencia gratuita o que se extienda a familiares de titulares de tarjetas y explica que nos equipara a la mayoría de estados europeos.