Historia del bonsái
La historia del Bonsai se remonta a sobre mil años en la antigua China y se conocía como 'Pun-sai', básicamente era la practica de mantener pequeños árboles en tiestos de ceramica que eran muy elaborados y se consideraban obras de arte, eran creados por artistas alfareros con tecnicas primitivas pero efectivas. La filosofia China con relación al Bonsai era muy distinta a la moderna, estaba basada mas bien en el mito y la fabula y no en imitar los árboles de la naturaleza. Estos primeros Bonsai eran de poco follaje y troncos grotescos y retorcidos imitaban figuras de animales como serpientes y pajaros o miticas como Dragones (Penjing). A la par con el pun-sai, se desarroyó el 'Saikei'. En los comienzos el Bonsai se limitaba a Nobles, Emperadores y Potentados, estos pequeños árboles eran obsequiados junto a especias exoticas, piedras preciosas y oro, o intercambiados en el comercio de la época.
La practica fue introducida al Japón durante el Periodo Kamakura (1185 - 1333) por medio del Budismo Zen y empezaron practicándolo los monjes Budistas, este fue un periodo de refinamiento para el Bonsai. Con el tiempo salio del enclaustro de los monasterios para convertirse en un símbolo de estatus y se convirtió en algo representativo de la aristocracia, un distintivo de honor y prestigio.
Finalmente a mediados del siglo XIX después de mas 230 años de aislamiento, Japón abrió sus puertas al mundo y los viajeros que regresaban de este singular país, corrieron la voz de los pequeños árboles en bandejas de cerámica que imitaban a los ancestrales ejemplos de la naturaleza.
El Bonsai no es traído a Estados Unidos por los soldados que estuvieron en la guerra contra Japón, como mucha gente piensa, hay documentación tan antigua como 1867 que hace referencia a,"árboles enanos en tiestos","árboles enanos en jardineras","árboles en miniatura" y finalmente "Bonsai". Un catalogo de S.M. Japanese Nursery Company de 1904 indica que mas de seiscientas plantas fueron subastadas en un periodo de tres días en la ciudad de Nueva York. En 1913 Lanz Anderson importo una gran colección de Bonsai a su residencia en Brooklyn Massachusetts, este se enamoro del arte mientras ejercía sus funciones de Embajador en Japón.
En el 1950 John Naka, Mrs. Ai Okomura, Frank Nagata, Morehei Furuya y Joe Yamashiro, fundaron el primer club de Bonsai en Estados Unidos abierto a personas no orientales, se llamó, The Southern California Bonsai Club, ahora conocido como The California Bonsai Society. En 1958 Yuji Yoshimura aceptó un beca del Brooklyn Botanical Garden para ofrecer cursos en dicha institución, posteriormente se estableció en Estados Unidos y fundo el Yoshimura School of Bonsai. Estos maestros artistas contribuyeron a la formación de muchos de los nuevos talentos que conocemos hoy dia.
La practica fue introducida al Japón durante el Periodo Kamakura (1185 - 1333) por medio del Budismo Zen y empezaron practicándolo los monjes Budistas, este fue un periodo de refinamiento para el Bonsai. Con el tiempo salio del enclaustro de los monasterios para convertirse en un símbolo de estatus y se convirtió en algo representativo de la aristocracia, un distintivo de honor y prestigio.
Finalmente a mediados del siglo XIX después de mas 230 años de aislamiento, Japón abrió sus puertas al mundo y los viajeros que regresaban de este singular país, corrieron la voz de los pequeños árboles en bandejas de cerámica que imitaban a los ancestrales ejemplos de la naturaleza.
El Bonsai no es traído a Estados Unidos por los soldados que estuvieron en la guerra contra Japón, como mucha gente piensa, hay documentación tan antigua como 1867 que hace referencia a,"árboles enanos en tiestos","árboles enanos en jardineras","árboles en miniatura" y finalmente "Bonsai". Un catalogo de S.M. Japanese Nursery Company de 1904 indica que mas de seiscientas plantas fueron subastadas en un periodo de tres días en la ciudad de Nueva York. En 1913 Lanz Anderson importo una gran colección de Bonsai a su residencia en Brooklyn Massachusetts, este se enamoro del arte mientras ejercía sus funciones de Embajador en Japón.
En el 1950 John Naka, Mrs. Ai Okomura, Frank Nagata, Morehei Furuya y Joe Yamashiro, fundaron el primer club de Bonsai en Estados Unidos abierto a personas no orientales, se llamó, The Southern California Bonsai Club, ahora conocido como The California Bonsai Society. En 1958 Yuji Yoshimura aceptó un beca del Brooklyn Botanical Garden para ofrecer cursos en dicha institución, posteriormente se estableció en Estados Unidos y fundo el Yoshimura School of Bonsai. Estos maestros artistas contribuyeron a la formación de muchos de los nuevos talentos que conocemos hoy dia.
Crear un bonsái es un arte milenario. Las técnicas adecuadas para llevar a cabo la correcta transformación de una rama en un árbol en miniatura fueron desarrolladas por los japoneses. No se trata de métodos excesivamente complejos, pero es necesario tener un mínimo conocimiento de los mismos para poder realizar esta reconfortante tarea.
Existen diferentes estilos para llevar a cabo la creación de un bonsái. Sus normas y características dependen del tipo de base que se emplee a la hora de formar un árbol en miniatura. De este modo, los bonsáis se pueden obtener a partir de una semilla, un esqueje, un injerto, un acodo, una planta silvestre o una procedente de un vivero. Según el sistema seleccionado, los pasos a seguir serán más o menos complicados.
Existen diferentes estilos para llevar a cabo la creación de un bonsái. Sus normas y características dependen del tipo de base que se emplee a la hora de formar un árbol en miniatura. De este modo, los bonsáis se pueden obtener a partir de una semilla, un esqueje, un injerto, un acodo, una planta silvestre o una procedente de un vivero. Según el sistema seleccionado, los pasos a seguir serán más o menos complicados.
Misho: bonsái con semilla
Para crear un bonsái a partir de una semilla, se ha de comenzar por elegir la especie que se desea cultivar y por plantar ésta en una maceta. Cuando la planta comience a crecer se inicia su formación de acuerdo con el estilo que se quiera conseguir. Hay determinadas especies que resulta más adecuado propagar mediante este sistema para garantizar su supervivencia. Éste es el caso de pinos, abetos o robles.
El Misho es una técnica apropiada para el perfeccionista, puesto que la planta comienza a modelarse desde el principio, evitándose así cualquier fallo. Es imprescindible saber con seguridad que las semillas que se van a usar son de la última cosecha. En caso contrario, pueden haber perdido su capacidad de germinar.
Antes de introducir la semilla de una conífera en la tierra, conviene dejarla en remojo 24 horas. Las que queden suspendidas en la superficie del agua, se desecharán. Hay otras que deben ser rotas o rayadas a causa de su dureza. Este es el caso de los granos de acacia, robina, cytisius o laburnum. También hay algunas que requieren de la estratificación, es decir, exposición a bajas temperaturas. Para ello, se tienen que poner en agua fría de 12 a 14 horas, se escurren, se mezclan con serrín y turba y se guardan a temperaturas entre los 2 y los 7º durante unos dos meses.
El Misho es una técnica apropiada para el perfeccionista, puesto que la planta comienza a modelarse desde el principio, evitándose así cualquier fallo. Es imprescindible saber con seguridad que las semillas que se van a usar son de la última cosecha. En caso contrario, pueden haber perdido su capacidad de germinar.
Antes de introducir la semilla de una conífera en la tierra, conviene dejarla en remojo 24 horas. Las que queden suspendidas en la superficie del agua, se desecharán. Hay otras que deben ser rotas o rayadas a causa de su dureza. Este es el caso de los granos de acacia, robina, cytisius o laburnum. También hay algunas que requieren de la estratificación, es decir, exposición a bajas temperaturas. Para ello, se tienen que poner en agua fría de 12 a 14 horas, se escurren, se mezclan con serrín y turba y se guardan a temperaturas entre los 2 y los 7º durante unos dos meses.
Una vez se hallan preparado las semillas, se procederá con la siembra de las mismas. No hay que olvidar que la capa inferior depositada sobre la maceta, ha de ser de gravilla o tierra volcánica para evitar errores en el drenaje. La temperatura ideal de germinación oscila entre los 20 y los 25º. Cuando las plantas hayan crecido, se trasplantan a tiestos independientes. Tras esto, permanecerán durante dos años en macetas normales. El tercer año, ya es posible plantarlas en recipientes especiales para bonsáis y comenzar su formación.
Sashiki: bonsái con esqueje
Se trata de una técnica muy utilizada, ya que la mayor parte de los futuros bonsáis se reproducen así con facilidad. Es recomendable hacer uso de los esquejes de tallo para cultivar azaleas, enebros, arces, amarindos, camelias, etc.
Los esquejes de tallo se obtienen de los restos de la poda de la planta madre. Para su correcto desarrollo necesitan dos tipos de temperaturas. Una más cálida en la base para permitir la producción de raíces y una más fresca en la parte superior para limitar su crecimiento, no agotar sus reservas y evitar la pérdida de agua.
Hay cinco clases diferentes de esquejes que se clasifican según su madera y según la dureza de la misma. Según su madera los esquejes pueden ser de madera blanda y de madera verde. Los primeros, se corresponden con especies de hoja caduca y son los más rápidos en la generación de raíces. Por otro lado están los de madera verde, que se recortan a principios y a mediados de verano y necesitan un ambiente más controlado.
Dependiendo de la dureza de la madera, los hay de tres tipos. El primero de ellos es el de madera semidura, que es característico de las plantas de crecimiento lento. El segundo, el de madera madura, que se recorta en invierno. Y, el último, el de madera dura, que no requiere regulación ambiental.
Los esquejes de tallo se obtienen de los restos de la poda de la planta madre. Para su correcto desarrollo necesitan dos tipos de temperaturas. Una más cálida en la base para permitir la producción de raíces y una más fresca en la parte superior para limitar su crecimiento, no agotar sus reservas y evitar la pérdida de agua.
Hay cinco clases diferentes de esquejes que se clasifican según su madera y según la dureza de la misma. Según su madera los esquejes pueden ser de madera blanda y de madera verde. Los primeros, se corresponden con especies de hoja caduca y son los más rápidos en la generación de raíces. Por otro lado están los de madera verde, que se recortan a principios y a mediados de verano y necesitan un ambiente más controlado.
Dependiendo de la dureza de la madera, los hay de tres tipos. El primero de ellos es el de madera semidura, que es característico de las plantas de crecimiento lento. El segundo, el de madera madura, que se recorta en invierno. Y, el último, el de madera dura, que no requiere regulación ambiental.
Si se pretende conseguir un buen enraizamiento conviene plantar el esqueje el mismo día de su poda y que su longitud sea de 7 a 12 cm. Además, es importante que en la parte superior del tallo queden 2 ó 3 hojas. La tierra usada ha de ser muy porosa. Se deben emplear hormonas de enraizamiento y evitar la luz directa o excesiva.
Cuando se hayan plantado los esquejes se deben regar periódicamente y rociar con fungicida cada 7 días. Pasados tres meses, se puede usar algún tipo de fertilizante. Una vez alcancen una altura d e20 cm, se trasplantan a macetas individuales.
Cuando se hayan plantado los esquejes se deben regar periódicamente y rociar con fungicida cada 7 días. Pasados tres meses, se puede usar algún tipo de fertilizante. Una vez alcancen una altura d e20 cm, se trasplantan a macetas individuales.
Especies para bonsai:
Acerola (Malpighia glabra)
Juniper de Jardin (Juniperus chinensis)
Ucarillo (Bucida spinosa)
Olmo Chino (Ulmus parvifolia)
Laurel (Ficus benjamina)
Este arte, envuelve la combinación perfecta entre el árbol y su tiesto, para crear una armonia visual perfecta entre ambos elementos convirtiendolos en uno solo...Bonsai.
Espero que les sirva la info y que puedan hacerlo que ver crecer algo tan lindo como esto es especial.