Daniel Scioli ha revolucionado las aguas políticas argentinas desde su anuncio de que aspira a ser candidato a presidente en 2015 si Cristina Kirchner no se presenta. Scioli es una figura peculiar en la política de ese país pues se trata de un peronista llegado al partido de la mano de Carlos Menem, aliado de Néstor y Cristina Kirchner pero que levanta pasiones entre los sectores antikirchneristas y odios en los círculos cercanos a la actual presidenta, en especial entre La Cámpora.
Scioli, actual gobernador de la provincia de Buenos Aires, fue diputado con Menem, Secretario de Turismo y Deportes de la Nación con Eduardo Duhalde y vicepresidente de la República con Néstor Kirchner, y goza de una muy buena imagen, en realidad la mejor de la clase política argentina.
Una encuesta nacional de Management & Fit reflejó que la imagen positiva de Cristina Kirchner es del 40,9 por ciento. El primero en esa lista es Daniel Scioli, el único dirigente nacional que logra superar la barrera del 50 por ciento. Su imagen positiva alcanza el 51,5 por ciento, y la negativa es de sólo 13,5.
Scioli, que encabeza el Partido Justicialista desde el fallecimiento de Néstor Kirchner, al anunciar su candidatura presidencial para 2015 ha dividido las aguas del espectro político y del propio peronismo.
La reacción kirchnerista
En el otro lado del espectro, el del kirchnerismo, la reacción ha sido instantanea y contundente ante las aspiraciones de Scioli. El diputado de Nuevo Encuentro Martín Sabbatella cuestionó las aspiraciones presidenciales del gobernador Daniel Scioli al señalar que “se disfraza de kirchnerista para poder hacer una suerte de herencia de un proceso y poder re-continuar” en el poder político.
El kirchnerismo rechaza la candiatura de Daniel Scioli para presidente “Tiene una concepción absolutamente distinta del rumbo que gobierna hoy a la Argentina”, dijo Sabbatella quien fue derrotado por Scioli en las elecciones a gobernador bonaerense en octubre de 2011. “Se disfraza de kirchnerista para poder hacer una suerte de herencia de un proceso y poder re-continuar” en el poder, sostuvo.
Asimismo, el senador kirchnerista Aníbaul Fernández dijo que “suena obsceno” que Daniel Scioli haya anticipado sus aspiraciones presidenciales para 2015 “ante tantas necesidades por parte del pueblo” y reclamó a quienes analicen postularse que “se olviden de la candidatura hasta que tenga un tiempo razonable”.
Fernández destacó que Scioli “tiene derecho a ser candidato, por supuesto, se lo garantiza la constitución nacional (pero) hoy suena obsceno hablar de eso” porque todavía “faltan 1.259 días para que se vaya a elecciones nuevamente”.
Su más duro crítico como suele ocurrir es su vicegobernador , quien se declara ante todo kirchnerista: ”quien esté pensando ahora en el 2015 está mirando otro canal … No se puede obrar desde lo individual cuando hay un proyecto político, esas aspiraciones no pueden ser fundadas en un capricho sino en una buena gestión”.
Historicamente las relaciones entre Scioli y el kircherismo no han sido fáciles y han pasado por altibajos. Durante la presidencia de Néstor Kirchner, Scioli, entonces vicepresidente, fue mantenido alejado e incluso apartado por el Presidente. El kirchnerismo se apoyó en su prestigio para mantener la gobernación de Buenos Aires pero le rodeó de kirchneristas para contrlarle. En realidad, existe una desconfianza latente pues consideran que Scioli no concuerda con la posición ideológica del kirchnerismo.
Cuando Scioli reclamaba deudas pendientes del Gobierno su provincia para abonar las pagas extras de los empleados, era la propia Cristina quien se los denegaba en público y en público también le criticaba su gestión como gobernador. Hasta intervino Diego Armando Maradona quien le pego duro a Mariotto al ponerle el mote de y después arremetió contra la presidenta.
"Yo digo que, como me decía Fidel: que se rompan la cabeza pero que no pague la gente. Encerrate en la Casa Rosada y jugale un partido de pimpón a Scioli, jugale una carrera, mátense a trompadas. Pero si el tipo que laburó todo el año está esperando el aguinaldo... Y vos, por pelearte con uno, por pelearte con otro, lo sacás a hablar a Craviotto... Después paga la gente. La gente es la que no tiene para pagar la libreta, la libreta esa que te anota el carnicero [...]. Yo la banco (apoyo) a Cristina a morir, pero Scioli es un amigo. Si no quiere que sea presidente, que no sea presidente. Pero que no pague la gente".
Otro ataque contra Scioli se produjo por parte de Amado Boudou el año pasado, cuando calificó de "cobardía política" los reclamos económicos de Scioli. Boudou golpeó, como lo haría un opositor, en uno de los flancos más vulnerables del gobernador: la supuesta falta de carácter.
Pero sus colaboradores creen que precisamente ha sido carácter lo que nunca le faltó a Scioli. "Cuando se tuvo que juntar con Hugo Moyano (sindicalista antes kirchnerista y ahora enfrentado a Fernández) se juntó. Dijo que quería ser presidente, dijo que había que escuchar a la gente que protestaba en los cacerolazos (contra la presidenta y su Gobierno), dijo que había que atender a la inflación. ¿Quién dentro del oficialismo se ha atrevido a tanto?, ¿Qué alto cargo se negó a atacar al Grupo Clarín, el gran enemigo mediático de Cristina?
"Nunca fue fácil el camino hacia la Casa Rosada, pero Daniel terminará siendo presidente, a partir de ahora, lo que ocurra dependerá de la economía, que como dijo Perón, es la víscera más sensible del ser humano. Nosotros estamos preparados para cualquier ataque. Pero Scioli no va a romper con Cristina. Él siempre nos dice que nunca ganó una carrera hundiendo la lancha de al lado, sino corriendo más rápido". Y, de momento, las encuestas siguen soplando a favor de Scioli.