Es sabido lo bochornoso que puede llegar a ser tirarse un pedo en un momento inoportuno
es por esto que con el equipo SuperOcio les enseñaremos tecnicas para disimular
1. Tocer puede ser la primera reacción ya que evitas que escuchen el estruendo los demás
2. hacer comentarios como:
¿Quien pisó mierda?
¿Quien fue es cochino?
esto ayudará a hacer creer a los otros que el olor proviene de otra fuente
3. Si te ha salido un pedo karateka, (silenciosos) puedes escapar del lugar rapidamente
dejando la fumarola atras, para ello puedes decirle a tus amigos que van atrasados a algun lugar o que camienen porque estas aburrido, trata de qedarte un poco atras, evacua y vuelve con ellos.
4. Si ninguna tecnica sirve y has sido descubierto, siempre salvan frases como:
-Prefiero perder un amigo que una tripa.
Realmente la paradoja siguiente es muy inquietante porque resulta que cuando nos tiramos un pedo y hay gente cerca deseamos con todas nuestras fuerzas que no huela, pero cuando nos lo tiramos estando solos, queremos que ese pedo huela lo suficiente como para quitarnos el hambre y llenarnos durante 2 dias…
Y qué decir de si nos lo tiramos estando en la cama… ¿quién no se ha metido debajo de la manta a comprobar cómo de oloroso es su pedo?
Hay que reconocerlo, aunque en público nos avergoncemos, todos estamos muy orgullosos de nuestros pedos.
es por esto que con el equipo SuperOcio les enseñaremos tecnicas para disimular
1. Tocer puede ser la primera reacción ya que evitas que escuchen el estruendo los demás
2. hacer comentarios como:
¿Quien pisó mierda?
¿Quien fue es cochino?
esto ayudará a hacer creer a los otros que el olor proviene de otra fuente
3. Si te ha salido un pedo karateka, (silenciosos) puedes escapar del lugar rapidamente
dejando la fumarola atras, para ello puedes decirle a tus amigos que van atrasados a algun lugar o que camienen porque estas aburrido, trata de qedarte un poco atras, evacua y vuelve con ellos.
4. Si ninguna tecnica sirve y has sido descubierto, siempre salvan frases como:
-Prefiero perder un amigo que una tripa.
Realmente la paradoja siguiente es muy inquietante porque resulta que cuando nos tiramos un pedo y hay gente cerca deseamos con todas nuestras fuerzas que no huela, pero cuando nos lo tiramos estando solos, queremos que ese pedo huela lo suficiente como para quitarnos el hambre y llenarnos durante 2 dias…
Y qué decir de si nos lo tiramos estando en la cama… ¿quién no se ha metido debajo de la manta a comprobar cómo de oloroso es su pedo?
Hay que reconocerlo, aunque en público nos avergoncemos, todos estamos muy orgullosos de nuestros pedos.