Hola acá les traigo la historia de pinocho pero con algunos cambios léanla toda esta muy buena
Era una en vez en la ciudad de muy muy lejano, vivía un señor llamado Geppetto, el cual era conocido como: “el señor hippie”.
Un día, él estaba creando un muñeco y le dice a . su mascota:
-Ya estoy terminando, ¿no esta lindo Toby?
-Guau, guau –le ladra su amigable perro.
-Si ya se que quedo hermoso, ja ja ja –responde Geppetto
- Haber… ¿Cómo le voy a poner? –pensaba.
Es por eso que a Geppetto no se le ocurrió una mejor idea que publicar en el diario un artículo que decía: ¿Cómo se le puede llamar a un muñeco de madera? Se aceptan propuestas en Rincón 428 o al celular 098 625 711
Al día siguiente, un señor llegó a su casa y le dijo:
-Póngale como nombre Matías –le dijo con gran entusiasmo
-No se... Matías no me gusta –le respondió Geppetto
Al rato suena el celular… (Quien eres tú para olvidarte de mí ).
Geppetto atiende y dice:
- Hola
- Hola habla Martin, vi el anuncio en el diario y decidí llamarte para ponerle de nombre Pinocho.
- Mmmmm… Pinocho me gusta .Y a vos Toby? –le pregunta a su mascota, con cierta incertidumbre todavía.
- Guau, guau –le responde
- A Toby le gusto si me quedo con ese -dijo Geppetto- Chau y muchas gracias.
- De nada, chau –le responde Martín
- Chau –agrega Geppetto cortando la llamada.
Geppetto muy feliz con su nuevo muñeco, al cual había llamado Pinocho, se fue a acostar con su mascota que era un Rottweiler.
Geppetto amaba tanto a Pinocho por haberlo hecho con sus propias manos que deseaba que se convierta en un niño de verdad, pero a pesar de que tenía muchas ganas de que lo fuera se tenia que conformar con un simple muñeco de madera.
Esa misma noche, cuando Geppetto estaba durmiendo la habitación de los muñecos se lleno de un gran resplandor. Un niño del barrio llamado Pepe que tenía un aspecto diferente a los demás ya que era Flogger.
No podía dormir y viendo que algo raro había en . la casa de Geppetto decidió ir a investigar.
Cuando entró, vio que un hada que no era mujer sino era Hombre, apareció y le concedió el deseo que Geppetto había pedido y cuando toco a Pinocho con su varita mágica, no paso nada, esta sorprendida lo toca por segunda vez y tampoco pudo cumplir el deseo de Geppetto, hasta que la tercera vez que es la vencida, Pinocho se convirtió, pero no en un niño de “carne y huesos” sino que en un niño de madera.
El hada, como ya habíamos dicho era un Hombre, vio al niño Flogger y le dijo:
- Salí de ahí Pepe, ya te vi. –aclamo con voz alta.
- Yo no hice nada –le responde.
- Si ya lo se, es que quiero que seas el amigo de Pinocho y lo acompañes a todos lados
- ¿Que?, no no yo no voy ha hacer eso –le responde un poco enojado.
- ¿Y si te cambio la ropa por una nueva?
- Ahí si podemos hacer un trato –responde más calmado.
El hada toco a Pepe y de repente, cambió su ropa por una reluciente y nueva.
Pinocho feliz de ser un niño (No le importaba que sea de madera) jugó con Pepe a la macha toda esa noche, pero una de las veces cuando Pepe lo mancho, sin querer tiro un reloj de vidrio. Entonces se escucho el paf!, como a una cuadra.
Geppetto se levanto asustado y dijo:
-Toby vení a investigar con migo –le dijo susurrando
-Guau, guau
Los dos juntos fueron directo a la cocina donde estaba Pinocho. Geppetto quedó casi inmóvil al ver que su creación estaba viva, pero se sentía muy feliz por dentro y no le importaba que sea de madera (por lo menos tiene vida (pensaba))… Esa noche, después de limpiar todo, Pepe se fue para su casa y Geppetto, Pinocho y Toby se acostaron a dormir.
Al día siguiente, el niño de madera, el se levanto temprano para ir al liceo, así que tomo el desayuno y se fue. El primer día estaba muy calladito, porque no tenía ningún otro amigo en su clase, más que a Pepe.
De camino a la escuela se encontró con dos grandes tigres que le dijeron:
- ¿Te gusta divertirte?
- Me hablas a mí –preguntó Pinocho.
- ¡No a la pared! –responden los tigres matándose de la risa.
- A bueno, chau. –responde Pinocho sin haber entendido la broma.
- Si te hablamos a vos –replican los tigres
- Ahh… ¿Entonces por qué me dijiste que le hablabas a la pared?
- Era una broma
- Ahhh…
- ¿Quieres divertirte? –preguntan de nuevo.
- No se, espera que le pregunto a papá –responde Pinocho.
- Dale te esperamos…
Al rato viene Pinocho y dijo:
- Si me dejaron, pero me dijeron que hasta las cuatro
- Entonces vamos-
Ellos jugaron al basquetbol, tenis, y al futbol. Eran las cuatro de la tarde y le dijo a sus nuevos amigos:
- Me voy.
- No te vayas vamos a jugar un rato más al futbol –le insistían
- Pero papá me dijo que a las 4 me vaya –les dice Pinocho
- No le hagas caso…
Es por eso que Pinocho decidió no hacerle caso al padre. En los partidos de fútbol Pinocho era el golero y Pepe jugaba con el cuadro contrario…, el fue a patear y paf!! La pierna de Pinocho se rompió. Desesperado Pepe fue a donde vivía Geppetto y le dijo:
- ¡¡Vení rápido!! –le dice Pepe
- Amor y paz, Pepe
- ¡Mira taba juga fúbol y paf!
- Pibe, el que, ¡hablas muy rápido no se te entiende nada!
- Estábamos jugando al futbol y Pinocho se rompió la pierna
- ¡El que, vamos para allá…!
- ¡Geppetto… llama a la ambulancia! –le pide Pepe
- Bueno, pero tranquilízate.
Al rato pinocho estaba en el hospital y los médicos le dijeron que no había nada que hacer. Geppetto se puso a llorar. Pero al rato vino el hada, que no era hada y dijo:
- Yo lo voy a arreglar
- Es que vos sos un hada, aunque seas hombre. Deja esto a los profesionales -dijo un doctor.
El hada pronuncio unas palabras: Pititi patiti pum. Y la rodilla de Pinocho estaba arreglada. Los médicos le dijeron que nunca jugara al fútbol, por las dudas de que esto volviera a pasar. Entonces, él decidió no jugar más. El hada le dijo:
- Si no vuelves a mentor dentro de un año a las dos de la tarde te convertiré en un niño de verdad.
Pinocho se puso muy contento por esa propuesta. Paso un año y Pinocho se levanto muy temprano con el ansia de que a las dos de la tarde iba a venir el hada, como lo había prometido.
Eran las nueve de la mañana, Lugo se hicieron las diez y él seguía esperando entusiasmado, pero no sabía a que hora el hada llegaría. Eran las dos de la tarde y no volvía. Eran las cinco y ella no aparecía, se acostó muy tarde esperando que el hada volviera, pero nunca vino.
Al día siguiente fue con Pepe al ciber del frente de su casa, mientras jugaban al GTA San Andrea en la computadora, apareció el hada a las dos de la tarde.
Pinocho le dice:
- Te espere ayer y no viniste
- Es que me olvide, fui a la casa de otro Pinocho que se hacía llamar Pinocho el astuto
- ¿Pinocho el astuto? ¿Por qué se llamaba así?
- Mira, Pinocho era un niño de madera, porque de equivocado lo convertí un niño de verdad. Cuando decía mentiras le crecía la nariz como a vos. Pero el no se asustaba el tomaba una sierra y se cortaba la nariz y se hacía sus propios muebles de madera.
- ¡Y si de que iba a ser los muebles de fierro!
- Bueno, tranquilo, eso es una historia pero te la voy a contar otro día. OK
- OK
- Entonces me vas a convertir en un niño de verdad.
- Si –le responde el hada.
Al instante, Pinocho se dio cuenta de que era un niño de carne y hueso y corrió muy rápido para decirle a su papá que era de carne y hueso.
Geppetto y Toby se pusieron muy felices y desde ahí empezó a obedecer todo lo que su padre le decía.
El comenzó segundo de liceo y cuando terminó el liceo logro llegar con todas las materias a doce.
Cuando le entregaron el boletín Geppetto se puso muy contento de tener a un hijo muy inteligente.
Personajes:
Gepetto:
Pepe:
Pinocho:
La verdadera historia de Pinocho
Era una en vez en la ciudad de muy muy lejano, vivía un señor llamado Geppetto, el cual era conocido como: “el señor hippie”.
Un día, él estaba creando un muñeco y le dice a . su mascota:
-Ya estoy terminando, ¿no esta lindo Toby?
-Guau, guau –le ladra su amigable perro.
-Si ya se que quedo hermoso, ja ja ja –responde Geppetto
- Haber… ¿Cómo le voy a poner? –pensaba.
Es por eso que a Geppetto no se le ocurrió una mejor idea que publicar en el diario un artículo que decía: ¿Cómo se le puede llamar a un muñeco de madera? Se aceptan propuestas en Rincón 428 o al celular 098 625 711
Al día siguiente, un señor llegó a su casa y le dijo:
-Póngale como nombre Matías –le dijo con gran entusiasmo
-No se... Matías no me gusta –le respondió Geppetto
Al rato suena el celular… (Quien eres tú para olvidarte de mí ).
Geppetto atiende y dice:
- Hola
- Hola habla Martin, vi el anuncio en el diario y decidí llamarte para ponerle de nombre Pinocho.
- Mmmmm… Pinocho me gusta .Y a vos Toby? –le pregunta a su mascota, con cierta incertidumbre todavía.
- Guau, guau –le responde
- A Toby le gusto si me quedo con ese -dijo Geppetto- Chau y muchas gracias.
- De nada, chau –le responde Martín
- Chau –agrega Geppetto cortando la llamada.
Geppetto muy feliz con su nuevo muñeco, al cual había llamado Pinocho, se fue a acostar con su mascota que era un Rottweiler.
Geppetto amaba tanto a Pinocho por haberlo hecho con sus propias manos que deseaba que se convierta en un niño de verdad, pero a pesar de que tenía muchas ganas de que lo fuera se tenia que conformar con un simple muñeco de madera.
Esa misma noche, cuando Geppetto estaba durmiendo la habitación de los muñecos se lleno de un gran resplandor. Un niño del barrio llamado Pepe que tenía un aspecto diferente a los demás ya que era Flogger.
No podía dormir y viendo que algo raro había en . la casa de Geppetto decidió ir a investigar.
Cuando entró, vio que un hada que no era mujer sino era Hombre, apareció y le concedió el deseo que Geppetto había pedido y cuando toco a Pinocho con su varita mágica, no paso nada, esta sorprendida lo toca por segunda vez y tampoco pudo cumplir el deseo de Geppetto, hasta que la tercera vez que es la vencida, Pinocho se convirtió, pero no en un niño de “carne y huesos” sino que en un niño de madera.
El hada, como ya habíamos dicho era un Hombre, vio al niño Flogger y le dijo:
- Salí de ahí Pepe, ya te vi. –aclamo con voz alta.
- Yo no hice nada –le responde.
- Si ya lo se, es que quiero que seas el amigo de Pinocho y lo acompañes a todos lados
- ¿Que?, no no yo no voy ha hacer eso –le responde un poco enojado.
- ¿Y si te cambio la ropa por una nueva?
- Ahí si podemos hacer un trato –responde más calmado.
El hada toco a Pepe y de repente, cambió su ropa por una reluciente y nueva.
Pinocho feliz de ser un niño (No le importaba que sea de madera) jugó con Pepe a la macha toda esa noche, pero una de las veces cuando Pepe lo mancho, sin querer tiro un reloj de vidrio. Entonces se escucho el paf!, como a una cuadra.
Geppetto se levanto asustado y dijo:
-Toby vení a investigar con migo –le dijo susurrando
-Guau, guau
Los dos juntos fueron directo a la cocina donde estaba Pinocho. Geppetto quedó casi inmóvil al ver que su creación estaba viva, pero se sentía muy feliz por dentro y no le importaba que sea de madera (por lo menos tiene vida (pensaba))… Esa noche, después de limpiar todo, Pepe se fue para su casa y Geppetto, Pinocho y Toby se acostaron a dormir.
Al día siguiente, el niño de madera, el se levanto temprano para ir al liceo, así que tomo el desayuno y se fue. El primer día estaba muy calladito, porque no tenía ningún otro amigo en su clase, más que a Pepe.
De camino a la escuela se encontró con dos grandes tigres que le dijeron:
- ¿Te gusta divertirte?
- Me hablas a mí –preguntó Pinocho.
- ¡No a la pared! –responden los tigres matándose de la risa.
- A bueno, chau. –responde Pinocho sin haber entendido la broma.
- Si te hablamos a vos –replican los tigres
- Ahh… ¿Entonces por qué me dijiste que le hablabas a la pared?
- Era una broma
- Ahhh…
- ¿Quieres divertirte? –preguntan de nuevo.
- No se, espera que le pregunto a papá –responde Pinocho.
- Dale te esperamos…
Al rato viene Pinocho y dijo:
- Si me dejaron, pero me dijeron que hasta las cuatro
- Entonces vamos-
Ellos jugaron al basquetbol, tenis, y al futbol. Eran las cuatro de la tarde y le dijo a sus nuevos amigos:
- Me voy.
- No te vayas vamos a jugar un rato más al futbol –le insistían
- Pero papá me dijo que a las 4 me vaya –les dice Pinocho
- No le hagas caso…
Es por eso que Pinocho decidió no hacerle caso al padre. En los partidos de fútbol Pinocho era el golero y Pepe jugaba con el cuadro contrario…, el fue a patear y paf!! La pierna de Pinocho se rompió. Desesperado Pepe fue a donde vivía Geppetto y le dijo:
- ¡¡Vení rápido!! –le dice Pepe
- Amor y paz, Pepe
- ¡Mira taba juga fúbol y paf!
- Pibe, el que, ¡hablas muy rápido no se te entiende nada!
- Estábamos jugando al futbol y Pinocho se rompió la pierna
- ¡El que, vamos para allá…!
- ¡Geppetto… llama a la ambulancia! –le pide Pepe
- Bueno, pero tranquilízate.
Al rato pinocho estaba en el hospital y los médicos le dijeron que no había nada que hacer. Geppetto se puso a llorar. Pero al rato vino el hada, que no era hada y dijo:
- Yo lo voy a arreglar
- Es que vos sos un hada, aunque seas hombre. Deja esto a los profesionales -dijo un doctor.
El hada pronuncio unas palabras: Pititi patiti pum. Y la rodilla de Pinocho estaba arreglada. Los médicos le dijeron que nunca jugara al fútbol, por las dudas de que esto volviera a pasar. Entonces, él decidió no jugar más. El hada le dijo:
- Si no vuelves a mentor dentro de un año a las dos de la tarde te convertiré en un niño de verdad.
Pinocho se puso muy contento por esa propuesta. Paso un año y Pinocho se levanto muy temprano con el ansia de que a las dos de la tarde iba a venir el hada, como lo había prometido.
Eran las nueve de la mañana, Lugo se hicieron las diez y él seguía esperando entusiasmado, pero no sabía a que hora el hada llegaría. Eran las dos de la tarde y no volvía. Eran las cinco y ella no aparecía, se acostó muy tarde esperando que el hada volviera, pero nunca vino.
Al día siguiente fue con Pepe al ciber del frente de su casa, mientras jugaban al GTA San Andrea en la computadora, apareció el hada a las dos de la tarde.
Pinocho le dice:
- Te espere ayer y no viniste
- Es que me olvide, fui a la casa de otro Pinocho que se hacía llamar Pinocho el astuto
- ¿Pinocho el astuto? ¿Por qué se llamaba así?
- Mira, Pinocho era un niño de madera, porque de equivocado lo convertí un niño de verdad. Cuando decía mentiras le crecía la nariz como a vos. Pero el no se asustaba el tomaba una sierra y se cortaba la nariz y se hacía sus propios muebles de madera.
- ¡Y si de que iba a ser los muebles de fierro!
- Bueno, tranquilo, eso es una historia pero te la voy a contar otro día. OK
- OK
- Entonces me vas a convertir en un niño de verdad.
- Si –le responde el hada.
Al instante, Pinocho se dio cuenta de que era un niño de carne y hueso y corrió muy rápido para decirle a su papá que era de carne y hueso.
Geppetto y Toby se pusieron muy felices y desde ahí empezó a obedecer todo lo que su padre le decía.
El comenzó segundo de liceo y cuando terminó el liceo logro llegar con todas las materias a doce.
Cuando le entregaron el boletín Geppetto se puso muy contento de tener a un hijo muy inteligente.
FIN
Personajes:
Gepetto:
Pepe:
Pinocho: