
La primera y más difundida nos cuenta que el Emperador de Jade organizó una carrera en la cual los animales tendrían que cruzar el río y los 12 primeros que llegaran a la otra orilla serían los que formarían parte del calendario chino. En aquél entonces la rata y el gato eran excelentes amigos, pero ambos los peores nadadores del reino animal; así que decidieron pedir ayuda al buey para ir montados en su lomo y los ayudara a cruzar, cuando estaban a punto de llegar a la orilla la rata empujó al gato al río (lo que hizo perder cualquier posibilidad de ganar la carrera y obtener cualquiera de los puestos, razón por la cual hoy en día siguen siendo grandes enemigos) y decidió llegar en primer lugar de la carrera. En segundo lugar llegó el buey, seguido por el tigre quien al explicar cómo luchó contra las corrientes se hizo merecedor del tercer lugar del horóscopo; más tarde llegó el conejo a quien se le otorgó el cuarto lugar; el quinto lugar lo obtuvo el dragón quien, a pesar de que pudo llegar en primer lugar volando, decidió detenerse para ayudar a la gente; el sexto lugar fue para el caballo, seguido de la serpiente que lo asustó; por su parte la oveja, el mono y el gallo se quedaron con el octavo, noveno y décimos lugares respectivamente pues decidieron hacer equipo y construir una balsa en la que cruzarían; mucho más tarde llegó el perro quien, a pesar de ser el mejor de los nadadores del reino animal sólo alcanzó el décimo primer lugar; por último, llegó el cerdo quien desperdició demasiado tiempo dándose un banquete durante la carrera.
Otra leyenda nos habla de que el Emperador Jade organizó un gran banquete(en muchas ocasiones se dice que Buda organizó el banquete) donde se decidiría qué animales formarían parte del horóscopo chino; el Emperador encomendó a la rata la tarea de invitar a los animales al banquete; a pesar de que el gato era su mejor amigo, le dijo que el banquete se realizaría un día después de la fecha, lo que hizo que el gato se quedara fuera de la selección y, desde luego, se convirtiera el enemigo eterno de la rata.

