InicioParanormalnecronomicon

Hola Amigos y Amigas
Que Tal Como Estais? Esta Vez Les Traigo




Origen del necronomicon:

Lovecraft:


El Necronomicón (en griego Nεκρονομικόv) es un grimorio (libro mágico) ficticio ideado por el escritor estadounidense H. P. Lovecraft (1890-1937), uno de los maestros de la literatura de terror y ciencia ficción. Es mencionado por primera vez en el cuento The hound (El sabueso, 1922). Su presunto autor fue el «árabe loco» Abdul Alhazred, cuyo nombre figura en The nameless city (La ciudad sin nombre, 1921).

El libro es, asimismo, mencionado por otros autores del círculo lovecraftiano, como August Derleth o Clark Ashton Smith. Desde entonces, el libro ficticio ha inspirado la publicación de diversas obras de igual título.

teoria que dicta que es mas que ficcion:

El escritor Colin Wilson, un apasionado de Lovecraft recibió en 1976 una carta del Dr. Stanislaus Hinterstoisser, director del Instituto para el Estudio de la Magia y Fenómenos Ocultos, de Salzburgo, afirmando que tenía pruebas de que el padre de Lovecraft, Winfield, pertenecía a la francmasonería egipcia fundada por Cagliostro, quien, según Hinterstoisser, "legó a sus seguidores ciertos manuscritos, incluido el Necronomicón original". Aseguraba también que Winfield estaba en posesión de un raro grimorio de magia astrológica, el picatrix de Maslama ibn Ahmad al-Magriti (atribuido a un moro de Madrid y que Editora Nacional publicó en 1982). Según Hinterstoisser, "el Necreonomicón es una compilación de material mágico procedente de Acadia, Babilonia, Persia e Israél, hecha probablemente por Alkindi, que murió en torno al año 850, y supuestamente contendría una tradición mágica que precedió a la especie humana". El capítulo noveno de la segunda parte de esta obra, que no sería otra sino la conocida como El Libro De La Esencia Del Alma (Kitab ma?ani al-nafs) y habría estado en posesión del padre de Lovecraft, lleva el título De la Historia de Los Antiguos. Este capítulo de la obra, que sería un compendio de magia derivado en parte de las tabletas de la biblioteca del rey Asurbanipal, sería el tan buscado Necronomicón. Quizá no sea casualidad que, como el árabe autor del Necronmicón, el padre de Lovecraft muriera demente, a causa de una sífilis.

La última carta de Hinterstoisser acaba de una forma muy intrigante: "... los parásitos de la mente existen realmente... tienen su influencia e incluso son visibles bajo diferentes apariencias... Describirlos como malignos, tal como hice cuando di con ellos por primera vez en el transcurso de mi investigación, sería una ridiculez... Es nuestro espíritu semi-eterno (me atrevo a decir eterno) lo que les interesa. Pero es fatigoso ser el juguete de fuerzas que son a la vez elementales y conscientes... Ahora solo puedo trabaja de modo seguido un par de horas. De lo que antes fue únicamente curiosidad lúcida sólo queda horror. Quiero prevenirle". El Dr. Hinterstoisser falleció poco después de escribir esta última carta.

Por otro lado, Robert Turner, fundador de la sociedad conocida como Orden de la piedra Cúbica, cuando investigaba en la Colección Harlein De Manuscritos del Museo Británico, que contiene papeles y documentos del mago isabelino John Dee, encontró una carta, fechada en 1573, dirigida al doctor Dee por un remitente anónimo, donde se mencionaba la ciudad semisumergida de Donwiche, un lugar rico en yacimientos arqueológicos al que los romanos llamaron Sito Magnus. Los curioso es que uno de los relatos de Lovecraft transcurre en una ciudad imaginaria llamada Dunwich, al norte de Massachussets. En esa localidad, el protagonista de la narración sería el poseedor de una traducción incompleta del Necronomicón que el doctor Dee habría llevado a cabo.



El necronomicon segun lovecraft:


El título original era Al-Azif, Azif era el término utilizado por los árabes para designar el ruido nocturno (producido por los insectos) que, se suponía, era el murmullo de los demonios. Escrito por Abdul Al Hazred, un poeta loco huido de Sanaa al Yemen, en la época de los califas Omeyas hacia el año 700. Visita las ruinas de Babilonia y los subterráneos secretos de Menfis, y pasa diez años en la soledad del gran desierto que se extiende al sur de Arabia, el Roba el-Khaliyeh, o "Espacio vital" de los antiguos, y el Dahna, o "Desierto Escarlata" de los árabes modernos. Se dice que este desierto está habitado por espíritus malignos y monstruos tenebrosos. Todos aquellos que aseguran haber penetrado en sus regiones cuentan cosas extrañas y sobrenaturales. Durante los últimos años de su vida, Al Hazred vivió en Damasco, donde escribió el Necronomicón (Al-Azif) y por donde circulan terribles y contradictorios rumores sobre su muerte o desaparición en el 738. Su biógrafo del siglo XII, Ibn-Khallikan, cuenta que fue asesinado por un monstruo invisible en pleno día y devorado horriblemente en presencia de un gran número de aterrorizados testigos. Se cuentan, además, muchas cosas sobre su locura. Pretendía haber visto la famosa Ilrem, la Ciudad de los Pilares, y haber encontrado bajo las ruinas de una inencontrable ciudad del desierto los anales secretos de una raza más antigua que la humanidad. No participaba de la fe musulmana, adoraba a unas desconocidas entidades a las que llamaba Yog-Sothoth y Cthulhu.

En el año 950, el Azif, que había circulado en secreto entre los filósofos de la época, fue traducido ocultamente al griego por Theodorus Philetas de Constantinopla, bajo el título de Necronomicón. Durante un sigo, y debido a su influencia, tuvieron lugar ciertos hechos horribles, por lo que el libro fue prohibido y quemado por el patriarca Michael. Desde entonces no tenemos más que vagas referencias del libro, pero en el 1228, Olaus Wormius encuentra una traducción al latín que fue impresa dos veces, una en el siglo XV, en letras negras (con toda seguridad en Alemania), y otra en el siglo XVII (probablemente en España). Ninguna de las dos ediciones lleva ningún tipo de aclaración, de tal forma que es sólo por su tipografía que se supone la fecha y el lugar de impresión. La obra, tanto en su versión griega como en la latina, fue prohibida por el Papa Gregorio IX, en el 1232, poco después de que su traducción al latín fuese un poderoso foco de atención. La edición árabe original se perdió en los tiempos de Wormius, tal y como se dijo en el prefacio (hay vagas alusiones sobre la existencia de una copia secreta encontrada en San Francisco a principios de siglo, pero que desapareció en el gran incendio). No hay ningún rastro de la versión griega, impresa en Italia, entre el 1500 y el 1550, después del incendio que tuvo lugar en la biblioteca de cierto personaje de Salem, en 1692. Igualmente, existía una traducción del doctor Dee, jamás impresa, basada en el manuscrito original. Los textos latinos que aún subsisten, uno (del siglo XV) está guardado en el Museo Británico y el otro (del sigo XV) se halla en la Biblioteca Nacional de París. Una edición del siglo XVII se encuentra en la Biblioteca de Wiedener de Harvard y otra en la biblioteca de la Universidad de Miskatonic, en Arkham; mientras que hay una más en la biblioteca de la Universidad de Buenos Aires. Probablemente existían más copias secretas, y se rumoreaba persistentemente que una copia del siglo XV fue a parar a la colección de un célebre millonario norteamericano. Existe otro rumor que asegura que una copia del texto griego del siglo XVI es propiedad de la familia Pickman de Salem; pero es casi seguro que esta copia desapareció, al mismo tiempo que el artista R.U. Pickman, en 1926. La obra está severamente prohibida por las autoridades y por todas las organizaciones legales inglesas. Su lectura puede traer consecuencias nefastas. Se cree que R.W. Chambers se basó en este libro para su obra El rey en amarillo.

El necronomicon segun john dee:


Turner sabía que, en una de sus cartas, el doctor Hinterstoisser afirmaba que el bibliotecario del emperador Rodolfo II, en cuya corte había estado John Dee, incluyó en un catálogo una compilación de Alkindi, una copia de la cual habría estado en posesión del padre de Lovecraft. Si ello era cierto, el Necronomicón que hipotéticamente perteneció a Winfield Lovecraft sería la copia que Dee habría hecho en Praga, en la corte de Rodolfo II. Conociendo la gran erudición criptológica del mago inglés, supuso que su diario mágico, el manuscrito conocido como Liber Logaeth, podría ser una copia incompleta y cifrada del Necronomicón, En el Liber Logaeth Dee explica los medios para entrar en contacto con seres que habitan otras realidades, un sistema mágico original al que los estudiantes de magia contemporáneos tienen un gran respeto por los enormes poderes que, según informan, pueden liberarse en este mundo. Con la colaboración del experto en informática David Langford comenzó a experimentar con los cuadros mágicos de la obra de Dee. Sabía que una mente como la suya tenía que haber ideado un sistema de encriptación realmente sofisticado. Según afirma, él mismo fue probando con diferentes grados de complejidad que resultaron erróneos, hasta que halló un sistema especialmente complicado que dio resultados.

El programa de ordenador ofreció un texto coherente en el que se podían reconocer los nombres de los dioses primigenios, algo alterados. Algunos fragmentos del resultados de ese desciframiento han sido ya publicados como parte del verdadero Necronomicón. Para ser objetivos, además de contener un alfabeto al que se le atribuyen poderes mágicos –casi idéntico a uno de los empleados por algunas logias masónicas de la edad moderna para escribir mensajes en clave, derivado de la llamada Clave del Arca Real- habría que señalar que algunas atribuciones se parecen demasiado a las dadas por la Orden de la Golden Dawn. Pero si esto se debe a que algunas lagunas gráficas y textuales han sido rellenadas por Turner –influido por el sistema de la orden, como la mayoría de los estudiantes de magia contemporáneos- y si las aseveraciones de Langford son reales, estaríamos ante un descubrimiento de repercusiones imprevisibles.

A la misma tradición según Turner, pertenecería el Necronomicón encontrado en 1967 por Sprague de Camp, biógrafo de Lovecraft, quien preguntó en Bagdad a un profesor palestino por el significado del nombre árabe del Necronomicón, Al Azif, derivada del antiguo acadio, encabezaba un manuscrito en su poder escrito en diurano, un dialecto del sirio hablado por unos pocos ancianos de la localidad kurda de Duria, en una de cuyas tumbas se habría encontrado el documento. De Camp le compró el manuscrito. Ya América, averiguó que en realidad estaba escrito en un idioma parecido al persa, que podría ser geberiano. Sus esperanzas se vinieron abajo cuando un experto, Reinhold Carter, del Museo Metropolitano, le aseguró que era una falsificación del siglo XIX. En 1973, animado por una carta en la que el antiguo propietario pretendiera que le revendiera el documento, publicó el manuscrito con el título de Al Azif. El Necronomicón, en la editorial Owlswick Press de Filadelfia.



El necronomicon se supone que esta dividido en cuatro libros según cuenta la leyenda

libro I: Cuenta las grandezas de los Primigenios y sus legiones; y el esplendor de los Dioses.

libro II: Habla sobre lo acontecido en el año de la muerte y el temido Nyarlathotep.

libro III: Narra acerca de la magia, de sus rituales, y secretos.

libro IV: Aquí se describe lo escrito en el Libro del Destino, que anuncia lo que sucederá en la sagrada Orden.

ende aqui unas investigaciones sobre el paradero de necronomicon original basado en la informacion antes presentada:

Tras la pista de crowley:


Lo cierto es que Turner no ha sido el único. Otras dos publicaciones al menos, surgidas de círculos crowleyanos, pretenden contener en verdadero Necronomicón. Parecen existir cierto paralelismos entre el sistema que le fuera revelado al mago inglés Aleister Crowley y el reflejado en Los Mitos. Algunos pasajes del libro del Libro de la Ley que le fueran dictados a Crowley en estado de semitrance por una entidad llamada Aiwaz, tienen ciertas reminiscencias lovecraftianas. El Yermo Frío llamado Hadith, al que en algunas de sus obras se refiere el que fuera jefe supremo de la Ordo Tempi Orientis (O.T.O.) recuerda mucho al Yermo Frío de los relatos de Lovecraft. Crowley menciona asimismo el sueño original de los Grandes Antiguos. Hasta el demonio del abismo con el que Crowley afirmó entrar en contacto practicando la magia enoquiana del doctor John Dee en el desierto, Choronzón, recuerda ciertos aspectos de los dioses Primigénios lovecraftianos. Los paralelismos son muchos.

¿Fueron Crowley y Lovecraft controlados por las mismas entidades? ¿O las coincidencias se deben a que Lovecraft conoció la obra de Crowley? Aunque algunos de sus más íntimos colaboradores niegue esa posibilidad, lo cierto es que en su relato El Ser en el Umbral se menciona al responsable principal de una sociedad que profesaba extraños cultos y que intentaba afincarse en Nueva York. Ese dato, junto con la mala reputación que acompaña al personaje, hace sospechar que se refiere a Crowley. En cualquier caso, las mitologías de ambos autores comparten una misma atmósfera inquietante. Da la sensación de que ambas proceden de estratos oscuros y muy profundos de la mente, de allí donde pueden habitar cosas que no conocemos y que tratan de emerger a la conciencia a toda costa.

En sus trilogía sabeana, que incluye uno de los dos necronimicones publicados recientemente, Frank G. Ripel, dirigente de la Ordo Rosae Mysticae (O.R.M.), que se considera heredera de la O.T.O. Crowleyana

La mayor parte de sus relatos fueron inspirados por sus sueños, en los que no quiso reconocer la verdad oculta. El sistema crowleyano y el de Lovecraft corresponderían a un culto antiquísimo relacionado con las estrellas: el sabeano. La O.R.M. No solo afirama que su milenario Necroniomicón es el auténtico, sino que es un derivado de un libro más antiguo, el Sauthenerom.

La conexión sumeria:


El otro Necronomicón, al que antes hacíamos referencia, fue editado en 1977 por L. K. Barnes. Según afirma este, el manuscrito le fue entregado por el famoso sacerdote y demonólogo Montague Summers. Barnes, en una parte de la obra, advierte que la labor de traducción y edición estuvo sembrada de todo tipo de accidentes que afectaron a muchos de sus colaboradores e, incluso, a él mismo. El resultado fue una obra que, en rasgos generales, parecía de origen sumerio. Los nombres de divinidades del panteón mesopotámico, tales como Marduk, Ereshkigal, la diosa del Abismo y del Infierno, o Tiamat y Absu, representaciones del caos informe y maligno, son frecuentes en las invocaciones y ceremonias descritas en dicha obra y habrían dado lugar, por alteraciones fonéticas, a los nombres de diversas divinidades lovecraftianas. Algunas incongruencias, tales como ciertas figuras con letras en griego, sigilo que recuerdan excesivamente a los de algunos grimorios medievales bien conocidos, etcétera, son explicadas por el editor como el resultado de las alteraciones introducidas por los diferentes copistas. Sin embargo, son muy sospechosas cierta atribuciones simbólicas y mágicas empleadas en el seno de la O.T.O. reformada por Crowley y que él mismo introdujo cuando se convirtió en jefe supremo de la Orden: son las mismas que este aprendió en una Orden contemporánea, que se ha convertido en referencia oblicada para los ocultistas modernos, la Golden Dawn. Barnes advierte que los rituales de protección de dicha orden no sirven contra las fuerzas evocadas por el Necronomicón; pero, según Lovecraft, lo que puede detener la acción de los Primordiales es justamente uno de sus símbolos fundamentales, el pentagrama, es decir, el Gran Signo de los dioses Arquetípicos.

El Necronomicón publicado por la O.R.M. no contiene las invocaciones al dios Yog-Sothoth, que, según Lovecraft, incluiría la copia realizada por Dee. Ambas obras contradicen algunos de los pocos datos que sobre sobre su forma y contenido se dan en los Mitos.

Aún hoy continúa la controversia y el Necronomicón sigue siendo buscado por algunos, mientras otros han aceptado como auténticos uno de los dos que se han publicado y ponen en práctica sus rituales. Quizá, en algún lugar del océano, Cthulhu sigue hablando en sueños a ciertos hombres a fin de que, en una búsqueda desesperada, contribuyan a abrir los portales. Si los Antiguos existiesen, no tendrían una forma mejor de crear expectación y formas de pensamiento de las que poder alimentarse hasta el día en que puedan llegar a ser lo sificientemente fuertes. Tal vez no esté tan lejano el momento en que los perros de Tíndalo, los sabuesos sin forma que moran más allá del espacio y del tiempo, consigan acceder a nuestro Universo, a través de una geometría imposible. Lo que pudiese venir después, mejor no pensarlo.



Aqui mas informacion del afamado libro de las tinieblas:



“...Y vi cuando el Cordero abrió uno de los sellos,
y oí a uno de los cuatro seres vivientes decir como
con voz de trueno: Ven y Mira...”

( Apocalipsis VI, 1 )

Cuando queremos referirnos a la aparición del libro maldito llamado Necronomicon, escrito por un árabe loco en Damasco hacia el año 730, con el título original árabe de Al-Azif. Vemos que como detalle significativo que Lovecraft entronca esta obra en el saber oriental, como corresponde a todo libro sagrado que se precie: recordemos el Mahabharata, su capítulo Bhagavad Gita, el Corán, la Torá, la Biblia, etc.

“Al-Azif” son unos términos árabes que se refieren al ulular de ciertos insectos o demonios. Lovecraft dijo que los extrajo de una nota al pie del Vathek de William Bedford. Este término está muy bien elegido, y otra fuente probable es Richard Francis Burton. Leyendo uno de sus apéndices en las Supplemental Nights (1887) que forman parte de su traducción de las Mil y una noches, se pueden encontrar referencias muy probablemente usadas por Lovecraft.

Como ya hemos dicho, cuando Lovecraft nos va contando los devenires del libro, nos hace una mezcla de “verdades y fantasias” que nos llegan a confundir, pero las agradecemos ya que el esoterismo y el misterio perviven. Y asi podemos leer entre algunos de su biografos:

“Más tarde, en el 950, aparece la versión griega de Theodorus Philetas. Cien años después el libro es condenado por el patriarca Miguel. El texto árabe se pierde, pero finalmente el texto del Necronomicon llega a nosotros por medio de la traducción latina de Olaus Wormius realizada en 1228, como muchos otros libros orientales que fueron conocidos gracias a los traductores europeos.

En este sentido el texto sigue un destino similar a muchas obras de la época, en especial textos sobre matemáticas, física, química y alquimia, que fueron incorporados por la cultura árabe luego de conquistar Alejandría en el 642.

De esta asimilación arábiga del conocimiento griego y egipcio se pasó a la incorporación europea de estos saberes orientales, tanto científicos como religiosos, a través de la influencia árabe en la península ibérica. Para el título de la versión latina seguramente Lovecraft se inspiró en el Astronomicon de Marcus Manilius, tratado astrológico escrito entre los años 6 y 14, que solía citar en sus trabajos de juventud sobre astronomía.

Obviamente la traducción en latín del Necronomicon es excomulgada: el papa Gregorio IX la prohíbe en 1232... y un año después funda la Inquisición con la bula Inquisitio hereticae pravitatis (es decir, “Investigación de la depravación herética”). John Dee traduce el Necronomicon al inglés, pero se desconoce el paradero del manuscrito. “

Y asi continua, un estudioso de Lovecraft :

“Se editó finalmente en Toledo en 1647, siendo su subtítulo “El libro de los árabes.” Nótese que para esta época Toledo era el centro del saber mágico (a la magia se la llamaba “ciencia toledana”).

El aspecto físico del libro tiene también un toque macabro, ya que se habla de varios ejemplares encuadernados en piel humana. Estos detalles escabrosos contribuyen a la verosimilitud. Llegamos a lo más escabroso, que es el contenido del texto en sí, del que se nos advierte que su lectura completa puede producir la locura.

Casi todos los protagonistas de los relatos (e.g. La llamada de Cthulhu) relatan sus sufrimientos al momento de leer el libro, las horribles pesadillas y visiones que provoca. Luego de estos “abominables y deleznables” efectos nos transcriben un párrafo, para que lo comprobemos en carne propia.

En Arkham, localidad de Nueva Inglaterra creada por Lovecraft, se encuentra la Universidad de Miskatonic, cuya Biblioteca atesora un ejemplar del libro maldito. Este libro es consultado por el protagonista de El que acecha en el umbral gracias a un permiso especial del bibliotecario, el Dr. Harmitage, un experto en el tema. “Se sabe” que también existen copias en bibliotecas “de verdad”, como el British Museum, otra en los sótanos del Vaticano, en la Universidad de Lima, y hasta hay una en la Biblioteca de la Universidad de Buenos Aires.

Lovecraft colocaba estos lugares por su exotismo. Sin embargo comenzó la peregrinación: Ricardo Gosseyn, en el prólogo a una antología de Lovecraft publicada en Buenos Aires en 1957, comenta que “aún hoy, de cuando en cuando, el Museo Británico recibe alguna carta en la que se le solicita permiso para leer el libro.” Por otro lado, A. van Hageland, un antólogo belga especializado en literatura fantástica, recibió en 1973 “una carta escrita en italiano donde el corresponsal le pedía, entre otras obras, el ‘Necronomicon di Abdul Alazred’, a ser posible ilustrado...” (!).

Muchos lectores siguieron buscando El Libro, o encargaron su compra a famosos libreros anticuarios. Derleth cita el caso de una ficha colocada en el catálogo de la biblioteca de la Universidad de California, que está reproducida en el prólogo de Llopis de los Mitos de Cthulhu. Por supuesto esa ficha está elaborada con las normas correspondientes y con lujo de detalles, hasta con la ironía de ubicar el libro, según su clasificación, en el sector de libros reservados sobre religiones.

En 1983 encontré una ficha igual en la Biblioteca Nacional, cuando todavía estaba en la calle México 564 y su catálogo era un anacrónico muestrario de estilos de escritura y fichas: desde manuscritas hasta tipeadas con máquina de escribir o mimeografiadas. Por supuesto pedí el libro y me entregaron la boleta de pedido con una lacónica nota manuscrita que decía “falta” (ni era otro libro ni tampoco estaba el que era; es la serpiente que se muerde la cola). Obviamente, toda esta serie de mitificaciones alrededor de un texto, como toda prohibición, alienta y despierta más curiosidad. Es justamente por toda esta riqueza de detalles y por su correcto delineamiento histórico que logra este efecto preciso y contundente.

El Necronomicon se engarza en toda una tradición occidental de libros importantes que fueron perdidos o son inhallables, entre los que podemos citar a Sófocles y Eurípides, de quienes conocemos el 10% de sus obras, desaparecidas todas junto con la biblioteca de Alejandría. De Aristóteles no quedó ninguna copia de sus textos esotéricos (para sus alumnos) ni tampoco del segundo capítulo de la Poética, dedicado a la comedia. Es el texto que el bibliotecario ciego y loco de El nombre de la rosa se come para que nadie lo lea, truco usado por Eco.

Del griego Teón faltan los capítulos dedicados a las refutaciones sofísticas de su manual de Retórica. De la Biblia, los evangelios apócrifos van aparte (incluyen el Libro de Enoch y otros textos), problema al que se suma el descubrimiento de los Rollos del Mar Muerto (textos manuscritos de los esenios), que -quizá por su origen gnóstico- son debidamente custodiados por los académicos y cuya traducción será de conocimiento público, con mucha suerte, en el 2033 o en el día del Juicio Final (que seguramente predicen). “

Aqui los simbolos mas famosos supuestamente registrados del libro de las tinieblas necromicon:





Rumores sobre el necronomicon:


1: todo aquel que lee el libro enloquece o muere

2: esta su portada o cobertura exterior es de cuero (no hay pruebas de esto ya que el libro no ah sido encontrado)

3: tiene un ojo cerrado el cual solo se abre cuando la persona con la sangre de la persona que escribio el libro con los oscuros conocimientos de la magia arcana (rumor poco comun eh infundado)

4: las letras y las perturbadoras ilustraciones que jasen en sus paginas estan escrita con sangre (extrañamente algunas veces roja y otras negra esto a varia a traves de los años y ya no se sabe con precision el color)


Gracias por pasarte a este post
Comentar no cuesta nada y gracias por leer


Datos archivados del Taringa! original
112puntos
0visitas
0comentarios
Actividad nueva en Posteamelo
0puntos
3visitas
0comentarios
Dar puntos:

Dejá tu comentario

0/2000

Autor del Post

t
tavohx🇦🇷
Usuario
Puntos0
Posts4
Ver perfil →
PosteameloArchivo Histórico de Taringa! (2004-2017). Preservando la inteligencia colectiva de la internet hispanohablante.

CONTACTO

18 de Septiembre 455, Casilla 52

Chillán, Región de Ñuble, Chile

Solo correo postal

© 2026 Posteamelo.com. No afiliado con Taringa! ni sus sucesores.

Contenido preservado con fines históricos y culturales.