
Me encuentro en una etapa de la vida en que comienzo a sentirme realmente feliz. Esto se debe en gran parte a que he aumentado mi ignorancia.
Me mantengo ignorante de todo lo que sucede en mi ciudad, en mi país y en el mundo. En lugar de visitar sitios como rebelión.org, lahaine.org, elortiba.org, o algún que otro diario pseudos-progresista del momento, sitios de historia, etc, ahora solo veo fotos de mis amigos en facebook.com y participo de encuestas del tipo: ¿Crees que fulanito te quiere?, veo películas donde los negros son delincuentes, los latinos son traficantes, los árabes terroristas y los norteamericanos, superman.
De arreglar y armar computadoras, hoy solo las uso. Atrás quedaron las doradas horas y días escribiendo código en Turbo Pascal o Fox Pro. Ya no escribo HTML ni PHP al cual renuncie casi sin llegar a conocerlo.
Los diagramas de flujo de datos quedaron en el pasado y me siento un tonto soberbio por haberle dicho a una profesora que estaba dando mal los conceptos básicos de ese tema en el terciario donde estudie Análisis de Sistemas.
Olvidar lo aprendido no es tan difícil, lo estoy logrando a pasos agigantados.
Mantener mi mente distraída es aun más fácil.
Ahora creo lo que dicen en los medios de comunicación, no me importa si son oficialistas u oposición, si se contradicen o no, yo creo fervientemente en todo y defiendo a muerte lo que ambos dicen, soy un ejemplo de libertad de expresión.
La televisión es verdad revelada.
Recuerdo que en asados a los que concurría, esperaban algo ingenioso de mi parte y vi que aquello que lindaba lo vulgar tenia éxito, mas que las reflexiones chistosas y pretensiosas de inteligencia.
Esto me hizo pensar que quizás debía dejar de lado las reflexiones y las ideas, debía ser vulgar y grotesco pero sin exagerar.
Ahora me muestro de acuerdo con las opiniones con más adeptos y soy más aceptado que antes.
Estoy aprendiendo a que una conversación dura menos de cinco minutos que deben limitarse a una respuesta rápida, en lo posible monosilábica.
Estoy aprendiendo que un texto como este es demasiado largo.
Le estoy tomando el gusto a ignorar a otros y no prestarles atención.
Esto es, amigos míos, liberador. No me siento atado a nada.
El conocimiento es dependencia, es ignorancia, la verdadera ignorancia. El conocimiento nos aleja de la alegría, el “saber” nos aleja de la felicidad, nos indispone uno con otros, nos diferencia, nos contrapone, nos enfrenta.
Lo que mal llamamos “ignorancia” es la verdad, es el verdadero conocimiento.
Parte de este problema es la educación, fuimos mal educados. Por suerte hace años que se viene corrigiendo este grave error.
Yo soy afortunado porque me di cuenta y estoy haciendo algo por mí.
Ahora lo sé, pero un ida lo olvidare porque habré echo “carne” estas nociones, estos descubrimientos.
Ya no existirá en mi la sensación de haber descubierto algo, simplemente será.
Olvidare todo esto, lo ignorare y seré feliz completamente.
Fuente: http://comunicadocero.blogspot.com/2010/04/la-ignorancia-es-felicidad.html